“Crecí en una comunidad predominantemente mormona, una pequeña comunidad agrícola religiosa, y no tengo más que cosas buenas que decir sobre la iglesia mormona, me proporcionaban comida y ayuda”, declaró Rawson en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS.
Su padre, confesó, “era un jugador alcohólico e impulsivo y se fue de la casa cuando yo tenía aproximadamente un año y medio”. No obstante, su madre “fue muy resiliente”. Así la describió: “Era una mujer muy independiente, muy persistente. En una época en la que no era del todo popular que una mujer trabajara y, en particular, una mujer que no estaba casada, su experiencia con el Departamento de Defensa, en una base militar, fue algo natural para ella”.
Linda Rawson era una niña inquieta que encontró en la naturaleza la forma de manejar su trastorno por déficit de atención con hiperactividad: “Aprendí desde pequeña a trabajar en una granja y era muy extrovertida. Mi infancia transcurrió al aire libre y trabajando duro en una comunidad agrícola. Me considero afortunada en todas esas áreas. Creo que la ética del trabajo duro que surge de tener que criar animales, producir un jardín, no tener un padre cerca, te hace más fuerte”.
Romper los moldes
Linda Rawson rompió el molde familiar. Comenzó como ingeniera de software en los años ochenta, algo poco común para una mujer en Utah, según admitió. Fue la primera en su familia en cursar estudios superiores y convertirse en empresaria.
En 2005, en la Base de la Fuerza Aérea de Hill (Utah), comenzó a escribir software de base de datos para el 84.º Escuadrón de Evaluación de Radar (RADES) y fue contratada por la corporación multinacional de desarrollo de software Oracle como Database Administrator (DBA) para desarrollar sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP).
“Comencé como consultora. Fui a hacer servicios profesionales para un contratista en la NASA. A partir de ahí todo empezó a desarrollarse y entablé relaciones con otras empresas”, aseveró Rawson, graduada de la capacitación para pequeñas empresas de la prestigiosa institución financiera Goldman Sachs.
En 2006 fundó DynaGrace Enterprises, una pequeña empresa familiar en Utah 100% propiedad de mujeres y certificada por la SBA, que ofrece servicios innovadores de tecnología de la información, ingeniería, integración de sistemas, ciberseguridad y redacción a clientes gubernamentales y comerciales.
Su empresa ha contribuido con organizaciones como la Fuerza Aérea de Estados Unidos, el Ejército de EEUU, el Laboratorio de Investigación Naval, y el Estado de Utah. A lo largo de los años, DynaGrace Enterprises ha logrado más de mil millones de dólares en contratos con el Gobierno federal.
En el camino de alcanzar una posición de éxito, varios puntos fueron clave para Linda Rawson: “La herramienta más importante es preguntarse qué es lo peor que podría pasar y simplemente creer en uno mismo lo suficiente como para correr ese riesgo, aunque te sientas incómodo, porque cuanto más incómodo sea el riesgo, más deberías hacerlo. La herramienta más importante es creer en uno mismo. Porque lo peor que podría pasar es que necesites dormir en el sofá de alguien”.
De hecho, en uno de sus libros la autora usa esta frase de Mark Twain que se apega perfectamente a su mentalidad emprendedora: “El secreto para salir adelante es empezar”.
Una guía para otras mujeres con pequeños negocios
Además de dirigir una compañía, Linda Rawson tiene el talento para transmitir sus conocimientos empresariales. Es el caso de su libro The Minority and Women-Owned Small Business Guide to Government Contracts (Guía de contratos gubernamentales para pequeñas empresas propiedad de minorías y mujeres), publicado en 2016 y con varias reediciones gracias a su impacto.
Como apunta en la introducción de ese libro, “no sabía lo que debería haber sabido cuando comencé”; de ahí que este conocimiento sea tan provechoso para quienes deseen crear su pequeño negocio y ofrecer bienes y servicios al Gobierno de Estados Unidos.
En esa línea, a inicios de febrero lanzará el libro Women-Owned Small Business Mindset. From Scarcity to Abundance (La mentalidad de las pequeñas empresas propiedad de mujeres. De la escasez a la abundancia), que posteriormente se publicará en español.
