José Antonio Rodicio es un cubano que llegó a Miami hace menos de cuatro años, pero cuando tú le preguntas por la historia de este tiempo tal parece que lleva toda su vida en la ciudad.
José Antonio Rodicio es un cubano que llegó a Miami hace menos de cuatro años, pero cuando tú le preguntas por la historia de este tiempo tal parece que lleva toda su vida en la ciudad.
Comenzó a trabajar apenas una semana después de su llegada y según él el secreto para “progresar en Estados Unidos es tener voluntad y no cansarse”.
Mientras trabajaba en una carpintería pasó un curso como “security” y haciendo guardias entre 10 y 12 horas diarias se le ocurrió abrir una compañía de car wash para prestarle servicios a los residentes del condominio.
Durante las noches servía como sereno y en las mañanas lavaba varios carros. “Tengo un lema y es que si aquél pudo, yo también puedo. Creo que el éxito no tiene ningún secreto; se trata solamente de tener voluntad y nunca darse por vencido”.
En la actualidad Rodicio ya no trabaja como security. Desde hace varios meses adquirió una grúa que la compró “bien desarmada” y luego la fue arreglando con la ayuda de sus amigos y su conocimiento de mecánica.
En menos de cuatro años este emprendedor también se graduó como técnico de refrigeración y piensa sacar su licencia como plomero.
“No es fácil venir de un mundo subdesarrollado y llegar al primer nivel del mundo; es como llegar de lo desconocido a lo descubierto”, sentenció.

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