MIAMI.- La selección del jurado para el juicio penal contra el empresario inmobiliario George Pino comenzó el lunes en el Tribunal de Circuito del Condado Miami-Dade, donde el acusado enfrenta cargos de homicidio involuntario y homicidio por el accidente de lancha en 2022 que cobró la vida de la adolescente Luciana “Lucy” Fernández, de 17 años, cerca del cayo Boca Chita en la bahía de Biscayne.
Horas antes del inicio del proceso, la jueza Marisa Tinkler Méndez rechazó nuevas mociones de la defensa que pretendían desestimar el caso, trasladar el juicio fuera del condado y ampliar el panel a doce jurados en lugar de los seis que la ley de Florida prevé para delitos graves no capitales.
Proceso largamente postergado
El siniestro ocurrió el domingo 4 de septiembre de 2022, durante el fin de semana del Día del Trabajo. Pino, hoy de 55 años y reconocido corredor de bienes raíces en Doral, conducía una embarcación Robalo de 29 pies con catorce personas a bordo, entre ellas su esposa, su hija (que ese día celebraba su cumpleaños número 18) y once amigas de la adolescente.
La lancha impactó contra un marcador de canal de concreto cerca del cayo Boca Chita y todos los ocupantes cayeron al agua. Fernández, alumna del último año en Our Lady of Lourdes Academy, falleció al día siguiente en el hospital. Su compañera Katerina “Katy” Puig, hoy de 21 años, quedó con lesiones cerebrales permanentes y aún recupera funciones motrices básicas.
Pino fue arrestado en noviembre de 2024. La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida había descartado inicialmente el alcohol como factor del accidente. La Fiscalía estatal reevaluó el caso, elevó los cargos a delito grave y, en una segunda imputación presentada en 2025, sumó el cargo de homicidio involuntario.
Controversia del alcohol
En el bote se hallaron 61 envases vacíos de bebidas alcohólicas y una botella de champán, según el inventario de las autoridades. La Fiscalía sostiene que los datos del GPS de la embarcación muestran que Pino navegaba a unas 47 millas por hora y dejó de prestar atención al timón varios segundos antes del impacto contra la estructura de concreto.
La jueza Tinkler Méndez se reservó la decisión sobre la admisibilidad de la evidencia relacionada con el alcohol, pero autorizó que el jurado inspeccione físicamente la embarcación, almacenada en la sede de la agencia estatal de vida silvestre.
La defensa, encabezada por el abogado Howard Srebnick, insiste en que no existe prueba de que su cliente estuviera ebrio y atribuye el choque a un descuido momentáneo.
“No hay nada que indique otra cosa que, en el mejor de los casos para el Estado, George Pino tuvo un lapso momentáneo”, afirmó Srebnick en una audiencia previa.
El abogado también citó el testimonio del padre de la víctima para reforzar la tesis de la sobriedad de su cliente: “El señor Fernández declaró que él mismo consumió alcohol en el banco de arena, al igual que su esposa. Se fueron del lugar antes que Pino y dejaron a Lucy con él, algo que jamás habrían hecho si lo hubieran visto bajo los efectos del alcohol”.
Penas y próximos pasos
Cada uno de los dos cargos que enfrenta Pino constituye un delito grave de segundo grado, con una pena máxima de quince años de prisión. De resultar culpable en ambos, el acusado podría recibir hasta tres décadas tras las rejas.
El empresario se declaró no culpable y rechaza haber actuado con negligencia.
Según el cronograma fijado por la corte, la selección del jurado tomará aproximadamente una semana y los alegatos de apertura comenzarán la próxima semana.