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@JesusHdezHquez

MIAMI.- Las conversaciones entre Washington y México continúan y cualquier cosa pudiera ocurrir, pero la orden de aumentar los aranceles a los productos importados de México es una realidad que pudiera tener varias aristas y costes.

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El presidente Donald Trump señaló el viernes que si “las conversaciones funcionan”, México comenzaría comprar productos agrícolas “de alto nivel”, pero en el fondo la razón que disparó el aviso de aumento fue otro: el paso sistemático de miles de inmigrantes que amenaza con agotar la capacidad de acogida en Estados Unidos.

Hay quien dice que el aumento de aranceles, que podría subir paulatinamente 5, 10, 15 y 20%, afectaría el bolsillo de los estadounidenses que acostumbran a comprar verduras y productos fabricados en el vecino país, y por ende incidir en las urnas el 3 de noviembre de 2020.

De hecho, México es uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos. En el primer trimestre del año, se posicionó como número uno, por encima de China y Canadá.

Es además el mayor exportador de cerveza a nivel mundial y vende unos 3.600 millones de dólares al año a Estados Unidos, tal como reportó la agencia de noticias Europa Press, por lo que el arancel podría provocar un aumento del precio de esta bebida alcohólica en Estados Unidos.

También envía al país norteamericano tomates y aguacates por unos 4.000 millones de dólares, de acuerdo con el Departamento de Comercio, al margen de los 10.000 millones de dólares en frutas y verduras frescas.

Otro de los productos clave son los automóviles. La cadena de producción es complicada --los componentes cruzan varias veces la frontera hasta obtener el resultado final--, lo cual explica los 56.000 millones de dólares en importaciones mexicanas que anota anualmente Michigan, a pesar de encontrarse en la frontera opuesta, con Canadá.

Michigan, el segundo estado estadounidense en importaciones mexicanas, solo por detrás de Texas, pegado geográficamente a México, fue uno de los territorios fundamentales en las elecciones presidenciales de 2016.

Posiciones

La Cámara de Comercio de Estados Unidos señaló que el aumento de aranceles, aunque se quede solo en el cinco por ciento inicial, funcionará como un impuesto efectivo a los consumidores estadounidenses de unos 17.300 millones de dólares al año.

"Todo el mundo en la cadena de suministros está ahora mismo temblando. No estamos preparados", ha apostillado Amy Magnus, presidenta de la Asociación Estadounidense de Corredores de Aduanas.

Si los productos empiezan a encarecerse, podría traducirse en un consumo menor y en una menor demanda de empleo, esto es, despidos.

La situación podría empeorar si, tal y como han avanzado algunas voces, México se prepara para contraatacar con aranceles a los productos estadounidenses.

Por otra parte, la Cámara de Comercio de EEUU recuerda que los gravámenes a importaciones de México fueron eliminados en diferentes etapas a raíz del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), activo desde 1994. Por este motivo, la mayoría de importadores no han experimentado pagar aranceles a la Patrulla Fronteriza (CBP, en sus siglas en inglés).

Y para hacer estos pagos arancelarios, las empresas deben establecer cuentas de débito o crédito en la CBP para poder transferir fondos al Gobierno estadounidense. Los expertos aseguran que gran parte de estas compañías no cuentan con cuentas de este tipo.

“Veremos qué sucede y cómo lo resolvemos”, alertó la presidenta de la Asociación Estadounidense de Corredores de Aduanas.

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