ROMA.- Los líderes de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón, que conforman el llamado G7, se reunirán mañana viernes y el sábado en Taormina, en la isla italiana de Sicilia. A continuación, algunas claves del encuentro.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el de Francia, Emmanuel Macron son nuevos en el escenario internacional y participan por primera vez en una cumbre del G7. Tras la cumbre de la OTAN de hoy en Bruselas, Taormina constituirá otra de sus primeras ocasiones para conocer a otros líderes mundiales.
Se espera que la atención se centre en Trump, debido a la volatilidad de sus posiciones y a las señales contradictorias enviadas sobre cuestiones claves, como las relaciones con Rusia e Irán, la amenaza nuclear norcoreana, la guerra en Siria, el cambio climático o el comercio mundial.
"Es un G7 un poco extraño, con muchos líderes que acaban de llegar y otros que están a punto de marcharse", comenta a dpa Simone Romano, investigador del think tank italiano IAI. "Veremos qué puede salir de ahí más allá de los mensajes de 'encantado de conocerlo'", señala.
Ante las elecciones previstas en las próximas semanas y meses, Taormina podría ser la última cumbre para la primera ministra británica, Theresa May, el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, o la canciller alemana, Angela Merkel.
May y Gentiloni también participan por primera vez en un G7 pero no son nuevos en el escenario internacional.
2.- Puntos potenciales de disputa: comercio y cambio climático
Hasta el año pasado la comunidad internacional estaba ampliamente de acuerdo sobre la necesidad de limitar el calentamiento global y el proteccionismo comercial, algo que ha cambiado radicalmente con las posiciones de Trump, que impulsa políticas comerciales proteccionistas bajo el lema de "America First" y que rebaja la importancia a la amenaza del cambio climático, que considera "un engaño".
Estados Unidos ya utilizó el foro del G20 para poner en evidencia el abandono de su tradición de abanderado del libre comercio durante un encuentro el pasado marzo en Alemania. Además, Trump postergó hasta después de la cumbre del G7 su decisión sobre si permanecer o no en el Acuerdo de París sobre el cambio climático.
Si en su última cumbre en 2016 en Japón, el G7 declaró la reafirmación de su compromiso "para mantener abiertos los mercados y combatir toda forma de proteccionismo", el G20 se limitó a decir: "Estamos trabajando para reforzar la contribución del comercio a nuestras economías.
Alemania, el miembro del G7 con mayor superávit comercial, y Francia, uno de los líderes en la lucha contra el cambio climático que quiere defender el legado del Acuerdo de París, serán probablemente los países que más ataquen las posturas de Estados Unidos.
Como anfitrión de la cumbre, se espera que Italia intente suavizar diferencias. Sus diplomáticos siguen dolidos tras no conseguir adoptar un comunicado final en el encuentro de ministros de Energía del G7 en abril debido al escepticismo de Washington sobre el cambio climático.
3.- La agencia de Italia: Libia, migración y terrorismo
Con más de 180.000 llegadas el año pasado y más que se esperan para 2017, Italia es el principal receptor de los flujos migratorios a Europa, que quiere frenar ayudando a estabilizar Libia, el país del que proceden la mayoría de barcos de migrantes.
Roma ha estado mediando conversaciones entre facciones rivales en Libia con la esperanza de fortalecer al débil Gobierno de unidad nacional para que pueda reforzar la lucha contra los traficantes de migrantes. Para ello está buscando también el apoyo de sus socios del G7, comenzando por Estados Unidos.
"No podemos correr el riesgo de que se deje de lado a Libia ante la amenaza de Corea del Norte, la cuestión de Ucrania o la tragedia de Siria", dijo el ministro del Interior italiano, Angelino Alfano, en una vista parlamentaria el 4 de mayo. Se espera que Italia, que desplegó casi 7.000 efectivos en el extranjero, en países como Irak, Líbano y Afganistán, presione también por renovar el compromiso para erradicar al grupo terrorista Estado Islámico de Cercano Oriente y el norte de África.
4.- El gran tema tabú: Rusia
El G7 solía ser en realidad un G8 hasta que Rusia fue expulsada tras anexionarse la península ucraniana de Crimea en 2014. Por el momento no hay nada que sugiera que pudiera ser pronto readmitida, pero la relación con Moscú sigue siendo un punto central en la agenda del club.
Rusia es un actor clave en varios asuntos internacionales, como en la guerra de Siria, Corea del Norte o Libia. En abril, los ministros de exteriores del G7 se mostraron duros pero rechazaron un intento de Reino Unido de amenazar a Moscú con nuevas sanciones por su continuado apoyo al presidente sirio Bashar al Assad.
Mientras, la política estadounidense frente a Rusia sigue sin estar clara, alternando tonos agresivos con conciliadores, en medio de una investigación del FBI por la supuesta injerencia de Moscú en las elecciones presidenciales de noviembre contra la rival de Trump, la candidata demócrata Hillary Clinton.
Italia, que históricamente ha tenido fuertes relaciones con el Kremlin, consideró la idea de invitar al presidente ruso Vladimir Putin a Taormina, pero la desechó después de que otros socios, Alemania en particular, se mostraran poco entusiastas al respecto.
5.- Otros temas
Las declaraciones del G7 suelen incluir numerosas promesas bienintencionadas sobre cuestiones referentes al crecimiento o al desarrollo global. En el marco del foco en cuestiones de justicia social y desigualdad, la presidencia italiana está presionando para conseguir el apoyo del G7 para cerrar lagunas fiscales que aprovechan las multinacionales.
FUENTE: DPA