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Donald Trump y Kim Jong-un tuvieron este lunes 12 de junio una cumbre exitosa, a juzgar por lo que todo el mundo pudo ver en las imágenes: dos líderes mundiales, enemigos acérrimos, que se estrechaban las manos, conversaban y, horas más tarde, suscribían un acuerdo sobre un tema que impactará al mundo. Hicieron posible lo que hasta hace pocos meses atrás no se pensaba.

Washington y Pyongyang rompieron la barrera que les separaba, al menos en lo que ha comunicación se refiere, y el mundo pudo ver otra cara más amable del gobernante de Corea del Norte, un régimen que se ha caracterizado por el hermetismo e incluso, el misterio.

“El éxito de la cumbre radica en que se pusieron sobre la mesa unos elementos para que cada parte cumpla. Pusieron las cartas sobre la mesa para cumplir con sus necesidades y la voluntad de negociar. Trump propuso desmilitarizar la península de Corea y Corea del Norte propuso la desnuclearización. Aunque no pueda lograr la desnuclearización, se resalta la importancia que tiene la península de Corea a nivel internacional”, explicó el internacionalista Iván Rojas Álvarez.

Pero más allá de la puesta en escena, la cumbre de Singapur deja al descubierto varios elementos que podrían ser clave para el proceso de distensión entre EEUU y Corea del Norte:

  • Un acuerdo básico

Los analistas amanecieron hoy con más preguntas que respuestas acerca del documento que suscribieron Trump y Kim, especialmente respecto a ¿Cómo definen las partes la desnuclearización y cuáles son exactamente las garantías de seguridad que Washington prometió?

"En general se trata de un acuerdo muy vago con apenas especificaciones sobre la forma de lograr grandes objetivos", señaló Hoo Chiev-ping, profesor de estudios estratégicos y relaciones internacionales en la Universidad Nacional de Malasia.

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"No revela mucho en términos de compromiso sustancial entre las dos partes", cree también Sarah Teo, investigadora de la Universidad de Estudios Internacionales Rajaratnam de Singapur.

Otro de los puntos que llama la atención es que no hubo ninguna alusión a la desnuclearización "verificable" o "irreversible" que Estados Unidos venía días exigiendo sin parar.

Igualmente, la nula mención al tema de los derechos humanos es otro de los aspectos que genera resquemor.

No obstante, pese a toda incertidumbre prevalece el optimismo. Algunos expertos insisten en que solo el hecho de que la cumbre se haya celebrado es ya un signo positivo, sin olvidar que deja la puerta abierta a futuras negociaciones.

"El mero hecho de que esta cumbre se haya celebrado es un éxito en sí mismo", señala Teo.

  • Trump parece sentirse mejor en escenarios atípicos:

Ayer vimos a un presidente Trump que era muy distinto al que estuvo el fin de semana en Canadá, durante la cumbre del G7, que fue un fracaso y acabó en un impase entre el mandatario y el primer ministro Justin Trudeau.

Trump está codificado para otro tipo de escenario. La idea de que Trump es imprevisible, esa idea de que Kim y él pudieran retractarse, Trump está bien diseñado para esos escenarios”, indica Rojas Álvarez, y agrega que en el G7 la relación entre EEUU y sus aliados ya está establecida y lo importante es la parte política, con temas como cambio climático, aranceles, y en eso Trump “no tiene un contenido muy profundo”.

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“EEUU ha liderado el orden de las democracias liberales sobre temas como comercio, derechos humanos, separación de poderes. Pero Trump tiene otros planes, otra visión del comercio, aranceles… En esos temas más profundos Trump no sabe manejarse”, indicó Rojas, que advierte que aunque a Trump le han funcionado bien los pasos dados hasta ahora con Corea del Norte, la mala relación con los aliados tradicionales hace que EEUU pierda liderazgo y las causas del mundo liberal pierdan fuerza.

  • Trump adquiere credibilidad:

El éxito diplomático que se apuntó ayer Trump puede ayudarle a ganar credibilidad a nivel internacional.

“Puede ayudarle a sostener su argumento de que ‘mis cosas funcionan'. Norcorea es un tema en el que la gente cree que Trump lo está haciendo bien. Independientemente de que haya sido un documento muy básico el firmado ayer, lo que se negoció sigue siendo una victoria importante”, dijo Rojas.

El analista también señala que la cumbre de Singapur tiene una lectura interna en EEUU.

“El tema de Corea del Norte sirve para mostrar a Trump como un líder firme sobre todo para los republicanos”, señaló Rojas. Incluso para los republicanos que se sienten incómodos con el proceder de Trump, por ejemplo, el manejo con el G7, pueden pensar que, como Trump es imprevisible, lo que no sea insultos también funciona.

  • La distensión se da en un momento interesante para Corea del Norte, Corea del Sur y EEUU:

Una de las grandes preguntas alrededor de la distensión entre EEUU y Corea del Norte gira en torno a cuáles son las verdaderas intenciones de Pyongyang y si está realmente buscando un cambio.

Corea del Norte necesita oxígeno, necesita estabilizar la economía. Es probable que esté en la mente de Kim Jong-un abrir un poco la economía, pero siempre bajo el control del Estado, porque el fin del régimen es su supervivencia. A eso está apuntando”, dijo Rojas.

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Explica que desde que Kim Jong-un asumió el liderazgo de Corea del Norte ha hecho algunos esfuerzos para que la economía del país funcione más normal y exista un sector privado. Corea del Norte depende económicamente de China en casi un 90%. A la par, Kim purgó la Fuerzas Armadas y colocó a personas leales al régimen.

“Es un momento interesante para que normalicen su relación con el exterior y se busque rebajar las sanciones y normalizar la economía”, afirma Rojas que añade que a las circunstancias internas de Norcorea se suma el hecho que el actual presidente surcoreano Moon Jae-in es del partido que promovió el Sunshine Policy, una política surcoreana de cooperación con el Norte, que fue aplicada en 1998 por el que fuera presidente de esa nación, Kim Dae-jung.

Eso, aunado a que en EEUU se encuentra Donald Trump, un líder abierto a correr riesgos, hace que el actual sea un momento interesante para intentar llevar la paz a la península de Corea.

FUENTE: dpa
 

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