MIAMI.- Una de las quejas más comunes que se tienen contra los agentes inmobiliarios del área de Miami es que les hacen creer a los clientes que no existen muchas ofertas en el mercado con tal de invertir ellos el menor tiempo y dinero posible en la calle, gastando gasolina y fuera de la oficina.
Generalmente, cuando los clientes están buscando una propiedad, los realtors les hacen una preselección con siete, ocho o X propiedades en la(s) zona(s) preferidas, pero ¿realmente son éstas las que existen en el mercado?
Si ahora mismo hacemos una búsqueda sencilla en el Sistema de Listado Múltiple o MLS (por sus siglas en inglés) de un condominio o townhouse de dos cuartos y dos baños con un precio menor a los 100.000 dólares, encontramos que sólo en el Condado Miami Dade existen 384 inmuebles a la venta con esas características.
Quizás no todos le interesen al cliente, porque unos querrán que la propiedad esté lista para mudarse, en cambio a otros, no les desagradará la idea de hacer algunos arreglos con tal de ahorrarse miles de dólares y pagar menos en hipoteca.
Sin embargo, los realtors continúan enviándoles unas pocas opciones que ellos escogen. Es como si llegaran a una tienda en la cual no pueden entrar ni ver todo lo que se está vendiendo y el dependiente sólo les muestra una pequeña selección con lo que él cree que les va a gustar o a convenir cuando dentro hay mucho pero mucho más.
Para ponerles otro ejemplo, más o menos similar al anterior, ahora mismo hay 508 condos o townhouses en Miami Dade con dos cuartos y un baño a menos de 100.000. Eso equivale a una hipoteca cuya cuota aproximada mensual sería de $537 dólares durante 30 años con una tasa fija del 5%. ¡Increíble!
También les puedo decir que muchos realtors comparten la opinión de que a los clientes no se les pueden brindar tantas ofertas porque si no “no saben qué escoger”.
En cambio, defiendo el criterio de que es el cliente quien debe decidir lo que quiere y no ninguna persona ya sea que esté licenciada o no en bienes raíces. Esa es una de las razones por las que cada vez más clientes prefieren utilizar las herramientas a su alcance y hacer las búsquedas ellos mismos en sitios populares como Zillow o Trulia, por solo poner dos ejemplos.
Si un realtor les asiste durante una transacción inmobiliaria, exíjanle que comparta toda la información posible y que no lo trate como a un ciego al que hay que guiar. Él tiene la herramienta, pero el poder les pertenece como clientes.