MIAMI. - En Miami-Dade se alzan voces de descontento con la propuesta de asignación de fondos para el año 2023-24 presentada por la alcaldesa Daniella Levine Cava, quien se encuentra en su tercer año al mando del condado. Este descontento radica en la creencia de que la asignación debería ser más austera para aliviar la carga de los contribuyentes, quienes se ven afectados por el aumento del costo de vida y la crisis de la vivienda asequible.
El propio tasador de la propiedad de Miami-Dade, Pedro García, sostiene que, debido a la subida del valor de las propiedades en el último año, que supera el 10%, el Condado podría bajar más los impuestos para aliviar los bolsillos de los contribuyentes, sin afectar demasiado el presupuesto del mayor condado de Florida cercano a los 11.700 millones de dólares.
El 21 de septiembre, la Junta de Comisionados del Condado llevará la última audiencia pública para discutir la asignación de fondos y la tasa de amillaramiento propuesta por la alcaldesa para el año fiscal 2023-24. En este contexto, DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con la alcaldesa Levine Cava para conocer su opinión sobre el enfoque del presupuesto y explicara por qué propone bajar solo un 1% en la tasa de amillaramiento en lugar de 2 ó 3%, como algunos residentes y representantes del condado sugieren.
“Por segundo año consecutivo, propuse hacer un recorte del 1% en presupuesto. Vamos a ver qué decide la Comisión [que debe aprobarlo o modificar la propuesta]. El recorte del año pasado fue el más bajo en los últimos diez años. Desde el 1982, los impuestos del condado no habían experimentado una reducción”, así comenzó la exposición de la alcaldesa.
Los ricos recibirían mucho más
Levine Cava dice estar consciente de las dificultades económicas que enfrentan los residentes debido al alto costo de la vida y los gatos que deben afrontar. “Por ello propuse recortes equivalentes a 36 millones de dólares, al mismo tiempo que mantenemos diversos programas sociales que brindan ayuda a quienes se ven más afectados con la actual situación económica”.
La alcaldesa argumentó que una reducción en la tasa de amillaramiento del 2%, como proponen algunos, tendría un impacto mínimo en el bolsillo de cada residente. “Tiene un impacto mucho mayor invertir en más programas sociales. Si reducimos un punto en la tasa de amillaramiento, los ricos van a recibir mucho más”.
Mil millones para infraestructura
El presente presupuesto supera en 1.700 millones de dólares los fondos del pasado año. Algunas voces críticas consideran que esa cifra es excesiva. No obstante, Levine-Cava enfatizó la importancia de entender que ese aumento se destina principalmente para mejorar la infraestructura del condado. “Hemos recibido casi 1.000 millones de dólares en fondos federales para invertir en aquellas infraestructuras que habían sido ignoradas durante años que ahora requieren mantenimiento”.
“Los fondos del presupuesto son muy transparentes y se pueden ser revisados por todos”, agregó.
Viviendas para la clase trabajadora
Sobre su promesa de construir 32.000 viviendas asequibles, la alcaldesa aclaró que ella siempre dijo que se trataba de viviendas para la clase trabajadora. Y continuó, "nuestra administración ha priorizado más que nunca la creación de viviendas asequibles. Estamos perdiendo a nuestros trabajadores, y si no abordamos sus necesidades, corremos el riesgo de quedarnos sin la fuerza laboral que impulsa nuestra economía. Por esta razón, hemos diseñado diversos programas destinados a proteger a los residentes cuyos ingresos alcancen hasta el 140% del Ingreso Medio del Área (AMI)". En el condado de Miami-Dade, esto significa que una familia de cuatro personas que gane hasta 140.000 dólares al año podría beneficiarse de estos programas.
Según el Housing Affordability Tracker de Miami-Dade, hasta ahora solo se ha completado un 8.7% del total de viviendas planificadas, mientras que otro 16.9% se encuentra actualmente en construcción.
