BUENOS AIRES/WASHINGTON.- El argentino Mauricio Macri será este jueves el segundo mandatario latinoamericano en ser recibido por Donald Trump en la Casa Blanca. En el Despacho Oval se reunirán dos presidentes que antes fueron empresarios y que se conocen por temas de negocios desde hace décadas.
El encuentro supone una reafirmación del buen momento en el que quedó la relación bilateral tras el breve período en el que Barack Obama y Macri coincidieron en el poder.
Antes que al argentino, Trump recibió al presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski. Ni con Argentina ni con Perú hay en las relaciones complicaciones, y que hayan sido estos los primeros líderes sudamericanos elegidos por Trump se ve en Washington como un apoyo a Gobiernos más pragmáticos en la región.
Para Macri, este será el segundo viaje oficial a la capital estadounidense, tras haber asistido en diciembre de 2015 a la cumbre de seguridad nuclear auspiciada por Obama.
El encargado de negocios de la embajada norteamericana en Buenos Aires, Thomas Cooney, anticipó que "la mayor parte de la reunión será sobre la relación bilateral". La complicada agenda que cada uno de los presidentes tiene en casa recomienda no abordar temas que vayan más allá, explican analistas en Washington.
"La reunión da a Macri la oportunidad de establecer una buena relación con Trump que podría servirle en los próximos años", dice a dpa Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano. En un evento coorganizado por ese y otros dos "think tanks" de Washington pronunciará Macri una conferencia el jueves tras su reunión en el Despacho Oval.
Trump valora las relaciones personales, apunta Shifter, y Macri espera causarle buen efecto para evitar problemas en el futuro.
Tanto Trump como Macri han expresado abiertamente críticas al Gobierno de Nicolás Maduro y es probable que aborden la situación en Venezuela en medio de la ola de protestas de la oposición.
"Venezuela es un tema importante para ambos presidentes", dijo a la agencia estatal Télam el diplomático Cooney, a cargo de la embajada estadoundiense en Buenos Aires hasta que arribe el nuevo jefe de la delegación.
Pero no es de esperar mucho más que una declaración sobre cómo Maduro "debe permitir elecciones libres, liberar presos políticos y permitir la entrada de ayuda humanitaria", dice a dpa Juan Carlos Hidalgo, analista del Instituto Cato de Washington. "Ambos tienen muchos problemas internos como para abocarse de manera concertada a buscarle solución al tema de Venezuela", apunta.
"Macri y Trump hasta ahora han planteado una relación bilateral basada en el mutuo pragmatismo. Macri necesita el aporte del capital norteamericano y Trump, un interlocutor regional: la tradicional relación entre Estados Unidos y México está en crisis", señala a dpa Francisco Corigliano, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).
En la agenda de Macri hay temas económicos y de comercio. El argentino espera un gesto político de Trump para destrabar barreras a las exportaciones argentinas, como la suspensión al ingreso de limones o la demanda de productores estadounidenses contra el biodiésel argentino. "Sería sabio mantener bajas las expectativas", advierte Shifter.
En 2016, el intercambio comercial bilateral arrojó un superávit a favor de Estados Unidos por unos 3.919 millones de dólares, en una balanza muy desfavorable para la nación sudamericana.
En materia de seguridad internacional, Macri ha evitado cuestionar los ataques de Washington en Siria y en Afganistán.
Según escribió el analista Juan Gabriel Tokatlian en el diario "La Nación", "en cuestiones como la 'guerra contra el terrorismo' la Argentina no debería prestarse a alianzas".
Por otra parte, Macri aprovechará el viaje a Estados Unidos para buscar nuevos capitales que apuntalen la incipiente recuperación de la economía luego de la recesión de 2016. Desde su llegada al poder en diciembre de 2015, empresas estadounidenses anunciaron planes de inversión por 7.600 millones de dólares, informó la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional.
El mandatario argentino se reunirá el miércoles con empresarios petroleros en Houston, en el estado de Texas, "con el objetivo de atraer inversores para el desarrollo de los recursos de hidrocarburos, fundamentalmente los no convencionales", precisó a dpa el presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), Ernesto López Anadón, organizador del evento.
Argentina posee en el yacimiento de Vaca Muerta, en la patagónica provincia de Neuquén, una de las más importantes reservas de hidrocarburos no convencionales del mundo, pero necesita inversores para la exploración y la extracción.
Macri visitará además las plantas fabriles de las empresas Dow Chemical y Tenaris en Houston. Tras reunirse conTrump, cerrará su visita con una reunión con empresarios en la Cámara de Comercio de Estados Unidos.
FUENTE: dpa