MIAMI.- Alrededor de 443.000 residentes de Florida dejaron de estar inscritos este año en planes médicos adquiridos mediante el mercado de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), conocida popularmente como Obamacare, en medio de un fuerte aumento de las primas y la desaparición de ayudas federales que habían reducido el costo de la cobertura.
La matrícula efectiva en el estado pasó de unos 4.29 millones de asegurados en febrero de 2025 a aproximadamente 3.85 millones durante el mismo mes de 2026. La disminución ronda el 10% y representa la mayor pérdida numérica registrada en cualquier estado, aunque Florida continúa encabezando la inscripción nacional.
Los datos no permiten determinar cuántas de esas personas quedaron completamente desprotegidas. Algunas pudieron incorporarse al seguro de un cónyuge, obtener cobertura mediante un nuevo empleo o contratar otro tipo de póliza.
Sin embargo, especialistas advierten que una proporción considerable probablemente permanece sin seguro porque el mercado de la ACA suele ser la principal alternativa para quienes no tienen acceso a un plan laboral.
Vencimiento de subsidios federales
El descenso coincide con la expiración, al terminar 2025, de los créditos fiscales ampliados que comenzaron a aplicarse en 2021. Esas ayudas aumentaron el monto disponible para reducir las primas y permitieron que hogares con ingresos superiores al límite tradicional también recibieran asistencia.
Al desaparecer el beneficio ampliado, numerosos asegurados encontraron mensualidades muy superiores al momento de renovar sus pólizas. Otros conservaron la cobertura, pero migraron hacia planes más económicos que suelen exigir deducibles y copagos elevados.
La proporción de afiliados que escogieron planes de categoría plata, utilizados ampliamente por ofrecer una cobertura intermedia, descendió de 56.2% a 42.6%. En cambio, la participación de los planes bronce, generalmente más baratos, pero con mayores gastos de bolsillo, aumentó de 29.9% a 39.6%.
Florida
El impacto resulta especialmente fuerte en Florida por la cantidad de trabajadores independientes, empleados de la construcción y el turismo, conductores de plataformas digitales y propietarios de pequeños negocios que no reciben seguro médico de un empleador.
A ello se suma que Florida no amplió Medicaid conforme a la ACA. Esa decisión deja a determinados adultos de bajos ingresos en una brecha: ganan demasiado poco para recibir ayudas suficientes en el mercado federal, pero no cumplen los requisitos estatales para acceder a Medicaid.
La pérdida de asegurados también puede trasladar presión a hospitales, consultorios y clínicas comunitarias. Cuando una persona sin cobertura posterga el tratamiento de una enfermedad o acude a una sala de emergencias sin capacidad para pagar, parte del costo termina absorbido por los proveedores médicos y el resto del mercado.
A escala nacional, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid informaron que 23.1 millones de consumidores seleccionaron o renovaron planes para 2026.