WASHINGTON.- El Departamento de Justicia solicitará a un juez que obligue a la casa matriz de Google, Alphabet, a vender su popular navegador de internet Chrome, en una importante movida antimonopolio contra el gigante, de acuerdo con un informe periodístico conocido el lunes.
Funcionarios antimonopolio del Departamento de Justicia estadounidense declinaron comentar un reporte de la agencia Bloomberg, según el cual pedirán en los tribunales el miércoles la venta de Chrome, así como la reorganización de otros aspectos del negocio de Google.
Funcionarios judiciales dijeron en octubre que pedirían cambios profundos en la forma de hacer negocios de la empresa de tecnología -incluso considerando la posibilidad de una disolución- luego de que se descubriera que el gigante tecnológico gestionaba un monopolio.
En una presentación judicial, el gobierno indicó que consideraba opciones incluidos cambios "estructurales" que podrían significar la desinversión de Google en su sistema operativo para teléfonos inteligentes Android, o en su navegador Chrome.
El llamado a una escisión de Google marcaría un cambio profundo por parte de los reguladores del gobierno estadounidense, que hace dos décadas, desde el fallido intento de dividir a Microsoft, ha dejado en paz a los gigantes tecnológicos.
Google descartó en su momento la idea al calificarla de "radical".
Determinar cómo abordar los errores de Google es el próximo paso en el juicio federal que, en agosto, determinó que la empresa gestionaba un monopolio.
Incluso, se baraja permitir que los rivales de Google puedan acceder a los datos de las búsquedas.
Se espera que la empresa apele la eventual decisión del juez federal Amit Mehta, lo que potencialmente puede prolongar el proceso judicial por años antes de una posible vista del caso ante la Suprema Corte.
El juicio, que concluyó el año pasado, indagó sobre acuerdos secretos de Google con fabricantes de teléfonos inteligentes, incluido Apple.
Dichos acuerdos implican pagos para asegurar que Chrome fuera la opción predeterminada de navegador en iPhone y otros dispositivos.
El juez determinó que los acuerdos proporcionaban a Google acceso considerable a datos de usuarios, lo que le permitió desarrollar su motor de búsqueda al punto de convertirlo en una plataforma dominante global.
De acuerdo con el fallo, Google controlaba el 90% del mercado de búsquedas en línea en 2020, con una parte incluso mayor en móviles, del 95%.
Más medidas
Asimismo, los funcionarios antimonopolio, junto con los Estados que se han sumado al caso, también planean recomendar que se impongan a la empresa requisitos de licencia de datos, así como medidas relacionadas con la IA y su sistema operativo para teléfonos inteligentes, aunque finalmente no habrían solicitado que también se obligara a Google a vender Android.
Desde el pasado mes de agosto, los abogados del Gobierno se han reunido con docenas de empresas mientras preparaban la recomendación al tribunal y los Estados todavía están considerando añadir algunas propuestas, por lo que algunos detalles podrían cambiar, dijeron las personas consultadas.
Según recoge la agencia, Lee-Anne Mulholland, vicepresidenta de Asuntos Regulatorios de Google, dijo que el Departamento de Justicia "sigue impulsando una agenda radical que va mucho más allá de las cuestiones legales de este caso", advirtiendo de que "el hecho de que el Gobierno ponga el pulgar en la balanza de esta manera dañaría a los consumidores, los desarrolladores y el liderazgo tecnológico estadounidense precisamente en el momento en que más se lo necesita".
El pasado mes de octubre, el Departamento de Justicia de EEUU registró un documento ante el tribunal encargado del caso en el que, como demandante, planteaba la toma en consideración de distintas soluciones para abordar cuestiones como la distribución de búsqueda y el reparto de ingresos de Google, la generación y visualización de resultados de búsqueda, la escala publicitaria y la monetización, y la acumulación y el uso de datos.
Entre la batería de medidas planteadas para cada una de las distintas áreas abordadas, los demandantes consideraban remedios "conductuales y estructurales" que evitasen que Google use productos como Chrome, Play y Android para favorecer la búsqueda de Google y los productos y funciones relacionados, así como otros remedios que limitarían o terminarían el uso de contratos y otras herramientas por parte de Google para controlar o influir en los canales de distribución.
El juez que lleva el caso ha fijado una audiencia de dos semanas el próximo mes de abril sobre qué cambios debería hacer Google para subsanar el comportamiento ilegal y planea emitir un veredicto final para agosto de 2025.
FUENTE: Con información de AFP/EUROPA PRESS