MIAMI.- La Comisión de Miami-Dade aprobó el jueves, mediante una votación de supermayoría, la expansión de la empresa Kelly Tractor sobre 246 acres de humedales protegidos al oeste de la ciudad de Sweetwater.
El Condado desplaza el Límite de Desarrollo Urbano para facilitar un nodo logístico pese a alertas de inundación en la ciudad de Sweetwater; se anuncian demandas
MIAMI.- La Comisión de Miami-Dade aprobó el jueves, mediante una votación de supermayoría, la expansión de la empresa Kelly Tractor sobre 246 acres de humedales protegidos al oeste de la ciudad de Sweetwater.
El órgano legislativo condal autorizó el desplazamiento del Límite de Desarrollo Urbano (UDB) con el fin de consolidar un centro de operaciones industriales, bajo la promesa de generar cientos de empleos de alta remuneración.
El dictamen prevaleció sobre las objeciones técnicas del Departamento de Planificación y la resistencia de organizaciones civiles que defienden la integridad del ecosistema local.
La decisión de mover el UDB representa un hito polémico en la política territorial de Florida. Este límite funciona desde hace décadas como una barrera de contención contra el crecimiento urbano descontrolado y protege las tierras que facilitan la restauración de los Everglades.
Con esta aprobación, Kelly Tractor, distribuidor histórico de maquinaria Caterpillar en la región desde 1933, obtiene el permiso para transformar terrenos de alta sensibilidad ecológica en un complejo de oficinas, talleres y depósitos de gran escala.
Este movimiento evoca la controversia de 2022, cuando la Comisión aprobó el Distrito de Logística y Tecnología de South Dade. En aquella ocasión, como ahora, el debate central fue la tensión entre la expansión económica y la preservación de los recursos hídricos.
Desde la perspectiva corporativa, Kelly Tractor argumentó que su permanencia y crecimiento en Miami-Dade dependen de este espacio. La empresa sostuvo que no existen terrenos industriales con las dimensiones necesarias dentro de los límites actuales de la ciudad para albergar maquinaria pesada de gran tonelaje.
Los comisionados que respaldaron la medida enfatizaron el impacto económico positivo. El proyecto promete la creación de puestos de trabajo técnicos especializados y una inyección millonaria en impuestos a la propiedad que fortalecerá las arcas públicas. Para los defensores del desarrollo, la necesidad de suelo industrial es una urgencia que justifica la revisión de las políticas de conservación.
Entretanto, los planificadores del Condado y expertos en hidrología presentaron informes que desaconsejaban el proyecto. Los 246 acres afectados funcionan como una "esponja" natural que absorbe el exceso de lluvia y nutre el acuífero de Biscayne, principal fuente de agua potable para millones de residentes, según estudios.
Además, la ciudad de Sweetwater, colindante con el área del proyecto, sufre de inundaciones crónicas de forma estacional. Los opositores a la obra sostienen que la pavimentación de estos humedales desplazará grandes volúmenes de agua hacia las zonas residenciales, lo cual agravaría la vulnerabilidad de la infraestructura urbana frente al cambio climático y el aumento del nivel del mar.
A pesar del triunfo político en el ayuntamiento condal, el camino para Kelly Tractor no está despejado. La alcaldesa Daniella Levine Cava, quien mantuvo una postura crítica hacia la alteración del UDB, enfrenta ahora la presión de los sectores conservacionistas para utilizar cualquier recurso administrativo a su alcance.
Organizaciones como Friends of the Everglades y el Sierra Club confirmaron que iniciarán acciones legales para bloquear la construcción. Estos grupos aseguran que el proceso de aprobación ignoró datos científicos fundamentales y leyes estatales de gestión de tierras.
La decisión final queda ahora supeditada a la revisión del Departamento de Oportunidades Económicas de Florida en Tallahassee y a los fallos judiciales que surjan de los litigios inminentes.
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