Miami.- Primera vez en 11 años que las Bermudas no reciben un huracán de categoría superior (Cortesía)
Miami.- Primera vez en 11 años que las Bermudas no reciben un huracán de categoría superior (Cortesía)
Miami.- Primera vez en 11 años que las Bermudas no reciben un huracán de categoría superior (Cortesía)
Glenda Díaz/ Especial DLA
Abre sus puertas en Miami nueva academia de Taekwondo para niños con Síndrome de Down, sustentada por Teakwondo One Dream Foundation, organización sin fines de lucro dedicada a enseñar artes marciales a niños y adultos con necesidades especiales.
La fundación, ideada por Vicente Albuerne, de 45 años de edad y padre de Joseph Gordillo, de 18 años, quien padece síndrome de Down, brinda el programa de forma gratuita a más de 35 niños actualmente. Muchos de ellos provenientes de “Our Pride Academy”, escuela a donde asiste su hijo y con quien Albuerne mantiene un programa de 4 horas por semana para enseñar a los que no pueden asistir a la academia.
Albuerne, con más de 27 años de experiencia, cinta negra y campeón estatal y nacional en repetidas ocasiones, comenzó su misión en su propio hogar, al ver la mejora de su hijo quien hoy día asiste a competencias y ha llegado a obtener cinta azul en el arte del Taekwondo.
“La seguridad, los reflejos, y la disciplina de mi hijo han mejorado considerablemente con las artes marciales”, comentó a Diario Las Américas Albuerne, quien asegura que a través de los desafíos físicos y mentales que impone este tipo de deporte, los estudiantes obtienen confianza en sí mismos y desarrollan habilidades sociales con el resto de la sociedad, necesario para este tipo de condición.
La academia, localizada en el 11940 SW 8 St., abrió sus puertas en el 2001, con el objetivo de enseñar a toda clase de niños mayores de 5 años el arte del Taekwondo, lo cual hoy día se mantiene, agregando el programa para niños con necesidades especiales tres veces por semana, luego del éxito obtenido en este campo.
“Mi meta es llevarlos a competir a las olimpiadas que se realizan en el país para personas con necesidades especiales, para demostrar el talento que tienen y abrir así camino para el resto”, asegura Albuerne, quien expresó su descontento por la poca atención que se les brinda a este tipo de condición a nivel competitivo.
La fundación, la cual sobre vive de donaciones, ofrece también clases de baile de Hip Hop, para desarrollar así el lado artístico de sus estudiantes.
