La vida es agitada en Miami: el tráfico, muchas horas de trabajo para poder pagar la renta, los eventos sociales por doquier, pero en medio de esa algarabía al final del día muchos se sienten solos desde el punto de vista emocional y físico también.

“Es una excelente idea esto del Speed Dating”- dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS, Gulliver Sandoval, un joven venezolano que se gana la vida como custodio. “No tengo tiempo para asistir a los eventos sociales y el Speed Dating me ofrece la posibilidad de interactuar con muchas jóvenes y estoy seguro que alguna de ellas será el amor de mi vida”.

El Speed Dating o citas rápidas fue una idea que surgió en el Reino Unido y se extendió a Estados Unidos en 2007. Hoy se encuentra en varias ciudades del país como Los Ángeles, Nueva York, San Francisco, Dallas, Vancouver, Houston, Washington, Boston, San Diego, Filadelfia, Phoenix, Denver, Toronto, San José y Miami.

“Al principio me gasté mucho dinero invitando a chicas a comer, luego a la disco y creo que de esa manera perdí mucho tiempo y plata también. Con el Speed Dating voy a un restaurante y tengo cinco minutos para presentarme y al final, sé a quién la caigo bien y a quién no, con quién tengo reales posibilidades”, opina Manuel Vázquez, un joven banquero que se mudó desde Texas. Allá fue donde conoció que existían este tipo de encuentros.

En la ciudad de Miami el Speed Dating tiene lugar en diferentes restaurantes de lujo donde los asistentes pagan entre 25 y 29 dólares. En cada mesa del restaurante se sienta una mujer mientras los hombres tienen 5 minutos para presentarse y pasar a la siguiente mesa. Al final los participantes saben quiénes le dieron una alta puntuación y pueden acercarse sabiendo que se atraen.

“He conocido personas muy interesantes en el Speed Dating; algunos fueron muy buenos amigos hasta que conocí a Daniel Foster, mi actual novio con quien pienso casarme”, confesó Rosy Valdivia.

Foster, con una carrera en leyes, asegura que lo tenía “casi todo: un carro, ganaba buen dinero al mes pero le faltaba su media naranja porque siempre estaba trabajando”.

La escasez de tiempo de la vida moderna provoca que la gente se pase mucho tiempo acompañada en sus centros de trabajo pero “literalmente solas desde el punto de vista afectivo”, apunta el sicólogo Arian Alonso.

Alonso señala que las relaciones de pareja en las grandes urbes “son muy distintas a como están acostumbrados la mayoría de los latinos que se mueven al sur de la Florida. El ritmo de trabajo es otro y se reduce considerablemente el tiempo y los espacios que se comparte con la pareja. Aquí cada uno es más independiente”, sentenció.

Encontrar pareja hoy y “conservarla es un acto que conlleva una gran madurez y sabiduría”, reflexionó el sicólogo.

“Conocer a una nueva pareja es costoso desde el punto de vista de tiempo y de dinero por eso creo que el Speed Dating es una buena opción”, concluyó.

Ana Fuentes cree que esto de que los jóvenes se presenten aunque sea poco tiempo “es mejor que buscar pareja online”. Su amiga, Cecil Morado, no está de acuerdo con que ella acuda a este tipo de eventos, por eso va con ella para darle “su visto bueno”.

Para poder acudir a un Speed Dating se debe tener entre 24 y 38 años de edad.

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