“Maduro, que ni siquiera es presidente — es un narcotraficante…. Y lo que más quiere es que le quitemos esa acusación”.
El Secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, explicó que "el juego de Maduro de tomar rehenes para negociar con EEUU" no va a funcionar con Donald Trump
“Maduro, que ni siquiera es presidente — es un narcotraficante…. Y lo que más quiere es que le quitemos esa acusación”.
En una extensa entrevista con @FoxNews, @SecRubio explica que Maduro exige impunidad. Explica el canje de presos y deja claro que el juego de tomar rehenes para negociar no va a funcionar con la Administración Trump.
No menciona nada de la licencia supuestamente otorgada a @Chevron, ni de la designación del Cártel de los Soles.
PREGUNTA: Antes veíamos cómo tomaban rehenes para usarlos como fichas de negociación. Ya eso no se ve…
SECRETARIO RUBIO: Así es.
PREGUNTA: … al menos no bajo esta administración. Cuénteme sobre este intercambio de prisioneros entre tres países que involucró a El Salvador, Venezuela y Estados Unidos.
SECRETARIO RUBIO: Claro. Empecemos por quiénes estaban en El Salvador. Allí tenían a unos 250 miembros del Tren de Aragua, una organización designada como terrorista; es una megabanda criminal originaria de Venezuela. Normalmente, lo que uno hace es deportarlos a su país de origen. Pero el problema es que Venezuela usaba eso como arma contra nosotros. Decían: “Ok, los aceptamos, pero solo si ustedes nos dan tal o cual concesión.”
Cuando Joe Biden era presidente, hizo un acuerdo con los venezolanos sobre deportaciones. ¿Y a cambio de qué? A cambio de que soltaran a dos narcotraficantes condenados — que además eran sobrinos de Nicolás Maduro. También liberaron a su testaferro, su operador financiero, su recaudador — el tipo que recogía su dinero por todo el mundo. Ese sujeto también estaba imputado y preso en Estados Unidos. Lo soltaron. Le dieron a Maduro todas esas concesiones.
En el caso del presidente Trump, él dijo: “Yo no te voy a dar ninguna concesión.” Entonces, como Venezuela no quiso recibir a los deportados, los mandamos a El Salvador, donde los mantuvieron en sus cárceles.
Ahora se presentó una oportunidad para devolver a esos delincuentes, esos miembros de bandas, al lugar al que pertenecen: Venezuela. De ahí salieron.
Maduro, que ni siquiera es presidente — es un narcotraficante — está imputado por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, aquí en Estados Unidos. Y lo que más quiere es que le quitemos esa acusación. Eso es lo que él quiere. Pero no se la vamos a quitar. Y no se la quitamos.
Esa es una gran diferencia con lo que se veía antes. Si hubiéramos cedido, en cinco días nos habrían detenido a diez estadounidenses más. Porque eso es lo que hacen ahora muchos países en el mundo: arrestan a estadounidenses para usarlos como fichas de cambio. Pero no con esta administración.
FUENTE: Pedro Mario Burelli
