Un hombre de Georgia enfrenta cargos después de que las autoridades lo acusaron de mentirle a su empleador diciendo que había arrojado positivo a COVID-19, informó el jueves la fiscalía.

Santwon Antonio Davis, de 34 años, fue acusado de fraude laboral, informó la fiscalía federal en Atlanta por medio de un comunicado. Debido a que Davis dijo que había dado positivo a coronavirus, el empleador tuvo que cerrar su planta para desinfectarla y otorgarle licencia con goce de sueldo a varios otros trabajadores mientras permanecían en cuarentena, lo que le provocó a la empresa pérdidas por más de 100.000 dólares, señalaron los fiscales.

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Davis tuvo su comparecencia inicial en la corte el jueves y se le fijó una fianza, según los registros en línea del tribunal. No se localizó un número telefónico a nombre de Davis y su abogado no respondió de momento a una solicitud en busca de comentario.

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Un trabajador de la salud realiza una prueba de detección del COVID-19 a una mujer mayor, esa modalidad podría cambiar con la recién aprobada medida sanitaria, las pruebas caseras para detectar el coronavirus en EEUU.

Un trabajador de la salud realiza una prueba de detección del COVID-19 a una mujer mayor, esa modalidad podría cambiar con la recién aprobada medida sanitaria, las pruebas caseras para detectar el coronavirus en EEUU.

Según la fiscalía, Davis reconoció posteriormente que no padecía COVID-19.

Davis trabajaba en una planta del área de Atlanta perteneciente a una compañía no identificada del grupo Fortune 500, informó la fiscalía. El 12 y 13 de marzo, la compañía realizó una capacitación obligatoria de cómo los empleados podrían acceder a información en su sitio web sobre el COVID-19, la enfermedad provocada por el coronavirus. A los empleados se les anunció que, en caso de dar positivo, percibirían su sueldo mientras permanecían en cuarentena.

Una semana después, Davis recibió una llamada en el trabajo e informó a sus supervisores que su madre, con la que vivía, había quedado expuesta a una persona diagnosticada con COVID-19 y se le había pedido que se pusiera en cuarentena, según una declaración jurada que un agente del FBI presentó ante la corte. Su supervisor dijo que Davis podía seguir trabajando porque tenía “bajo riesgo” de exposición, pero que salió temprano del trabajo diciendo que estaba preocupado por su mamá.

Al día siguiente, el 20 de marzo, Davis le envió un mensaje de texto a su supervisor diciéndole que su madre presentaba síntomas y que estaban a la espera de la prueba de diagnóstico, de acuerdo con la declaración del agente. Nuevamente el supervisor le dijo que podía trabajar por tener “bajo riesgo de exposición”, pero Davis no se presentó a la planta.

Davis le envió un nuevo mensaje a su supervisor el sábado para decir que su madre había dado positivo a COVID-19 y que él tenía fiebre, y nuevamente el domingo para decir que él había sido diagnosticado, indica la declaración del agente. La tarde del domingo, el supervisor le pidió a Davis que le enviara una copia de los resultados de su análisis y le explicó que si Davis padecía COVID-19 la compañía tendría que cerrar para desinfección y otros empleados tendrían que ser puestos en cuarentena.

Con fundamento en lo que Davis había dicho, la compañía cerró su planta el 23 de marzo para limpieza y pagó salarios a por lo menos cuatro empleados que fueron puestos en cuarentena porque habían estado en contacto cercano con Davis, dice la declaración del agente.

El director de recursos humanos de la compañía revisó el justificante médico de Davis y notó indicios de fraude, según la declaración del agente del FBI. Por ejemplo, el documento señalaba que había sido dado de alta en noviembre de 2019, no tenía firma ni parecía tener membrete. La empresa también llamó al hospital donde Davis dijo que se había realizado la prueba y descubrió que el lugar no hacía análisis de diagnóstico para COVID-19.

FUENTE: Con información de AP

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