Un niño emigrante
Máximo Álvarez emigró a EEUU a la edad de 13 años y actualmente es el presidente y fundador de la compañía distribuidora de gasolina Sunshine Gasoline Distributors Inc. que cuenta con más de 240 establecimientos en el sur de Florida.
Álvarez en una interesante conversación telefónica compartió su historia con DIARIO LAS AMÉRICAS en la que sin tapujos destapó sus temores.
El ahora empresario fue enviado a EEUU por sus padres en 1961, dos años después del triunfo de la revolución castrista en Cuba. “Mi llegada a EEUU fue casual, porque el objetivo de mi viaje era ir hacia España, al colegio de los Maristas en La Coruña, a reunirme con mi hermano quien, por casualidad del destino, el día que yo salí de Cuba, murió en España”.
Álvarez fue uno de los 14.000 niños del éxodo de niños conocido como operación Pedro Pan. Montada por organizaciones religiosas para sacar de la isla a los menores de edad y protegerlos del adoctrinamiento marxista que sobrevenía con el régimen que se instauraba en Cuba.
Los padres de Álvarez eran españoles que habían emigrado a Cuba durante la guerra civil, cuando parecía que España caía en manos del comunismo. “Ellos llegaron a Cuba, muy jóvenes con 18 años y nunca más regresaron a su tierra, contó Alvarez”.
Álvarez lloró por participar
Al triunfo de la revolución castrista, cuando el empresario era solo un niño 11 años, él recuerda que lloraba y les pedía a sus padres que le dejaran salir a las calles a marchar junto a sus compañeros de clase quienes se habían integrado a la organización Jóvenes Rebeldes. “Yo lloraba porque quería ir a marchar. Llegué a pensar que mis padres no me querían. Porque me impedían participar en todo aquel movimiento que recorría todo el país”.
Sin embargo, con el tiempo comprendió “el juicio, la inteligencia, el enorme sacrificio y el dolor de mis padres al verse forzados a enviar un hijo, sin compañía familiar, a un país extraño, que ellos no conocían, pero tenían la certeza de que estaba lejos del comunismo”.
Venir a EEUU “fue lo mejor que me pudo pasar en la vida. Aunque no estoy seguro, si en un caso similar, yo tendría el valor de hacer lo mismo con mis hijos”.
EEUU
Aquel niño emigrante pasó cuatro años separado de sus padres. “Tuve la bendición de que en 1961 abrió, aquí en Miami, el colegio La Salle, en el cual estudié. Al terminar high school, recibí una beca en Carolina Norte, en una universidad católica donde me gradué de Administración de Negocios y saqué una maestría en Educación y Psicología”.
Álvarez recuerda que mientras estudiaba, trabajó lavando carros y cortando el pasto.
Sus padres finalmente llegaron a EEUU en 1965, habían perdido todo lo alcanzado por ellos en Cuba.
Si embargo, cuando Álvarez hace un balance de la vida de ellos, piensa que al momento de morir “lo hacen siendo los padres más felices del mundo. Me vieron graduar y comenzar mi pequeño negocio. Claro, no pudieron imaginar el pequeño imperio en que se ha convertido aquel pequeño emprendimiento,” sostuvo con orgullo.
El empresario, que solo tiene elogios y palabras de agradecimientos para EEUU, sostuvo que si él tuviera que devolver todo lo que ha obtenido de este país, “no habré entregado ni el 1% de todo lo que me ganado. Lo que he recibido es tan grande que no se puede cuantificar ni en dinero, ni en riqueza. Es la capacidad de ser libre. Es lo que está en juego ahora. Si se elige al presidente incorrecto se estarán votando en contra de la libertad”, señaló
Trump
El empresario de origen cubano conoció al actual presiente, Donald Trump, cuando vino al sur de Florida a comprar propiedades en el Doral. “Trump no estaba en política. Lo conocí como un hombre de negocios, un empresario”, recordó.
“Incluso, cuando anunció que iba a aspirar a la presidencia, yo fui de los que dijo que lo hacía para dar publicidad a sus negocios. No es secreto que yo apoyé a otros candidatos. Pero cuando llegó el momento de escoger entre los Clinton y Trump, la decisión era muy fácil. Yo sé quiénes son los Clinton. Y sé lo que han hecho a lo largo de su carrera.”
En la actualidad, nuevamente EEUU está en una encrucijada de su historia. Según Álvarez, tomar la decisión hoy es más fácil que nunca. “Porque sabemos lo que ha hecho este presidente y estamos viendo lo que está pasando ahora mismo en el patio de nuestra casa, en Seattle, Chicago, o San Francisco. Es exactamente la misma película que yo viví en Cuba en los años 59, 60 y 61 en aquel tiempo cuando yo lloraba por salir a las calles a integrarme en esos movimientos”.
Sobre lo que aporta el presidente al país sostuvo. “Trump antepone América a todo lo demás. Es el único que se ha enfrentado al mundo que estaba abusado de la infinita bondad de esta nación”.
Solo les interesa el poder
Según el empresario cubano, al exvicepresidente Joe Biden lo que le interesa es enriquecerse. “Nada más tienes que ver que ese señor lleva en política casi 50 años y qué ha hecho. Enriquecer a la familia. Los Obama el año pasado compraron una mansión que cuesta 15 millones de dólares [una casa en Martha´s Vineyard, Massachusetts, por la que pagaron 14.5 millones] ¿Cómo se puede adquirir tal mansión cobrando 400.000 dólares anuales durante ocho años? ¿Cómo pueden pagarla?
A la pregunta de qué puede tener de malo un programa político que prometa educación gratis, salud gratis, que los ricos paguen más impuestos y el fin de la discriminación racial institucional. Álvarez, sonrió y respondió:
“En teoría todo eso es bueno, ¿qué tenía de malo la reforma agraria en Cuba, para darle la tierra al campesino que la trabajaba? ¿Qué tenía de malo la reforma urbana para darle las casas a todo el mundo sin tener que pagar? ¿Qué tenía de malo que la medicina fuera gratis y los médicos fueran gratis? ¿Has estado en un hospital en Cuba, o en cualquier casa en Cuba? Eso es lo que va a pasar. Te dicen lo que van a dar. Lo que no te cuentan es cómo lo van a pagar. El tema es que sus ideas funcionan hasta que vuelven al rico pobre, y se quedan con todo, entonces se perpetúan en el poder. Si ellos alcanzan el poder, no lo volverán a soltar”, vaticinó.
“¿Por qué crees que quieren eliminar la Segunda Enmienda? Es lo único que les falta. Si lo logran, aquí habrá una guerra civil. Por ello, considero que actualmente es muy fácil escoger”, insistió.
“Solo hay que discernir entre el bien y el mal”.
Al finalizar, confesó que odia la política. “No me considero ni republicano, ni demócrata, ni independiente. Solo deberíamos pensar que somos estadounidenses; que es mejor construir a destruir; que debemos sentir compasión y comprensión por el otro; que debemos evitar matarnos por tener ideas diferentes”.
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