NUEVA YORK.- Dos grupos de manifestantes protagonizaron este jueves enfrentamientos y momentos de tensión ante la corte federal de Nueva York, horas antes de que el depuesto dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, comparezcan de nuevo ante la justicia estadounidense, para manifestarse a favor y en contra de la detención del venezolano.
Como si se tratase de guión bien estudiado, un grupo de personas que en su mayoría son estadounidenses y no habla español, llegaron antes del amanecer a las puertas del tribunal. Algunos lo hicieron con pancartas improvisadas, mientras otros portaban carteles cuidadosamente impresos con mensajes en favor de Nicolás Maduro. Lo que se ve este jueves a las puertas de la Corte Suprema se ha visto antes, no solo en el caso de Maduro sino en otras situaciones, a nivel mundial, donde personas que no son venezolanas defienden radicalmente a la revolución chavista.
Muchos de los manifestantes en favot de Maduro llevaban mascaras para taparse la nariz y la boca.
"Yo sí soy venezolano" gritaba insistente Franklin Gómez al grupo que denunciaba que la detención de Maduro fue “ilegal” y pedía su liberación.
Gómez, expreso político y exconcejal de Venezuela por la oposición, explicó a EFE que hace más de tres años que vive en Estados Unidos, donde llegó tras tener que huir de su país.
“Estamos exigiendo simplemente justicia, algo que luchamos los venezolanos en la calle durante muchos años, agotamos todos los medios posibles… Estamos seguros que acá en Estados Unidos se va a lograr”, declaró mientras sujetaba un muñeco de “Maduro diabólico”, vestido de preso y con los ojos rojos.
El venezolano fue uno de los protagonistas de los choques con el grupo que exigía la liberación de Maduro, compuesto en su práctica totalidad por estadounidenses.
Algunos venezolanos presentes aseguran que los que defienden a Nicolás Maduro, ni siquiera conocen dónde está Venezuela. "Ellos no saben nada de la realidad del país. Cuando uno trata de hablar con ellos, siguen gritando las consignas que se aprendieron en la mañana. No hablan, no dialogan, solo gritan. Parece que les pagaron para estar allí, y seguro en la tarde se van a sus casas. No son personas que defienden al dictador narco terrorista Nicolás Maduro, por convicción. Es muy gracioso, porque tomaron el muñeco que alguien hizo para celebrar que Maduro está tras las rejas, y lo usan para defenderlo. Ellos no entienden nada" aseguró Carla Marcano, quien entonaba una y otra vez las notas del himno nacional de Venezuela en demostración que ellos son los verdaderos venezolanos.
Tom Burke, miembro de la organización Freedom Road Socialist, acudió en torno a las 08:00 hora local (12:00 GMT) a las inmediaciones de la corte donde está previsto que comparezca Maduro, dos horas antes de las 11:00, cuando estaba convocada la manifestación en contra del depuesto presidente.
“Pedimos que Trump libere al presidente Maduro y a la primera dama Celia Flores. Creemos que no han hecho nada malo. No han cometido ningún crimen. El único crimen es que les encanta su país más que sus propias vidas”, aseveró.
“Realmente no sabemos de qué se trata esta audiencia, pero queremos venir y mostrarle apoyo a Maduro y a Flores”, afirmó Brenda Sandberg, del partido Worker World Party.
Preguntada por el motivo principal de los enfrentamientos y la nacionalidad de los manifestantes, Sandberg comentó que “no hace falta ser de Venezuela” para oponerse a una “locura” como la que llevó a cabo EEUU cuando detuvo a Maduro.
“Maduro, aguanta, el pueblo se levanta” o “Viva Chávez, viva Maduro, viva la solidaridad internacional”, fueron algunas de las proclamas.
El grupo antichavista, formado por venezolanos residiendo en Estados Unidos, acusaron a los otros manifestantes de estar “pagados” y de protestar “a favor de lo que toque cada día”.
Carlos Egaña, venezolano residente en Nueva York, aseguró que los manifestantes a favor de la liberación de Maduro “quieren que el pueblo venezolano sufra” y no tienen en cuenta la situación del país.
“Estoy terriblemente entristecido y molesto. Me parece una locura que pueda haber gente así”, declaró.
Pese a la vigilancia de agentes de la policía de la ciudad, los grupos opuestos mantuvieron la tensión durante varias horas, intercambiando reproches y acusaciones, y en alguna ocasión incluso llegaron a las manos.
Maduro y Flores comparecen este jueves por segunda vez frente a un juez federal tras ser detenidos por las fuerzas estadounidenses en Venezuela el pasado enero y trasladados a Nueva York.
El exdictador venezolano está acusado de cuatro cargos, entre ellos conspiración para cometer narcoterrorismo, y su esposa de otros cuatro delitos relacionados, como conspiración para importar cocaína.
Maduro y Flores llegaron al Tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York esta madrugada, alrededor de las 4:00 hora local (8:00 GMT), y a las 11:00 se personarán ante el juez Alvin Hellerstein.
Los acusados fueron trasladados de la prisión de Brooklyn en la que permanecen recluidos en un convoy de tres furgonetas cerradas y sin ventanas, según la cadena CNN.
Según CBS News, que cita a fuentes policiales, desde su detención en enero Maduro permanece recluido en una unidad de máxima seguridad descrita como "una cárcel dentro de otra cárcel" y donde se encuentra bajo "medidas administrativas especiales".
FUENTE: Con información de EFE/AFP