Por Ramiro Pena
Por Ramiro Pena
Como americano no concibo las deficiencias y los limitados beneficios de Obamacare. El mercado de salud no solamente sufre del inmenso fracaso que es esta ley con la insuficiencia de especialistas disponibles para los pacientes, sino también el injusto encadenamiento a un sistema que impone multas a los que deciden no registrarse. Sí, el sistema ofrece cierto nivel de cobertura, pero lo hace desangrando el bolsillo de los pacientes con primas que se elevan cada día y presentan aumentos de dobles y triples dígitos.
Desde el 2013 al 2017 las alarmantes cifras del mercado de salud han mostrado la duplicación con creces de la primas, resultando en un aumento del 105%, estos números serían inclusive peores para el 2018. Tan solo el año pasado, 83 aseguradoras huyeron de los intercambios debido a las altas pérdidas. Por si fuera poco, los 39 estados que utilizan Healthcare.gov experimentaron un aumento en las primas de mercado individuales. Es por eso que ahora más que nunca, necesitamos rescatar al pueblo estadounidense de esta ley fallida y proporcionar acceso a cobertura asequible, permitiendo a los pacientes la libertad de elegir y protegiendo a las personas con condiciones preexistentes.
Los republicanos están presentando soluciones fiscalmente responsables con la Ley Americana de Cuidado de la Salud que ofrece alivio a los bolsillos del pueblo. Por su parte, los demócratas no se cansan de obstruir el progreso con excusas. Una de las últimas justificaciones que usan para no cooperar con una solución, es la puntuación de la Oficina de Presupuesto del Congreso que alega que 23 millones de personas quedarían sin seguro médico; pero la realidad es que esta no es una cifra confiable. La Oficina del Presupuesto del Congreso se ha equivocado en el pasado, y continúa siendo defectuosa.
Los análisis suponen un aumento en los estadounidenses bajo el mercado de salud cubiertos en el intercambio, sin embargo las inscripciones ya están disminuyendo a medida que las aseguradoras abandonan el mercado. Además, no olvidemos que Obamacare obligó a las personas a comprar planes con un sistema rígido de beneficios requeridos, mientras que el AHCA permitirá más planes en el mercado para que las personas sean libres de elegir lo que es correcto para ellos. En adición a estas mejorías bajo AHCA en un periodo de 10 años nuestro déficit federal se reduciría 119.000 millones lo cual nuestra economía como nación agradecerá en un futuro.
Obamacare es el pasado y AHCA el futuro. No hay mejor encuesta que demuestre que los estadounidenses han rechazado Obamacare que sus propias cifras de inscripción. Es hora de que los estadounidenses recuperen su derecho de elegir lo que ellos piensan que es necesario para su salud sin que Obamacare los empuje al abismo de un cuidado de salud mediocre y extremadamente caro.
