MIAMI- El régimen de La Habana, dirigido desde las sombras por Raúl Castro, causó entre el 2022 y 2023 el mayor éxodo de cubanos en los 65 años de dictadura y dinastía castrista, según revelan cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos.
En medio de una galopante y descomunal inflación, del desplome de todos los sectores, en especial la producción agrícola y del turismo, son pocos los que pueden sobrevivir a tan severa crisis y deciden irse aprovechando la política de "Puertas Abiertas" de la administración de Joe Biden y la posibilidad de obtener un pasaporte español por vínculos familiares para viajar a Europa.
Miles de cubanos se han visto obligados -como única opción- a venderlo todo incluso sus casas para poder irse, pagar trámites, pasajes y subsistir en una extensa trayectoria con los llamados "coyotes" de intermediarios (traficantes de personas), que también exigen mucho dinero. En la mayoría de los casos esos pagos los hacen los familiares radicados en EEUU.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos acaba de dar a conocer que en 2023 registró más de 153.000 entradas irregulares de cubanos. Otros 67.000 volaron directamente a territorio estadounidense bajo el controversial programa conocido como Parole, implementado hace un año por la administración de Joe Biden.
Aunado a los más de 313.000 que ingresaron sin papeles en 2022, esto "representa el mayor número de migrantes cubanos jamás registrado en dos años consecutivos desde el comienzo del éxodo cubano en 1959", dice Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida.
En dos años más de 533.000 cubanos llegaron a Estados Unidos, una cifra equivalente al 4,8% de los 11,1 millones de habitantes. Esto, sin contar las entradas con otros tipos de visas sobre las cuales no hay cifras oficiales disponibles.
La tradicional válvula de escape del régimen
Durante décadas el desgobierno ha sorteado la crónica recesión económica mediante artimañas, impagos internacionales, represión y terror de estado, para que el sufrimiento y la desesperación de millones de cubanos no se convirtieran en una sublevación interna incontrolable. La mejor válvula de escape de la dictadura para liberar la presión social siempre han sido los éxodo masivos. Esta vez no ha sido diferente. El propio desgobierno cubano ha facilitado esa salida de decenas de miles por Centroamérica y otras vías con carácter de urgencia ante las señales de una inminente explosión social en Cuba.
Para elevar el terror, el castrismo sí busca y utiliza todos los recursos necesarios. Así ha sido durante décadas y después del levantamiento del 11 de julio de 2021 en varias provincias del país. Luego vino la represión brutal, encarcelamientos, torturas y condenas judiciales como forma de escarmiento para contener futuros brotes de sublevación que incentiven una revolución social. La gran diferencia con la de 1959 es que el pueblo ahora no tiene armas, Fidel Castro se encargó de desarmarlo para evitar que ocurriera lo mismo que él hizo.
Como decenas de miles cubanos, Elsa -quien se resitía antes a dejar su país- voló en agosto a Managua y desde ahí recorrió un riesgoso camino de unos 3.000 km hasta llegar a la frontera de Estados Unidos.
A esta ola migratoria solo le preceden la del Mariel, en la década de 1980 cuando 130.000 cubanos salieron de forma desesperada de la isla. Luego llegó la llamada crisis de los "balseros" en 1994 con 35.000 y la huída por razones políticas entre 1960 y 1963 de 300.000 perseguidos en los primeros años de castrismo socialista.
En estos dos años se han ido "muchos jóvenes con niveles educativos y ocupacionales elevados", lo que "representa de cierta forma una pérdida" para Cuba, que tiene una de las poblaciones más envejecidas de la región, agrega Duany.
Pero en remesas eso representa un salvavidas para el régimen de la Habana que cada año recibe entre entre 3,000 y 4,000 millones de dólares cada año, exceptuando el 2020 por la pandemia y 2022 y 2023 por la crisis inflacionaria en Estados Unidos que obligó a gran parte de los cubanos a reducir las ayudas hacia la Isla.
Las cifras de remesas también han ido acompañadas de inversiones individuales que hacen miles de cubanos residentes dentro de la Isla con dinero enviado desde el exterior por sus familiares.
Irse, única alternativa frente a la represión e intolerancia
América Latina y Europa también son destino de decenas de miles de cubanos, sin embargo, no hay una cifra oficial global.
Por ejemplo, 36.574 cubanos pidieron refugio en México entre 2022 y 2023, mientras que al menos 22.000 ingresaron a Uruguay y cientos llegaron a Chile, según cifras oficiales de estos tres países consultadas por AFP.
La salida masiva inició en noviembre de 2021, cuando Nicaragua, un aliado de Cuba, eliminó el requisito de visa para cubanos. Una válvula de escape para la isla sumida en la peor recesión de las tantas que ha causado el castrismo en 65 años de nefastas medidas económicos y bajo un sistema socialista inservible.
En 2023 se disparó también un inusual tráfico de vuelos subarrendados cargados de migrantes cubanos hacia Managua, un fenómeno que llevó a Washington a sancionar en noviembre a estas empresas aéreas.
En Europa, España es uno de los destinos favoritos de los isleños, en especial luego de la aprobación en 2022 de la llamada ley de nietos, que permite obtener la nacionalidad a descendientes de españoles.
Marco Antonio Nápoles Álvarez, un mesero de 24 años de la provincia de Holguín, espera viajar a Madrid en marzo con su hermana, tras obtener su pasaporte español.
"Tenemos pensado instalarnos allá a ver si nos va bien", dice a la salida de la embajada con el pasaporte español en la mano.
En tanto, Raúl Bonachea, un dramaturgo de 35 años, se quedó en Madrid en septiembre con una visa de residencia artística.
"Fue la oportunidad que tuve para salir", dice a la AFP, quejándose de que en la isla debía tener hasta seis trabajos para cubrir los gastos básicos y decepcionado por la "intolerancia" en su país gobernado por el Partido Comunista de Cuba (PCC, único).
Dice que fue censurada su obra "Ifigenia", un clásico que él reinterpretó con el tema de la migración.
Sinn embargo, el principal destino -con abultadas cifras- sigue siendo Estados Unidos, y en especial el sur de Florida donde decide vivir la gran mayoría de los inmigrantes cubanos.
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FUENTE: Con información de AFP.