sábado 21  de  febrero 2026
POLÍTICA

¿Podría Joe Biden derrotar al presidente Donald Trump?

El exsenador y exvicepresidente buscó la nominación presidencial demócrata en 1988 y en el 2008, en ambas ocasiones abandonó la carrera por escasas posibilidades
Por Leonardo Morales

La muy probable nominación demócrata de Joe Biden en la carrera para la Presidencia ha disparado las interrogantes, en particular acerca de si el exvicepresidente podría ser un potente contrincante frente al presidente Donald Trump.

Biden logró victorias el martes 10 de marzo en Missouri, Mississippi y el crucial Michigan. En el Supermartes obtuvo el triunfo en 10 de los 14 estados en disputa ese día.

La estrategia de campaña del vicepresidente es sumar ahora a los votantes de la izquierda más radical: “Quiero agradecer a Bernie Sanders y a sus seguidores por su inagotable energía y pasión. Compartimos un objetivo en común, vamos a derrotar a Donald Trump. Lo haremos juntos, vamos a unir a esta nación”, afirmó Biden en un discurso.

Queda por ver si el socialista Sanders acepta unirse a Biden, no lo hizo con Hillary Clinton ni se sumó jamás de forma definitiva a las políticas del presidente Barack Obama durante su mandato. Si bien apoyó algunas, en otras mantuvo la distancia.

Opinión de analista político

DIARIO LAS AMÉRICAS quiso conocer la opinión del analista político republicano Frank Calzón ante una inminente nominación del precandidato demócrata Joe Biden.

“Todo es posible en la vida, pero no todo es probable, y la candidatura del exvicepresidente Joe Biden no luce con muchas posibilidades de triunfo frente a Donald Trump”, comentó Calzón.

“Lo más preocupante de un triunfo de Biden sobre Trump no es el señor Biden, sino el equipo que conduciría su administración y por ende, el tema de Cuba y América Latina. Yo no creo que el exvicepresidente esté muy al tanto de la cuestión de Cuba y no conozco a nadie que haya trabajado con él que tenga algún interés en ese sentido. La política de Obama sobre la Isla no pasó por el señor Biden, sino por otros que siguen en defensa de la errónea política de acercamiento con el régimen cubano”, acotó el analista republicano.

Tanto va el cántaro a la fuente

Joe Biden buscó infructuosamente la nominación presidencial demócrata en 1988 y en el 2008, en ambas ocasiones abandonó la carrera por escasas posibilidades. En la última ocasión, tras culminar las primarias, Barack Obama lo escogió como compañero de fórmula y con el triunfo llegó a la vicepresidencia. En los comicios del 2012, el binomio Obama-Biden fue reelegido.

En las actuales primarias, las presentaciones públicas de ambos precandidatos demócratas se han visto eclipsadas por el avance del coronavirus en Estados Unidos, donde ya hay más de 1.200 casos diagnosticados y más de 30 fallecidos.

La mayor preocupación ahora de la campaña de Joe Biden, mientras se consolida como virtual nominado demócrata, está en convencer a su rival Sanders de unirse a un mismo objetivo junto a sus seguidores en pos de que los sufragios de la extrema izquierda estadounidense no caigan a un abismo o desaparezcan de la sumatoria demócrata hacia la Casa Blanca. Por esa razón, Biden ha comenzado públicamente a cortejar a Sanders y sus grupos de respaldo.

De suceder lo contrario, las posibilidades del candidato demócrata se verían mermadas frente a un presidente que tiene un respaldo mayoritario entre los republicanos y muchos independientes que se quejan de la falta de un proyecto sólido y estructurado de reformas del Partido Demócrata, respecto a los temas de interés primario para los estadounidenses.

“Hace años, cuando el señor Biden era miembro de la Cámara de Representantes, tuve la oportunidad de ir a verlo junto a otros cubanos para pedirle su voto a favor de Radio y TV Martí; él nos dijo que sí y que quería establecer una relación con los cubanoamericanos porque él iba a ser presidente de Estados Unidos y necesitaba nuestro apoyo”, reveló en exclusiva Calzón a DIARIO LAS AMÉRICAS.

Los sondeos

Según un sondeo difundido por CBS News, el 31% de los votantes registrados dice que el actual ocupante de la Casa Blanca ganará las presidenciales con total seguridad y el 34% indica que lo ve probable. Por tanto, un 65% de los encuestados espera que Trump continúe cuatro años más en el cargo. Solo un 35% no estuvo de acuerdo y de esa cifra, el 23% dijo que "probablemente no" ganaría, mientras que el 12% está convencido de que no saldrá.

En las últimas encuestas a finales del 2019 sobre la gestión del presidente Donald Trump, las cifras sobrepasaban el 54%, niveles similares durante la popular presidencia de Ronald Reagan. Un indicativo de que el oponente demócrata enfrenta un camino sumamente complejo. Y aunque los saludables niveles de la economía estadounidense se vean afectados por la llegada y el avance del coronavirus, las consecuencias a nivel mundial liberan al Presidente de culpa directa y de asociación con la gestión gubernamental.

Por otra parte, los demócratas no salieron muy bien parados tras la absolución de Trump en un juicio político que se asemejó más a un “show” que a un enjuiciamiento, sin olvidar que todas las acusaciones sobre una supuesta injerencia rusa no pasaron de ser simples aseveraciones, sin elementos reales que las fundamentaran.

Además de ser consecuente con sus promesas de campaña y de los resultados económicos favorables durante los primeros cuatro años de gestión, Trump sigue siendo Trump: Auténtico, irreverente, sarcástico, proamericano, y un negociador por excelencia, alejado de cualquier imagen de político convencional. Y por esas características, la mayoría de los estadounidenses lo eligió a la Presidencia.

La imagen del exvicepresidente

Biden, por su parte, no cuenta con la misma popularidad ni imagen de cambio con la que ganó el presidente demócrata Barack Obama en el 2008. Es más bien visto, según estudios, como un candidato enmarcado en viejas y formales tendencias políticas, algo que no busca el electorado actual. Pero, nada es imposible, y aún restan varios meses antes de las presidenciales. Si el equipo de campaña de Biden se lo propone y demuestra versatilidad, la imagen del posible candidato demócrata pudiera cambiar y tornarse atractiva para los votantes, no solo para demócratas, sino para los independientes, lo que incrementaría sus probabilidades de llegar a la Presidencia.

“Yo tengo una bola de cristal que me responde cualquier pregunta del pasado, pero no del futuro; y la cuestión de las predicciones es algo mucho más complicado”, comentó el analista republicano Frank Calzón.

Por el momento, parece que todos los caminos conducen a una pugna Biden-Trump. La victoria de uno u otro candidato dependerá del análisis de los electores, que –al final- son quienes deciden en un país donde, gracias a sus fundadores y a la defensa del orden constitucional, impera la democracia.

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