“En julio de 2018, creamos el Departamento de Servicios de Salud Mental porque sabíamos que era necesario. Nos pusimos a trabajar y creamos una red de entrenadores y coordinadores que laboran con consejeros, maestros y directores de escuelas diariamente”, declaró a DIARIO LAS AMÉRICAS Sally Alayon, directora de la dependencia escolar.
En efecto, son unos 133 coordinadores especializados, que analizan casos específicos de trastorno psicológico para diagnosticar si el alumno en cuestión necesita menor o mayor atención profesional.
“El consejero, el maestro o inclusive un compañero de clases puede darse cuenta y lo comunica al coordinador para conversar con el alumno y hacer una evaluación para determinar el tipo de asistencia que necesita”, señaló la directora del Departamento de Servicios de Salud Mental.
“También concientizamos a los estudiantes sobre cómo pueden ayudar a sus compañeros, así como a conductores de autobuses escolares, trabajadores de cafeterías para poder detectar si alguno necesita algún tipo de ayuda”, explicó Robin Armstrong, directora de distrito en salud mental.
Inclusive, escuelas son evaluadas sobre el avance del programa de prevención y son premiadas con el Master Award.
Ayuda preventiva
Un menor puede tener un problema cualquiera y sentirse estresado. Incluso comportarse mal. Pero es necesario que reciba ayuda preventiva.
“La salud mental es un desafío constante. