MIAMI. - En el proceso de elecciones primarias del Partido Republicano, Nikki Haley, exembajadora de EEUU ante las Naciones Unidas (ONU), es la única mujer que compite con otros ocho candidatos con el propósito de alcanzar la Casa Blanca, en 2024.
Nikki Haley, la única mujer candidata por el Partido Republicano para las elecciones primarias, cree que es la hora de la nueva generación
MIAMI. - En el proceso de elecciones primarias del Partido Republicano, Nikki Haley, exembajadora de EEUU ante las Naciones Unidas (ONU), es la única mujer que compite con otros ocho candidatos con el propósito de alcanzar la Casa Blanca, en 2024.
Y aunque otras 11 mujeres le han precedido en la aspiración desde 1872, de ganar Haley sería la primera mujer en llegar a la presidencia de EEUU.
La exfuncionaria del gobierno de Donald Trump anunció su candidatura el 14 de febrero pasado, en la red X con un tuit que anunciaba "la hora de una nueva generación".
Haley, de 51 años, es la tercera más joven aspirante después del gobernador de Florida Ron DeSantis (45) y Vivek Ramaswamy (38), a quien dio la mano en el campo político.
“El establecimiento de Washington nos ha fallado una y otra vez. Es hora de que una nueva generación de liderazgo redescubra la responsabilidad fiscal, asegure nuestra frontera y fortalezca nuestro país, nuestro orgullo y nuestro propósito”, expresó la candidata republicana, en el video publicado en las redes.
Pero la candidata republicana basa su aspiración en las elecciones primarias, en una destacada experiencia política en funciones públicas. Y la carta más fuerte en su campaña es darle relevancia a la política exterior.
Haley reivindicó sus funciones de embajadora ante la ONU y dijo haber “visto el mal”, luego de defender los principios de libertad de los detractores de EEUU. Mostró por primera vez, en lo que sería su papel en el debate presidencial, el talante de mujer estadounidense fuerte.
“He visto el mal. En China cometen genocidio. En Irán asesinan a su propia gente por desafiar al gobierno. Y cuando una mujer te cuenta que vio a los soldados arrojar a su bebé al fuego, pone las cosas en perspectiva. Incluso en nuestro peor día, tenemos la bendición de vivir en Estados Unidos”.
Y prosiguió: “La izquierda socialista ve una oportunidad para reescribir la historia. China y Rusia están en marcha. Todos piensan que podemos ser intimidados, pateados. Deberían saber esto sobre mí: no soporto a los bravucones y cuando les das patadas les duele, más si llevas tacones”.
En junio pasado, Haley mostró abiertamente su posición a favor de Ucrania y del suministro de armas a Kiev, por parte de EEUU, lo que es interpretado como un distanciamiento calculado de su exjefe Trump para captar votos de los moderados.
“Lo que tenemos que entender es que una victoria para Ucrania es una victoria para todos ", dijo en declaraciones citadas por EuropaPress.
Haley va al segundo debate presidencial de las elecciones primarias, pautado el próximo 27 de septiembre en California, con un récord personal y profesional, sin notorias pretensiones feministas y con muchos bríos.
Ella fue electa por primera vez en 2004 para la Cámara de Representantes de Carolina del Sur, a los 32 años; cinco años después, fue la primera mujer elegida gobernadora de ese estado y la más joven de EEUU y también la de ascendencia india en asumir el cargo, en 2011.
Haley renunció a la gobernación a mitad del periodo para ser la embajadora de Trump ante la ONU. Pero en 2018 tuvo que dejar sus funciones diplomáticas por “presiones políticas” desde la Casa Blanca, indican reportes periodísticos.
En la actualidad, si Mike Pence eleva el tono de su campaña en las elecciones primarias con las críticas al expresidente Donald Trump, Nikki Haley y su equipo de estrategas ha escogido para ello al gobernador de Florida y también aspirante, Ron DeSantis, quien ocupa el segundo lugar, después de Trump, en las encuestas. Lo acusa de "filtraciones, abuso de poder, dramas y peleas políticas mezquinas (..) es un miniTrump”, señaló en un comunicado difundido por los medios.
En las encuestas de julio, la candidata a las elecciones primarias contaba con bajo 3.6% de apoyo del electorado republicano, en comparación con el candidato y expresidente Donald Trump (51.9%), el gobernador de Florida Ron DeSantis (18.6%), y Vivek Ramaswamy (6.8%,), de acuerdo con la encuestadora FiveThirtyEight, según ABC 4 News.
Los números para Haley no han cambiado significativamente después de participar en el primer debate presidencial, llevado a cabo el 23 de agosto pasado, en Milwaukee.
Haley, cuyo nombre completo es Nimrata Nikki Randhawa Haley, es la tercera de cuatro hermanos, hijos de padre biólogo y madre abogado, ambos inmigrantes indios llegados a EEUU en los años 50 y radicados en Carolina del Sur, donde ella nació, el 20 de enero de 1972.
"Mis padres eran más estadounidenses que nadie que yo conociera", dijo Haley al portal Político.com. En la actualidad, está casada y tiene dos hijos veinteañeros.
La primera religión de la candidata republicana fue el sijismo, cuyo fundamento reposa en la igualdad y es opuesta al sistema de castas, pero luego se convirtió al cristianismo, razón por la cual su boda se celebró en las dos religiones, refiere la publicación Rfi.america.
Antes de ocupar cargos políticos en el Partido Republicano, Haley fue presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Empresarias (NAWBO, sus siglas en inglés), que representa a más de 10 millones de empresas propiedad de mujeres en el país y constituyen el segmento de la economía de más rápido crecimiento.
Hace algunos años, Nikki Haley relató que aprendió de sus padres a superar los tropiezos, en su libro Can’t Is Not an Option, publicado en 2012. Una lección que le habría funcionado en su vida personal y en su trabajo político dentro del Partido Republicano.
“Sabían que enfrentaríamos dificultades y obstáculos en la vida y querían que estuviéramos preparados, así que su filosofía era que no te quejas de los problemas, sino que haces algo al respecto”.
@olgalindap
FUENTE: Con información de EuropaPress, Rfi.américa, Político.com,
