MIAMI— Una vivienda de lujo en Coconut Grove, Miami-Dade, se ubica en el primer puesto de la lista de propiedades más costosas que busca nuevo dueño. Inspirada en una villa italiana, la mansión Villa Positano se ubica en un hermoso enclave privado boscoso donde solo 26 casas disfrutan de su exclusividad: Camp Biscayne.
“Diseñada y construida a medida para su propietario actual, esta joya de tres niveles se acaba de renovar y está lista para sus nuevos propietarios. Con más de 300 pies de extensión frente al mar, múltiples áreas de entretenimiento por dentro y por fuera, esta casa especial satisface las demandas más exigentes de aquellos a quienes les gusta vivir la mejor vida en la bahía abierta de Miami”, se explica en la página web de la vivienda.
El diseño interior ofrece vistas de 180 grados de Sailboat Bay, tiene una verdadera cocina de chef, pisos de piedra de Jerusalén en las áreas de estar y pisos de madera de caoba que agregan una sensación acogedora y cálida a cada habitación. Tiene detalles y acabados meticulosos, así como un techo artesonado de 30 pies y otras características adicionales, como una piscina climatizada.
La propiedad tiene en total 24.500 pies cuadrados, de los que 10.350 son habitables, con ocho habitaciones y ocho baños y medio.
La habitación principal cuenta con dos paredes de ventanales que aportan luminosidad y una vista espectacular de la bahía, además de ser muy privada, pues no tiene vecinos cerca.
La experimentada agente de bienes raíces Elena Bluntzer nos abre las puertas de esta propiedad de lujo para apreciar de cerca las características del inmueble. La cubanoamericana se especializa en propiedades únicas y lujosas frente al mar en el sur de Florida, y es la fundadora y presidenta de The Bluntzer Group Real Estate, Inc. El cuidado en los detalles de esta villa, de los arquitectos Rafael Portuondo y José Luis González-Perotti, y diseñada por Hernán Arriaga, se hace evidente en cada rincón.
Destaca la presencia de numerosas terrazas, de manera que la casa se abre visualmente a la bahía, además de ser muy luminosa. Hasta la cocina tiene una salida a una terraza donde hay una mesa ideal para un desayuno mientras se aprecia el amanecer.
En torno a la luz, vale mencionar que la posición estratégica de la piscina permite que a cualquier hora del día reciba luz y que la casa no proyecte una sombra sobre ella.
La gran residencia se ofrece con la posibilidad de ser adquirida amueblada, según el acuerdo de compraventa.
Bienes raíces e inflación
¿Ha disminuido el ritmo de la venta de propiedades de alto lujo con la pandemia? Bluntzer explicó que “el mundo de bienes y raíces es muy cíclico. El ciclo que tuvimos cuando empezó la pandemia y que ha durado hasta casi ahorita, ha sido completamente diferente y no ha sido visto en los últimos 50 años”.
“Todo el mundo coincide en que ha pasado una cosa muy extraordinaria y debe tener en algún momento un fin. Estamos viendo un cambio: el principal no ha sido en casas individuales, sino en condominios y sabemos que en Miami hay muchos condominios”, sumó Bluntzer, que ha logrado sobresalientes números en ventas en zonas tan codiciadas como Fisher Island, Miami, Miami Beach, Key Biscayne y Coral Gables.
“Por suerte, las casas de este nivel, muy especiales y únicas, con vistas al mar, no han recibido el impacto de la reducción de ventas. Seguimos viendo compradores de todas partes de Estados Unidos. Son grandes empresarios y muy conocidos interesados en casas como esta, de 48 millones de dólares”, constató Bluntzer.
A principios de este año, la prestigiosa compañía de bienes raíces ONE Sotheby's International Realty reconoció a Elena Bluntzer entre los 10 agentes inmobiliarios más exitosos. Bluntzer domina el español, el inglés, el francés, el italiano y el portugués, lo cual le brinda gran flexibilidad a la hora de interactuar con clientes de todo el mundo.
“Como realtor desde hace 37 años, nunca pensé a dónde podríamos llegar. En los niveles que estamos ahora, Miami es una ciudad de clase mundial y muy atractiva para todos”.
Sobre cómo ve el futuro cercano de los bienes raíces en el sur de Florida, dijo que “he hablado mucho con mis colegas de eso, para estar muy al día del movimiento del dinero, de los clientes. Lo que está ocurriendo es que ahora están más calmadas las ventas inmobiliarias, no hay furor”.
“Los compradores que vemos ahora son los de verdad, los que están pensando, pero conocen los valores de las propiedades, y conocen lo que buscan. Se toman su tiempo, sobre todo ahora, sin tanta competencia”, acotó.