MIAMI.- Byron Donalds celebró su victoria como gobernador electo de Florida la noche del 3 de noviembre en el Seminole Hard Rock Hotel & Casino Hollywood, rodeado de su esposa, Erika, sus tres hijos y su madre. Desde el escenario, el republicano prometió reducir los costos de vida, bajar las primas de seguros y hacer más asequible la vivienda, al tiempo que aseguró que gobernará para quienes votaron por él y para quienes respaldaron a su rival, David Jolly.
La noche también fue histórica, Donalds será el primer gobernador afroamericano de Florida y el primer republicano negro elegido gobernador en Estados Unidos. Además, su triunfo prolonga el control republicano del gobierno estatal y lo convierte en el sucesor de Ron DeSantis. El vicegobernador electo Bryan Ávila, compañero de fórmula de Donalds, asistió a la celebración junto a su familia.
Una victoria con agradecimientos y promesas
El próximo inquilino del 700 North Adams Street, Tallahassee, abrió su discurso con un agradecimiento religioso: “Quiero dar gracias a mi Señor y Salvador, Jesucristo”. Después describió sus tres décadas en Florida como “una historia de redención”, construida —dijo— con las personas que conoció en la universidad, la adultez, el trabajo con jóvenes, la iglesia y el movimiento Tea Party, hasta llegar a la política y a la gobernación.
El gobernador electo reconoció el sacrificio de su familia durante la campaña. Agradeció a su esposa Erika por apoyarlo en el recorrido electoral y a sus tres hijos —Damon, Darin y Mason— por aceptar sus ausencias. También dedicó palabras a su madre: “Tú pusiste los cimientos del hombre en que me he convertido”.
En un tono conciliador, Donalds dijo que sería gobernador de todos los floridanos, incluso de quienes no votaron por él. Según afirmó en su discurso, recibió una llamada de Jolly, después de la contienda; también agradeció el apoyo del presidente Donald Trump, quien lo había respaldado durante la campaña. “Señor presidente, quiero que escuche a un floridano: seguimos siendo un estado republicano”, dijo eufórico, sobre todo una noche electoral en que los demócratas ganaron una veintena de gobernaciones en diferentes estados.
El republicano elogió asimismo la gestión de DeSantis durante sus ocho años en el cargo y prometió que Florida seguirá siendo “el mejor estado de toda América”. Su mensaje combinó agradecimientos a sus aliados con la promesa de mantener el rumbo conservador del estado, aunque con un compromiso explícito de representar también a sus adversarios.
Menores costos, seguros y vivienda entre sus prioridades
El gobernador electo centró buena parte de su mensaje en las preocupaciones económicas de los hogares. Dijo que hay residentes que revisan sus facturas de seguros y sus cuentas bancarias mientras tratan de llegar a fin de mes. “Mi misión como próximo gobernador de Florida es asegurarme de que puedan construir una gran vida aquí”, expresó.
Entre sus compromisos enumeró reducir los costos, bajar las primas de seguros y hacer más asequible la vivienda. También prometió proteger las tierras agrícolas, el agua y el medioambiente, y dijo que trabajará para llevar la economía estatal “a alturas que nunca se imaginaron”, con la meta de convertir a Florida en una de las diez mayores economías del mundo.
En materia educativa, defendió la idea de que “los hijos de Florida pertenecen a sus padres y no al gobierno”, una postura vinculada a la elección escolar que ha defendido su esposa. El discurso también incluyó una declaración contra la intolerancia, sostuvo que el estado no tolerará la intolerancia “de ningún tipo, incluido el antisemitismo”, y que Florida debe ser “un estado para todos”.
Del área financiera al Capitolio estatal y el Congreso
Nacido en Brooklyn, Nueva York, hace 48 años, Donalds creció con una madre soltera, a quien atribuye haberle inculcado el valor del sacrificio. Se graduó de Florida State University (FSU) con una licenciatura en Finanzas y Marketing. Tras sus estudios trabajó en las industrias bancaria, financiera y de seguros, primero en el sur de Florida y luego en el suroeste del estado.
Su carrera política comenzó en la Cámara de Representantes de Florida, a la que fue elegido en 2016 para representar partes de los condados de Hendry y Collier. Allí presidió el subcomité de Calidad de PreK-12 durante la sesión legislativa de 2018-2019 y el subcomité de Seguros y Banca en 2019-2020. También trabajó en asuntos de adultos mayores, reforma de la justicia penal y educación. En 2020 ganó un escaño en la Cámara de Representantes federal y asumió el cargo en enero de 2021; representaba el distrito 19 de Florida antes de su elección como gobernador.
En el discurso, atribuyó la victoria al trabajo de su equipo. Aseguró que la campaña tocó más de dos millones de puertas, recorrió los 67 condados y visitó 50 ciudades en 13 días. También resaltó que el esfuerzo se hizo “con integridad, clase y dignidad”.
Primera Dama, la educación como causa familiar
Erika Donalds, futura primera dama de Florida, es graduada en Contabilidad en FSU y tiene una maestría en Contabilidad de Florida Atlantic University. Es fundadora y presidenta de la Education Freedom Foundation y dirige el área de Oportunidades Educativas del America First Policy Institute. Desde esas organizaciones promueve ampliar las opciones escolares disponibles para las familias.
La defensa de la elección escolar forma parte de su trayectoria pública y conecta con el énfasis que Donalds puso en la educación durante el discurso. La pareja vive en Naples con sus tres hijos. Tras la investidura, prevista para el 5 de enero, la familia se trasladará a la mansión del gobernador en Tallahassee.
Un nuevo ciclo político
Su administración será la primera tras la aprobación de la Enmienda 3, que eleva la exención de impuestos a la propiedad para las viviendas principales y modifica límites relacionados con las tasaciones de las propiedades comerciales. La medida fue aprobada por los votantes el 3 de noviembre; sus efectos fiscales y las consecuencias para los gobiernos locales pasarán a formar parte del escenario que debe manejar como próximo gobernador.
Donalds cerró su discurso con una frase que condensó el tono de la noche: “Esta noche celebramos. Mañana trabajamos”. Prometió llevar a Florida “a un nuevo nivel” durante los próximos cuatro años y terminó con una bendición para el estado y el país.
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