MIAMI— Celebrar y promover la importancia de la educación pluralista y multicultural en una sociedad democrática, es lo que reunió en Miami a más de 200 exalumnos y amigos de la desaparecida Academia Ruston, de La Habana.
MIAMI— Celebrar y promover la importancia de la educación pluralista y multicultural en una sociedad democrática, es lo que reunió en Miami a más de 200 exalumnos y amigos de la desaparecida Academia Ruston, de La Habana.
Institución que deja un legado indeleble por ser una de las escuelas privadas más innovadoras y capaces de proporcionar a miles de niños cubanos y estadounidenses educación bilingüe y bicultural de excelencia, antes de que la dictadura castrista llegara al poder en el año 1959.
“Durante todos estos años los exalumnos nos hemos dedicado a promover nuestra experiencia educativa porque fue la mejor y la más especial. Era un colegio familiar, ya que de día operaba como escuela; y de noche, era la residencia donde vivía el director y dueño de la escuela”, agregó Celia Suárez.
Fundada por Hiram Hall Ruston y dirigida por James Baker, figuras claves en la coordinación de la Operación Pedro Pan, éxodo de más de 14.000 niños cubanos a Estados Unidos, la Academia Ruston fue calificada como la mejor escuela americana de América Latina e incluso figuraba en Estados Unidos entre los colegios preparatorias mejor evaluadas.
A juicio de sus exalumnos, a la academia también se le atribuye el mérito de ser la primera fundación sin fines de lucro de Cuba. De ahí la relevancia de mantener vivo su espíritu y el sueño de que la escuela algún día sea reabierta en una Cuba libre y democrática.
“Hemos creado Ruston-Baker Educational Institution con la misión de retornar el colegio a Cuba algún día. Nos parece fundamental que así sea, ya que Ruston era un colegio que enfatizaba en los alumnos el hecho de que a una sociedad democrática hay que servirla. Es decir, nos inculcaron no solo nuestros derechos, sino también nuestros deberes y responsabilidad en la sociedad”, enfatizó Celia Suárez.
Promoviendo, además, un documental sobre la historia y misión del establecimiento educativo, los exalumnos de la Academia Ruston destacaron que la clave del éxito de la escuela fue el diseño de un programa centrado en el individuo, que inspiraba a disfrutar del aprendizaje por medio de valores que enfatizaban el respeto, la diversidad de opiniones, la colaboración, y la tolerancia.
“Como productor esto significa mucho porque a pesar de haber nacido en Puerto Rico, mis padres son cubanos y siempre me impulsaron a través de la educación. Así que realizar este trabajo audiovisual es una manera de acercarme a mi cultura. Es una historia preciosa, digna de aplaudir y de promover”, dijo Tony Leal, productor del documental sobre la Academia Ruston.