Mantener los programas
Uno de los pilares del plan financiero de la alcaldesa son los distintos programas como HOME, que abarca una serie de iniciativas para ayudar tanto a inquilinos como propietarios. "Estamos gastando 500 millones de dólares en programas que incluyen el pago de alquileres, la construcción de viviendas asequibles y el apoyo a los residentes en condominios que necesitan realizar grandes reparaciones. Tenemos previsto invertir esta suma a lo largo de varios años”.
El presupuesto propuesto también contempla asignar 4.7 millones de dólares al Programa de Asistencia de Emergencia al Alquiler (ERAP, por sus siglas en inglés), que ayuda a inquilinos de bajos y moderados ingresos a pagar el alquiler de sus viviendas. Además, se destinarán casi 3 millones de dólares a un programa piloto de prevención de desalojos que brinda representación legal gratuita y recursos a inquilinos en riesgo de desalojo, con la esperanza de que puedan mantener sus hogares. Se estima que este programa beneficiará a unos 850 residentes de bajos ingresos.
En la reunión previa sobre el presupuesto, del pasado 7 de septiembre, se señaló que algunos programas del año anterior apenas utilizaron sus fondos, una crítica expresada por la comisionada Raquel Regalado. Por ejemplo, el programa de alivio hipotecario, que tuvo 1.745 solicitantes, solo ayudó a 23 personas durante todo el año.
La alcaldesa reconoció que el programa de alivio hipotecario "tenía requisitos muy rigurosos y muchas personas no quisieron completarlos. A pesar de este contratiempo, el programa se mantiene en el presupuesto actual, y estamos evaluando con abogados la posibilidad de simplificar los requisitos para poder distribuir los fondos asignados a quienes los necesitan”.
800 nuevos empleados
La alcaldesa en su presupuesto propone elevar a 30.805 los empleados condales. Es decir, 755 más que el año pasado y 2.182 más desde el 2020, cuando Levine Cava llegó al piso 29 de la sede del gobierno condal. La población de Miami-Dade es de casi 2.8 millones de residentes.
Estos casi 31.000 empleados cobrarían un salario promedio de 90.979 dólares y representarían un gasto total casi 7.300 millones en salarios, beneficios y costos relacionados con el personal.
La alcaldesa argumenta que los casi 800 puestos de incremento que contempla su propuesta son necesarios. Por ejemplo, el Departamento de Construcción necesita más personal para procesar los permisos con mayor rapidez, y el Departamento de Correccionales requiere empleados adicionales para evitar el pago de horas extras, que resulta más costoso que el trabajo regular.
Además, servirá para crear nuevas plazas en el Departamento de Servicios Sociales, que “cuando asumí a la alcaldía carecía de casi un tercio de la plantilla necesaria para proporcionar servicios su a los ancianos, los niños y las familias necesitada de la comunidad”.
Levine Cava reafirmó su compromiso con un presupuesto que ella considera justo y equilibrado para llevar a cabo su visión.
"Estamos aquí para atender las necesidades de la comunidad, y por eso hemos establecido programas de prevención y protección del medio ambiente, iniciativas destinadas a garantizar la seguridad de nuestras comunidades, mejoras en la vivienda, el tránsito y todo lo que contribuya a elevar la calidad de vida. Continuaré avanzando, esforzándome por comprender las prioridades de nuestros residentes y buscando soluciones efectivas”.
Ante la pregunta sobre si estaría dispuesta a reducir los impuestos, la alcaldesa respondió con determinación: "La mejor solución radica en identificar otras áreas donde las personas enfrenten dificultades y brindarles apoyo. Esa es la estrategia más efectiva. Por ejemplo, contamos con 8 millones de dólares que hemos recibido del gobierno federal para asistir a aquellos que no pueden pagar sus facturas de agua. Debemos buscar más fondos de este tipo para aliviar las cargas financieras de quienes atraviesan dificultades económicas. Eso es lo que me gustaría ver".
[email protected]
@menendezpryce