jueves 1  de  diciembre 2022
ANÁLISIS

¿MLB versus pueblo cubano?

MLB no puede ser una extensión represiva de la Federación Cubana de Béisbol y el régimen segregacionista y criminal de Cuba

Por Regis Iglesias Ramírez 11 de septiembre de 2022 - 14:17

Con esperanza y mucho orgullo hace unos meses recibimos los cubanos la buena noticia de que un grupo de exiliados anunciaba la creación de la Asociación Cubana de Peloteros Profesionales para tomar las riendas de un proyecto por años deseado por muchos que nunca había logrado materializarse.

Mario Fernández, joven empresario cubano exiliado, dio vida a este sueño y ha sido su principal promotor. Él, como buen empresario, propuso a Grandes Ligas del Beisbol, (MLB) la conformación de un equipo de la más alta calidad donde los mejores peloteros cubanos, aquellos que han logrado hacer carreras en las Grandes Ligas del Béisbol, su sistema de sucursales menores y otras ligas profesionales del mundo libre, representarían a Cuba dando un espectáculo que llenaría estadios allí donde quiera que se presentara y por tanto muchas ganancias a los organizadores de eventos como el Clásico Mundial de Béisbol, ese torneo menor, porque los atletas no están a tono por las fechas en que se celebra, inventado por MLB para sacarle mayores ganancias económicas a la pretemporada de Grandes Ligas.

Pero además de un buen espectáculo, la posibilidad de formar no solo solo un team, al que serian invitados personalmente y sin contar con los jerarcas de la federación del régimen, algunos peloteros con talento activos en la serie cubana para intentar ganarse un puesto en el roster final que representaría a todos los cubanos, porque su principal promotor piensa en una asociación con un conglomerado de peloteros que representara verdaderamente a país y sus gentes dispersas, reprimidas, segregadas nos alegró a muchos.

Admiro las habilidades para los deportes, el arte o cualquier actividad en que las personas demuestran sus potencialidades ya sean naturales o adquiridas con trabajo y constancia, pero no soy palmero de ningún deportista, artista o lo que fuere que por dinero se dedique a entretener. Si tengo que protestar por la frivolidad de que músicos de mi preferencia vayan a actuar en la isla cárcel, como hacían antes en la Sun City segregacionista de Sudáfrica algunos, lo hago ya se trate de Mick Jagger o Keith Richard o si se trata del béisbol que siempre seguí, con muchas limitaciones y restricciones por parte del régimen en la isla y a la institución MLB o la Asociación de Peloteros de MLB se les ocurre permitir a algunas franquicias visitar Cuba para encuentros “amistosos” o mucho peor, realizar “acuerdos” con quienes esclavizan no solo a nuestros atletas, sino a todo nuestro pueblo. Siempre protestare y condenare esas posturas insolidarias.

MLB no puede ser una extensión represiva de la Federación Cubana de Béisbol y el régimen segregacionista y criminal de Cuba.

Rob Manfred no es el dueño de la finca como los comandolas de la isla y no puede presionar a los peloteros de razonamiento simple y pancista para mantener el status quo con la tiranía o dar pasos vergonzosos de reconocimiento a la misma.

El acuerdo entre MLB y la Confederación Mundial de Beisbol solo sirve para mantener a los parásitos de esa institución buena para nada como su presidente, un italiano llamado Riccardo Fraccari.

El acuerdo de MLB con la Federación Cubana de Béisbol no puede ser esgrimido con orgullo pues hace parte del reconocimiento de una institución, supuestamente independiente de un país libre a una institución represiva y segregacionista de un país sometido por la tiranía de un partido comunista.

Los beisbolistas cubanos en el exilio o si lo prefiere alguno, para no buscarse problemas ni con sus antiguos amos de la isla ni con sus actuales empleadores, deben definirse también. O se pliegan, los que lo hagan, a las presiones y chantajes de MLB como lo hacían ante las presiones y chantajes de la Federación Cubana de Béisbol y sus jefes del régimen cubano o actúan ya como hombres libres a los que MLB no puede someter ni presionar porque este es un país libre en el que ningún hombre debe doblar la servís para ganar unos millones de dólares, su talento atlético es suficiente. Pero ellos no son el ombligo de la isla y mucho menos del mundo. Los derechos y la solidaridad con todo el pueblo sometido está por encima de que unos peloteros que ganan millones tengan la poca vergüenza de participar junto a las instituciones creadas a la imagen segregacionista y represiva del régimen del partido comunista cubano porque MLB esté más interesada en sus relaciones peseteras con quienes han oprimido y oprimen a todos los cubanos.

Creo que los congresistas y senadores cubano americanos y también todos los legisladores estadounidenses deben estar alerta. Deben llamar al Comisionado de Grandes Ligas del Béisbol y exigirle que renuncie a ese bochornoso acuerdo paralizado por el momento pero que tienen intención de poner en práctica. Deben investigar si MLB o la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas están ejerciendo presión o chantajes sobre los beisbolista cubanos que integran la Asociación Cubana de Peloteros Profesionales que está intentando su reconocimiento como ente libre e independiente. La MLB debe responder por su acuerdo con los inútiles de la Confederación Mundial de Béisbol y si ese acuerdo, con vistas al Clásico Mundial de Béisbol, es valedor de instituciones como la Federación Cubana de Béisbol, brazo segregacionista y represivo del régimen cubano debe romper ese acuerdo de inmediato.

Quienes olviden que atletas de las serie nacional cubana como Eduardo Herrera, que lleva cuarenta años demandando justicia y una disculpa por parte del régimen cubano por haberle impedido practicar el béisbol estando en plenitud de forma deportiva, calumniado y condenado a años de prisión sin haber cometido delito alguno el y dieciséis compañeros suyos

Quienes olviden que ese es el mismo régimen que destruyó las carreras no solo de aquellos peloteros de 1982, sino también la de muchos peloteros más, incluyendo en primer lugar las carreras de quienes hasta 1960 jugaban para la poderosa Liga Profesional Cubana que fue eliminada, e impidió a quienes no pudieron escapar de la isla o fueron favorecidos con permisos para hacerlo y jugar el beisbol solo en la liga mexicana.

Quienes piensen que hay que bajar la cabeza no solo ante un régimen tiránico sino también ante una poderosa institución capitalista como MLB. Quienes no entiendan que la mafia que somete y segrega a los cubanos lo ha hecho por sesenta y tres años con total impunidad y que es hora ya de que a los verdugos del pueblo se les aísle y boicotee como se hizo con la Sudáfrica segregacionista y represiva del apartheid.

Esos, ni aman a Cuba, ni están con el pueblo que añora su libertad y espera que todos, también quienes en el mundo dicen representar al mundo democrático y libre, sean solidarios con nuestra causa.

Las MLB tienen mucho músculo, nadie lo niega. Un músculo de esteroide financiero pero no es más poderoso que la ley y la razón en este país.

¿Tendrán los representantes en el Congreso y el Senado de los Estados Unidos que llamar a rendir cuentas a MLB? Pues deberían llamarles y sentarles ya.

¿Tendremos los cubanos libres que llamar a un boicot, en solidaridad con el pueblo cubano, no solo al régimen y sus instituciones sino a todos aquellos que en el mundo se aprovechan de nuestra desventaja para hacer negocios con una tirintia segregacionista y represiva como ha promovido el Movimiento Cristiano Liberación?

Yo creo que es el momento ya.

Regis Iglesias Ramírez

Portavoz del Movimiento Cristiano Liberación y prisionero de conciencia.

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