PORTLAND.- El Departamento de Energía del país (DOE, por sus siglas en inglés), emitió este miércoles nuevas reglas que otorgan autoridad al Gobierno para abandonar más de 100 millones de galones de desechos radiactivos almacenados en los estados de Washington, Idaho y Carolina del Sur.

Según la ley, estos residuos más tóxicos deben eliminarse en formaciones geológicas profundas para que no pongan en peligro la salud pública, por lo que el Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC) dijo que la administración Trump está tratando de evitar que este requisito sea importante.

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Un comunicado emitido este miércoles por NRDC reúne declaraciones de varios especialistas en el tema, como la de su abogado Geoff Fettus, quien argumentó que "esto supone modificar más de 50 años de consenso nacional sobre cómo se gestionan y eliminan los desechos más tóxicos y radiactivos del mundo".

"No importa cómo lo llamen, estos residuos necesitan una opción de eliminación permanente y bien protegida para las generaciones venideras. Pretender que este desperdicio no es peligroso es irresponsable y escandaloso", agregó Fettus.

Actualmente, el estado de Washington posee el 60 por ciento de los residuos de alto riesgo de la nación, con 56 millones de galones almacenados en 177 tanques subterráneos en la comunidad de Hanford.

Tom Carpenter, director ejecutivo de la organización Hanford Challenge, que vigila de cerca la actividad de la central nuclear de homónima, dijo por su parte que esa instalación "está plagada de fallas sísmicas, rodeada de volcanes activos, tiene un gran sistema fluvial que la atraviesa", y exigió que "el Departamento de Energía debe cumplir, no desafiar la ley con el fin de proteger a las generaciones actuales y futuras".

Tom Clements, director de Savannah River Site Watch, una organización que monitorea las actividades del Departamento de Energía estadounidense en la instalación nuclear Savannah River, en Carolina del Sur, se mostró igualmente preocupado por las nuevas reglas del DOE.

"La cuestionable reescritura de las regulaciones por parte del Departamento de Energía es simplemente una medida de reducción diseñada para que miles de contenedores de desechos de alto nivel sean arrojados fuera del sitio; deben continuar almacenados de forma segura en el río Savannah hasta que haya un repositorio geológico disponible", afirmó Clements.

El gobernador de Washington, Jay Inslee, y el fiscal general, Bob Ferguson, emitieron una declaración en la que condenan las acciones de la Administración.

"La administración de Trump está mostrando desdén y desprecio por la autoridad estatal con estas acciones. Washington no dejará de lado sus esfuerzos para limpiar Hanford y proteger el río Columbia y la salud y seguridad de (...) nuestra gente", dijeron Inslee y Ferguson.

Inslee afirmó que esta acción por parte la administración de Trump viola la ley federal y les permite "avanzar hacia las opciones de eliminación que elijan, incluidas aquellas que ya se consideran inseguras por sus propias evaluaciones y que violan el acuerdo legalmente vinculante existente".

"Consideraremos todas las opciones para detener esta acción imprudente y peligrosa", aseguró el demócrata.

La directora del Departamento de Ecología de Washington, Maia Bellon, envió ayer una carta al subsecretario del Departamento de Energía, Paul Dabbar, pidiéndole que permanezca en la mesa de negociaciones para encontrar una solución mutuamente aceptable, en lugar de emitir una nueva definición de residuos que terminará las negociaciones de manera efectiva.

Washington ha trabajado durante décadas con el Departamento de Energía para garantizar que los residuos de alto nivel se traten de manera segura si permanecen en el estado.

FUENTE: EFE

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