jueves 9  de  abril 2026
REPORTE

Agencias de envíos a Cuba auguran la caída del negocio

El restablecimiento del servicio directo de correo con EEUU eliminaría el uso de un tercer país y aportaría una nueva tarifa más económica que la actual.

La correspondencia entre Cuba y Estados Unidos, desde la suspensión de los intercambios postales directos, en el año 1963, ha viajado por territorios como Canadá, México, Panamá y Jamaica, terceros países que cumplen un papel de intermediación “incrementando los costos de gestión postal”, según lo admite el Grupo Empresarial Correos de Cuba.

El acuerdo suscrito en Miami, como parte del descongelamiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, permitirá restablecer el correo directo mediante un plan piloto para la transportación del correo que, acorde con lo signado por las partes, podrá instituirse como permanente con vuelos semanales directos, en lugar de usar la vía de un tercer país.

Impacto en el sur de la Florida

El restablecimiento del servicio entre ambas naciones, después de más de 50 años de haber sido interrumpido por Estados Unidos, podría tener un impacto especial en Miami y el sur de la Florida, zona del país donde viven alrededor de 1.2 millones de cubanos, según cifras del último censo, en 2010.

Desde esta porción del país mensualmente se despachan centenares de toneladas de artículos calificados como “ayuda humanitaria”, que incluye ropa, calzado, electrodomésticos, alimentos y medicinas, entre otros productos. Ninguna organización pública o privada tiene estadísticas precisas al respecto por la misma informalidad como se mueve este nicho de mercado.

Las agencias de viaje que proliferan en las áreas de mayor presencia latina, principalmente en Miami, Fort Lauderdale y Hollywood, fletan carga “humanitaria” por vía aérea y marítima, pero a través de vuelos charters las llamadas “mulas”, que son personas que transportan carga a cambio del costo del billete aéreo parcial o total, lo cual permite que el servicio sea más rápido y efectivo.

Posición de las agencias

Algunos propietarios de agencias de viaje consultados por DIARIO LAS AMÉRICAS coincidieron en afirmar que el restablecimiento del intercambio postal podría ser muy beneficioso, pero, aseguran, acentuará los problemas en la recepción y distribución en Cuba.

La dueña de una agencia de la calle 40 del suroeste de Miami, cuya identidad pidió mantener bajo reserva, dijo que “eso del correo directo no es nada nuevo porque desde hace mucho tiempo nos están permitiendo enviar paquetes de no más de 1.5 kilogramos directamente”.

A juicio de la empresaria, “yo no creo que eso vaya a funcionar si antes no mejoran el servicio de la aduana en Cuba y sobre todo si no ponen a trabajar a personas honestas que no se roben las cosas que la gente envía con tantos esfuerzos”.

Por su parte, “Silvia”, dueña de otra agencia situada en Coral Way, dijo que “hay muchas cosas por perfeccionar en Cuba para asumir el probable incremento de los envíos. Creo que una buena alternativa sería que vuelvan a permitir cajas de mayor peso porque en estos momentos sólo se permiten pequeños paqueticos y cada uno de ellos representa una guía diferente, lo que ocasiona muchos retrasos a la hora de procesar la carga”.

Agregó que “por eso es mucho más rentable buscar personas que nos lleven las cosas, nosotros cobramos a los clientes de 7 a 8 dólares por libra y todo llega más rápido a manos de las otras personas en Cuba”.

Las “mulas”

Con el restablecimiento del correo directo entre los dos países, la modalidad informal de transporte conocida como “mulas” podría desaparecer, según dijeron las mismas fuentes consultadas.

Luis González es un cubano que viaja todas las semanas a través de la misma agencia ubicada en la calle 40 del suroeste de Miami. “Mi trato es que me dejen llevar 20 libras aparte de los ‘bultos’ de ellos; entonces yo llevo teléfonos celulares y memorias, vendo todo en Cuba y en dos o tres días estoy de regreso. Algunas veces no llevo nada para vender y lo único que hago es transportar los ‘bultos’ que me da la agencia y yo aprovecho para quedarme un par de días en casa de ‘mima’ descansando un poco”, dijo.

Luego añadió: “Ahora con esto del correo directo no sé qué va a pasar. Un socio mío me dijo que me busque una ‘pincha’ nueva como rastrero, porque yo manejaba camiones en Cuba, pero mejor voy a esperar a ver qué pasa finalmente con eso. Ahora en diciembre el negocio está marchando muy bien. Esperemos a ver qué pasa en enero”.

Otra persona que deriva su sustento de esta actividad informal es Jorge, también cubano, natural de Matanzas, quien viaja a Cuba cada 15 días. “Lo que me han dicho a mí es que posiblemente con esto que han negociado Obama y los Castro el valor de las libras de mercancía va a bajar y ya no va a ser negocio para las agencias enviar a alguien como ‘mula’ y eso sí que sería muy malo para personas como yo vivimos de esto”, sostuvo.

Más tarde, Jorge recordó al pensador cubano José Martí: “Si aún viviera, probablemente estaría celebrando el restablecimiento del correo directo entre Cuba y Estados Unidos, escribiendo nuevas cartas cargadas de poesía y sabios consejos con destino a María Mantilla: ‘Mi niña amada’, en Nueva York”.

Maylín también viaja como “mula” y solo paga 50 dólares por su billete de ida y regreso a La Habana. “Mi mamá está muy enferma y sólo como ‘mula’ puedo ir a verla porque lo que gano en una compañía de (distribución de) flores en Doral no me alcanza para pagar 389 dólares por el viaje en avión”, dijo.

Las cartas y el internet

Por lo pronto, la favorabilidad para los envíos de paquetería desde Estados Unidos hacia Cuba pareciera opacar el tema de la correspondencia debido a la proliferación del correo electrónico y otros mecanismos de comunicación entre personas en ambos países.

No obstante, el servicio de internet en la isla continúa siendo deficiente a pesar de que el monopolio estatal de las telecomunicaciones, ETECSA, anunció la apertura de cuatro nuevas zonas WiFi en puntos de La Habana, Holguín y Granma, aumentando a 50 las áreas públicas habilitadas con internet en todo el país.

Desde las zonas WiFi los cubanos pueden conectarse a internet pagando dos CUC por hora, un precio que muchos consideran demasiado alto en un país donde el salario medio mensual es equivalente a unos 24 CUC, según datos oficiales.

De tal suerte, escribir tres palabras a un familiar que permanece en un país ajeno podría dejar sin “plato fuerte” a una familia en la orilla cubana.

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