“Es una estafa, es una mentira”, manifestó Trump y reiteró que la demanda entablada por James es un intento político de impedir que regrese a la presidencia.
“Lo que hay aquí es un intento de perjudicarme en una elección”, puntualizó Trump, quien añadió: “No creo que el pueblo estadounidense lo vaya a tolerar”.
"La ley es a la vez poderosa y frágil", declaró a la prensa la fiscal. "No importa cuán poderoso sea alguien, ni cuán rico, nadie está por encima de la ley", dijo James, es el lema repetido ahora de la extrema izquierda en el caso de Trump, pero no en las supuestos investigaciones y casos abiertos contra los demócratas como Hillary Clinton, Andrew Cuomo, Hunter Biden y el propio Joe Biden, entre otros.
Eso lo debería tener en cuenta el Departamento de Justicia respecto a la familia Biden y otros miembros de la cúpula de izquierda en EEUU, privilegiados visiblemente ante la Justicia
Trump calificó por su parte el juicio de "simulacro" de justicia y dijo que parece "un espectáculo de terror".
En su plataforma Truth Social, Trump ha defendido que los bancos prestamistas han sido reembolsados "en su totalidad, con intereses, sin impagos y sin víctimas". La defensa también pretende luchar con uñas y dientes sobre la valoración de los activos.
El juicio promete ser bastante técnico, y se espera que declaren decenas de testigos, entre ellos tres de los hijos de Trump, Eric, Donald Jr e Ivanka --que inicialmente también estaba en la mira de la denuncia pero que finalmente no fue inculpada-- y el exdirector financiero de la Organización Trump, Allen Weisselberg.
Entre los testigos también figuran el exabogado de Donald Trump, Michael Cohen, que se ha convertido en uno de sus enemigos declarados
La cruzada contra Trump es política y financiera
Entre las empresas afectadas por la denuncia de la controvertida fiscal se encuentran la Torre Trump, sus restaurantes y boutiques en la prestigiosa 5ª Avenida de Manhattan y el rascacielos casi centenario de Wall Street, en el distrito financiero. La fiscalía afirma que esos negocios se sobrevaloraron supuestamente en "más de 300 millones de dólares".
El equipo de Trump anunció que apelará la decisión judicial. Para uno de sus abogados, Chris Kise, el juez de la Corte Suprema del estado de Nueva York, Arthur Engoron, quiere "nacionalizar uno de los imperios corporativos más prósperos de Estados Unidos y tomar el control de la propiedad privada, pese a que reconoce que no hay pruebas de impago, incumplimiento, morosidad o reclamación de perjuicio".
Según la revista Forbes en marzo de 2023, los bienes inmobiliarios en Nueva York representaban 720 millones de dólares de la fortuna del expresidente (de un total de 2.500 millones).
Fuera de Nueva York, la Organización Trump está presente en hoteles de lujo, clubes de golf y clubes privados como la residencia Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida.
Debido a que los esfuerzos por destruir la imagen y el prestigio del presidente 45 Donald Trump han sido infructuosos hasta el momento, la izquierda y la extrema izquierda buscan con desesperación mermar al máximo el liderazgo conservador del exmandatario y reducir drásticamente su poder financiero en medio de una cruzada contra el afamado líder republicano, que sigue en ascenso en todas las encuestas frente al desplome de intenciones de voto de Joe Biden.
Más del 70% desaprueba la gestión de Biden al tiempo que Trump aumenta cada mes su ventaja en más de 40 puntos sobre su rival más cercano en camino a las elecciones primarias, el gobernador de Florida Ron DeSantis.
Biden: el candidato que quiere la extrema izquierda, no los demócratas
Por su parte, el Comité Nacional Demócrata intenta por todos los medios quitar del camino candidatos a Biden para que sea nuevamente la pieza azul hacia la Casa Blanca, a pesar de su edad y su baja capacidad mental y física frente a una reelección de otros cuatro años. Y como ha dicho Trump, "Biden apenas puede bajarse de una tarima y pronunciar un minidiscurso coherente, sin quedarse en "blanco" o decir disparates".
Sin embargo, y a pesar de que dos de cada tres demócratas no quieren a Biden de presidente, la élite del Partido Demócrata peersiste en dejarlo. ¿Las razones? Pueden ser diversas, una de ellas podría ser que el mandatario es vulnerable y por ende manipulable para los intereses de una agenda "progresista" que toma cada vez mayor fuerza dentro del bando azul.
Una reciente encuesta de la cadena tradicional de izquierda CNN, el 73% afirma que la situación económica y seguridad del país ha empeorado de manera significativa con el gobierno de Biden. Y apenas dos líneas definen: una inflación récord desde hace casi tres años y una frontera inmersa en un gran caos.
En menos de tres años, casi 8 millones de indocumentados han entrado por la frontera sur del país con un aumento de más del 30% del tráfico de drogas y personas, entre ellas el mortal fentanilo, que casi ha duplicado el consumo y el número de muertes, la mayoría adolescentes y jóvenes.
Sólo un 26%, según el sondeo de CNN, considera que Biden puede ser el presidente de EEUU. Otros estudios registran apensas entre un 18% y un 22%, el peor resultado para un mandatario en la historia del país.
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FUENTE: Con información de AP y AFP