“Valoro el hecho de tener una mentalidad fuerte, de manifestar, tener intenciones claras, y me di cuenta de que a veces a otras personas no les resulta tan fácil”, acotó. “Valoro el hecho de tener una mentalidad fuerte, de manifestar, tener intenciones claras, y me di cuenta de que a veces a otras personas no les resulta tan fácil”, acotó.
Por eso “quería compartir mis conocimientos a través de mis experiencias. Hice cambios en mi estilo de vida, manejé mi estrés, imaginé un futuro mejor, usé mi intuición para saber si la persona con la que estaba haciendo negocios era una buena persona o no”.
Y concluyó: “Todas esas herramientas son muy importantes cuando se trata de querer lograr una meta. En el libro hay herramientas y también incluye experiencias personales”.
Al ofrecer consejos a quienes deseen hacer realidad una idea empresarial, considera necesario aclarar un punto: “En primer lugar, tener una idea y echarla a andar son dos cosas diferentes. Tienes que cambiar tu forma de pensar en torno a esa idea. Y luego tienes que ser un poco realista”.
Puso como ejemplo algunas cuestiones a tener en cuenta: “¿Cómo va a suceder eso? ¿Tienes suficiente investigación de mercado para poder decir que vas a ganar dinero con esa idea? Puedes tomar un trabajo secundario y convertirlo en un trabajo de tiempo completo, pero debes investigar antes de hacerlo, y luego seguir adelante con tu propio negocio”.
En torno al rol de la mujer en el mundo del emprendimiento y los negocios, admitió que “ojalá pudiera decir que no habrá discriminación de género en 2024, pero todavía es muy frecuente”. Por eso, añadió: “Nuestro papel es cambiar eso de alguna manera, cambiar la perspectiva de las mujeres en los negocios, de que las mujeres somos poderosas y podemos hacer cosas increíbles”.
Educación e ingenio
La creatividad es sin dudas un resorte esencial que le permite moverse entre la gestión de una empresa, la escritura de libros y la invención. En su faceta de inventora destaca WeatherEgg, una estación meteorológica compacta con forma de huevo. “Es una idea que ha estado guardada durante un tiempo”, confesó Rawson.
Para explicar su utilidad puso un ejemplo: “Digamos que estás fuera de la red y viajando con mochila, tienes este dispositivo un poco más grande que un huevo de gallina, y puedes sacarlo y determinar todos los factores del clima para pronosticar cómo serán las próximas cuatro horas. Así que puedes encontrar refugio o simplemente descubrir dónde estar en las próximas cuatro horas”.
Asimismo, le apasiona educar a los niños sobre ciencias meteorológicas. Aquí hay que destacar su libro para colorear y sus personajes animados de aventuras WeatherEgg Kids.
“Me gustan mucho los niños y me encanta el proceso creativo de armar un libro para los más pequeños. No hay nada como cuando un niño abre ese libro y se emociona. Siento que los niños son los que van a marcar la diferencia en lo que respecta al cambio climático. Vamos a experimentar tiempos muy complejos en lo que respecta al calentamiento global. Incluso aquí, cerca de Salt Lake City, tenemos varios días en enero en los que nuestro aire es el peor del país. Tenemos que encontrar alguna manera de sustentar nuestro planeta, o nos destruiremos. Los niños, cuanto más los educas, más empiezan a pensar en soluciones. Ellos son la clave para nuestro futuro”.
Otro de sus libros, más íntimo, es Reflections on Grief: Loss, Love, and Happiness (Reflexiones sobre el duelo: pérdida, amor y felicidad), que revela sus mecanismos para superar episodios dolorosos y recuperar la confianza. Este libro se ubicó en Amazon como best seller en tres categorías (Death & Grief, Love & Loss, Happiness).
En su tiempo libre, Linda disfruta de su familia, la fotografía, los viajes, el senderismo y la cría de abejas melíferas.
En estos enlaces puede conocer más sobre Linda Rawson y DynaGrace Enterprises.