MIAMI.- La discriminación tiene numerosas caras y múltiples facetas, y aunque el mundo contemporáneo las rechace, muchas persisten. De eso precisamente trata el informe anual de Auditoría de Incidentes Antisemitas, que plantea “el nivel más alto de incidentes antisemitas en Estados Unidos el año pasado”, desde que comenzó a contabilizar los datos en 1979, con más de 2.100 actos de asalto, vandalismo y acoso reportados.
De hecho, los datos fueron aportados por Liga Antidifamación (ADL), lo que representa un aumento de 12% respecto a 2018, además de un preocupante aumento del 56 % en agresiones físicas.
De esta manera, el balance arroja una media de seis incidentes antisemitas por día del año, lo que también denota el nivel más alto registrado por ADL.
El reporte concluye que hubo cinco muertes relacionadas con violencia antisemita, así como 91 agresiones físicas. De ellas, más de la mitad de los asaltos tuvo lugar en los cinco distritos que conforman la ciudad de Nueva York, incluyendo 25 en Brooklyn, donde se aglomera la mayor población de judíos y sus descendientes.
De ellos, 234 incidentes tuvieron como objetivos a sinagogas y centros comunitarios judíos, en los que se incluye el tiroteo de un supremacista blanco en el centro de Chabad en Poway, California, que acabó con la vida de una mujer de 60 años e hirió a otras tres, incluido el rabino.
"Este ha sido un año de actividad antisemita sin precedentes”, apuntó el presidente de ADL, Jonathan A. Greenblatt.
“Esta situación ha contribuido a crear un creciente nivel de ansiedad y miedo en estas comunidades. Estamos comprometidos a luchar contra esta ola de odio, y duplicaremos nuestro trabajo con los gobiernos municipales, escuelas y comunidades para poner fin a esto", recalcó.
En respuesta al aumento histórico de incidentes antisemitas en los últimos cuatro años, ADL hace las siguientes recomendaciones:
Funcionarios públicos y líderes cívicos deben usar sus púlpitos para hablar en contra del antisemitismo y todas las formas de odio y extremismo.
El Congreso debe celebrar audiencias adicionales sobre el aumento de los crímenes de odio, el aumento de grupos extremistas y la proliferación de su propaganda, y apoyar la legislación, incluida la Ley de Prevención del Terrorismo Doméstico, que pide al Gobierno federal que mejore las respuestas coordinadas y recopile datos sobre el terrorismo doméstico.
•El Congreso debería aumentar los fondos para subvenciones de seguridad sin fines de lucro para sinagogas y otras casas de culto, escuelas y centros comunitarios.
Los encargados de formular políticas deben apoyar esfuerzos que proporcionen herramientas y capacitación para prevenir y responder eficazmente a los crímenes de odio. Las agencias federales, estatales y locales encargadas de hacer cumplir la ley también deben mejorar sus procedimientos para responder y denunciar los crímenes de odio.
Los distritos escolares deben promover programas de educación contra el prejuicio, la intimidación y el Holocausto en las escuelas primarias y secundarias.
El liderazgo universitario debe responder con firmeza y contundencia a los actos antisemitas en los campus universitarios, incluidos los incidentes dirigidos a los estudiantes judíos debido a sus posiciones de apoyo al estado de Israel.
El Congreso, el Departamento de Educación de los Estados Unidos, los legisladores estatales y los alcaldes deben aumentar los fondos para promover un clima escolar inclusivo y la educación anti prejuicio y la prevención de los crímenes de odio.