Libertad, respeto a los derechos individuales y a la autodeterminación, así como la defensa de los principios de la democracia figuran como valores fundacionales de la Unión Americana, instituida con la Declaración de Independencia firmada el 4 de julio de 1776.
Precisamente son esos los preceptos que hacen grande a Estados Unidos y los que para muchos de quienes llegamos aquí en busca de oportunidades nos hacen elegirla Patria de adopción.
Pero la grandeza de la libertad y la democracia tienen su precio, para disfrutarlas hay que conquistarlas primero y luego defenderlas.
Vivir en el respeto a las libertades individuales que se refrendan en Estados Unidos implica a la vez conocer las leyes que rigen la nación y honrarlas; significa enriquecer la sociedad y nuestro entorno con lo mejor del acervo que nos identifica, pero también, asimilarnos e integrarnos a este país que nos abre los brazos y en el que conseguimos echar raíces.
Estados Unidos es la nación de millones, no solo porque se ha convertido en el hogar común de muchos, es también el baluarte de principios que sustentan el sistema de valores y la cultura occidentales.
Cuando Estados Unidos promueve acciones que exhiben su poderío en defensa de un ideal o de la paz misma, no siempre recibe del mundo la gratitud correspondiente a esos gestos de entrega, pero su papel de líder mundial impone tanto compromisos como sacrificios.
Con casi dos siglos y medio de fundada, la nación estadounidense conmemora su fecha Patria. Que siga siendo grande depende de todos, de quienes le debemos gratitud por el bienestar y el privilegio de haber sido admitidos, de quienes con su actitud y esfuerzo se abren puertas, también, de los que la defienden por derecho propio y buscan preservar el orden como condición básica, sin que ello signifique renunciar a la hospitalidad y el altruismo que siempre han caracterizado a Estados Unidos.
A 249 años de su declaración de independencia, Diario Las Américas saluda y honra a Estados Unidos.