CHERRY HILL.- En realidad, Charlie K. sólo pretendía comprar un par de juguetes para su hijo, pero cuando salió de la tienda de Toys'R'Us en la ciudad estadounidense de Cherry Hill (Nueva Jersey) se había dejado casi 11.000 dólares. Gracias a su generosidad, decenas de niños de la zona también recibirán regalos estas Navidades sin que sus padres tengan que arañar para ello cada dólar de su precio.

Charlie K. es uno de los centenares o miles de "LayawaySantas" que facilitan la vida en estas emblemáticas fechas a las familias estadounidenses. Cada año desembolsan millones de dólares de su propio bolsillo, a menudo de manera anónima, y gracias a ellos muchas grandes cadenas ofrecen como pago la versión "layaway": reserva de productos que se pagan a plazos y uno puede llevarse a casa una vez la cuenta está saldada.

De este modo, muchos compradores pueden beneficiarse de descuentos temporales sin tener que pagar por su compra en ese momento. Y ahí es donde entran en juego estos "LayawaySantas" o "LayawayAngels" como Charlie K., que impulsivamente decidió saldar de golpe las cuentas pendientes de desconocidos por valor de 10.780 dólares (9.033 euros). Gracias a él, más de 60 clientes podrán llevarse sus juguetes a casa sin tener que pasar apuros para terminar de pagarlos. O sin verse obligados a quedarse con las manos vacías por no poder hacer frente al pago.

Según contó este estadounidense en una entrevista a CBS, simplemente quiso ayudar a aquellas familias a las que no les iba tan bien como a él. Además, añadió, es una oportunidad de devolver algo a la comunidad en la que vive, pues al fin y al cabo, a ellos debe el bienestar de que disfruta. "Sólo intento dar algo de felicidad a la comunidad que nos ha hecho felices a mi familia y a mí", dijo antes de anunciar que quien se encontrara en ese momento en la tienda podría comprar tres juguetes que él pagaría para la campaña anual de la Marina estadounidense.

A lo largo de estos últimos años ha crecido la cifra de estos Santa Claus anónimos que, gracias también a las redes sociales, se lanzan a financiar los regalos de Navidad. Algunos lo hacen anualmente, mientras que para otros es una decisión espontánea, como sucedió en Austin (Texas): allí, un asesor financiero se enteró antes de la Nochebuena de 2016 de que una mujer no podía pagar los 55 dólares que le quedaban pendientes para comprar una muñeca y otros regalos. Así que fue a la tienda y saldó la deuda.

En más de una docena de casos, estos benefactores particulares desembolsaron el año pasado más de 300.000 dólares para liberar productos que de otra manera se habrían quedado en sus respectivos comercios porque el plazo para saldar su pago casi había vencido. En Pensilvania, según "USA Today", un hombre recorrió varias ciudades para saldar las cuentas pendientes de 239 clientes de la cadena Walmart, que de media ascendían a 200 dólares por persona.

En una tienda de Florida, un hombre vio por casualidad tras un mostrador de "layaway" un montón de productos reservados. Preguntó al gerente a cuánto ascendía el total, pero él no podía hacer frente a los alrededor de 90.000 dólares que sumaban entre todos. Al final, pagó 21.000 dólares. "Pasó una y otra vez su tarjeta de crédito por el datáfono y, cada vez que lo hacía, exclamaba 'feliz Navidad'", dijo una clienta que lo vio citada por NBC News.

Tras aquella buena acción del año 2013, que saltó a los titulares de todo el país, muchos se sintieron inspirados para ejercer de Santa Claus anónimos. Y es que no hace falta ser millonario para ayudar a otras personas a disfrutar de la Navidad: desde 2011, una organización reúne dinero por Internet a través de voluntarios anónimos para pagar los saldos pendientes. Gracias a estas donaciones, PayawaytheLayaway ha enviado a Papás Noel y ángeles a más de 50 ciudades de todo el país. La recompensa: muchas lágrimas de alegría y padres aliviados.

FUENTE: dpa

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario