WASHINGTON — Joe Biden viró hacia el centro en un año electoral en la esperanza de poder preservar las tenues mayorías que los demócratas tienen en el Congreso. Esa estrategia, sin embargo, podría costarle votos de varios sectores que apoyaron su candidatura en el 2020.
En su primer informe anual sobre el Estado de la Unión, el martes, Biden se comprometió a reforzar la seguridad de la frontera con México, como piden los republicanos, y casi no mencionó el cambio climático, una de las prioridades del bloque de la extrema izquierda del partido demócrata.
Tampoco dio mucho espacio al derecho al voto con el que pretenden relajar las medidas y controles de votación, ni a su decisión de postular por primera vez a una mujer de raza negra a la Corte Suprema, dos temas promovidos por los demócratas. A nivel nacional, tomó distancia de los pedidos de restar fondos a la policía, una campaña de la extrema izquierda y del movimiento marxista Black Lives Matter, que persigue abolir la policía.
Estas posturas parecieron cuidadosamente pensadas para "recalibrar" las prioridades de los demócratas en un año de elecciones y ante la amenaza de perder la mayoría en ambas cámaras del Congreso.
Distintas encuestas indican que el partido está perdiendo votos en casi todos los sectores demográficos. Los esfuerzos del presidente por "estabilizar" su partido, podrían desencantar a los afroamericanos, los jóvenes y a la extrema izquierda e independientes que lo ayudaron a llegar a la Casa Blanca y que volvería a necesitar este año.
El discurso de Biden intensificó el debate dentro del partido demócrata acerca de cómo encarar los comicios de este año. Muchos demócratas ven con buenos ojos su giro, mientras que sectores jóvenes y la extrema izquierda dijeron que Biden "no interpreta lo que quieren los votantes demócratas más fieles".
Particularmente frustrante para estos sectores fue la afirmación de Biden de que la policía necesita más fondos, algo que fue visto como un gesto para atraer votantes blancos a expensas de los millones de afroestadounidenses que todavía esperan que el mandatario cumpla su promesa de reformar la policía, ante el aumento de la criminalidad en varios sitios de la nación.
“Con frecuencia en nuestro partido buscamos el voto blanco moderado, los blancos independientes. Y lo conseguimos. Son votantes sin lealtad a partido alguno que necesitamos. Pero seguimos subestimando a las personas de piel negra y cobriza”, según el representante demócrata Jamaal Bowman. “Me gustó el 95% del discurso, tal vez el 97%, pero dejó pasar la oportunidad de atraer votantes negros y de otras minorías”, de acuerdo con el legislador demócrata.
Melina Abdullah, del marxista leninista Black Lives Matter, fue más directa y criticó sobre todo el hecho de que tres veces Biden pidió más dinero para la policía, en medio de ovaciones de republicanos y demócratas.
“Es escalofriante que diga eso, que lo repita... que lo diga con tanto entusiasmo”, se lamentó Abdullah. “Creen que no tenemos otras opciones. Tal vez no votemos por los republicanos, pero podríamos quedarnos en casa. Y los demócratas no pueden darse el lujo de permitir que eso suceda”, dijo la activista.
Por ahora, la Casa Blanca considera que tiene más que ganar corriéndose hacia el centro y cortejando a sectores preocupados más con la creciente delincuencia. Algunas encuestas indican que incluso las minorías quieren más fondos para la policía, ante la inseguridad.
El líder del bloque demócrata en la Cámara de Representantes, Steny Hoyer, dijo que Biden “trató de contrarrestar la tesis falsa que promueven los republicanos desde que un par de nuestros miembros dijeron estar a favor de quitarle fondos a la policía”.
”Eso no es lo que quieren los demócratas”, aseguró.
Algunos de los legisladores demócratas del ala extremista sostuvieron que Biden no hablaba por ellos cuando pidió más fondos para la policía.
“No voy a cambiar de parecer”, advirtió la representante demócrata Cori Bush. “No voy a dejar de decir que quiero quitarle fondos a la policía”.
Es poco probable que las tensiones entre moderados y y la extrema izquierda del Partido Demócrata amainen a medida que se acercan las elecciones.
En un posible anticipo de lo que se viene, el representante Henry Cuéllar, que lleva nueve períodos en el Congreso, no logró el 50% de los votos, que le hubiera permitido evitar una segunda ronda, en las elecciones internas de los demócratas de Texas el martes y enfrentará ahora a la izquierdista Jessica Cisneros en mayo.
Pese al malestar de los progresistas, el encuestador demócrata Jeff Pollock opina que Biden hace bien en "correrse" al centro.
“Los datos disponibles indican que, si Biden gana votos, vendrán del centro”, comentó.
La historia dice que es muy probable que los demócratas pierdan la mayoría en las dos cámaras en noviembre, ya que el partido de gobierno tiende a perder votos. Y los reveses podrían ser escandalosos si los demócratas no logran unirse.
Pero la política de Biden en casi todas las áreas se ha sumado al desencanto de los estadounidenses.
FUENTE: Con información de AP