sábado 21  de  febrero 2026
EEUU

Patrulla Fronteriza bajo presión por ola migratoria, gobierno de Biden se debilita

En las últimas semanas, la policía fronteriza reporta de 10.000 a 12.000 cruces por día, un ritmo más intenso que en los meses previos

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

WASHINGTON — La llegada de miles de migrantes procedentes de México cada día coloca bajo presión a los estados y a la policía federal de fronteras de Estados Unidos, una crisis que expone a la administración del demócrata Joe Biden a fuertes cuestionamientos por su gestión en la frontera.

En las últimas semanas, la policía fronteriza reporta de 10.000 a 12.000 cruces por día, un ritmo más intenso que en los meses previos.

Más de 3,2 millones de migrantes fueron interceptados por vía terrestre entre octubre de 2022 y septiembre de 2023, un flujo también superior respecto a años anteriores.

Desde el martes último las vías del ferrocarril en los puentes Eagle Pass y El Paso, en Texas, estuvieron cerrados debido a un "resurgimiento" de ingresos ilegales de migrantes en trenes de carga, pero el viernes la medida fue levantada luego que México accedió a colaborar para frenar la avalancha de migrantes.

En Eagle Pass, los cruces de vehículos han sido nuevamente suspendidos desde principios de mes, igual que en un punto de cruce en Arizona y otro en California. La policía fronteriza asegura que está teniendo que redistribuir su personal para concentrarlo en la interceptación y el registro de migrantes.

Inacción deliberada

Tras acusar al presidente Biden de "inacción deliberada" frente a la situación, el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, firmó el lunes una controvertida ley que penaliza los ingresos ilegales en su estado.

La ley crea un "delito penal de ingresar ilegalmente a Texas desde un país extranjero", punible con entre seis meses y 20 años de prisión en caso de reincidencia.

El texto, que podría entrar en vigor en marzo, otorga a las autoridades estatales el poder de arrestar a inmigrantes y deportarlos a México, prerrogativas que en principio recaen en las autoridades federales.

Al día siguiente, varias organizaciones de derechos humanos, incluida la influyente Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), presentaron una demanda para impugnarlo alegando inconstitucionalidad.

La gobernadora de Arizona, Katie Hobbs, a pesar de ser demócrata, también acusó a la administración Biden de "negarse a hacer su trabajo", responsabilizándola en particular del cierre de un paso fronterizo en su estado. Hobbs anunció el 15 de diciembre el envío de fuerzas de la Guardia Nacional a la frontera.

"Un sistema que no funciona"

Las razones de esta reciente afluencia no son tan claras.

La policía fronteriza culpa a la "desinformación destilada por los traficantes de personas hacia gente vulnerable".

Varios inmigrantes entrevistados en Texas hablaron de rumores sobre un cierre inminente de la frontera. "Corrían rumores de que a partir del día 20 ya no dejarían entrar a nadie", explicó Yurianlis Alexmar Camacho, de 32 años, quien llegó desde Venezuela junto a su marido y sus cuatro hijos.

Biden enviará a México en los próximos días al secretario de Estado, Antony Blinken, y al ministro de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, para analizar junto al presidente de ese país, Andrés Manuel López Obrador, formas de frenar este flujo masivo.

"El presidente comprende la necesidad de reparar el sistema de inmigración, que no funciona desde hace décadas", insistió la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre.

El 6 de diciembre, Biden dijo que estaba dispuesto a hacer "compromisos importantes" con los republicanos, que exigen un fuerte endurecimiento de la política de inmigración a cambio de levantar su bloqueo en el Congreso a la ayuda a Ucrania frente a Rusia.

Una inmigración en ascenso

La situación del presidente demócrata también es delicada ante su electorado progresista que defiende la inmigración indocumentada, principalmente aquellos procedentes de América Latina que llegan huyendo de la pobreza y la violencia.

En cualquier caso, el flujo no parece estar cerca de revertirse.

Panamá señaló el 6 de diciembre que desde principios de año, medio millón de personas habían cruzado la peligrosa selva del Darién, que separa a este país de Colombia, para llegar a Estados Unidos, el doble que en 2022.

FUENTE: Con información de AFP

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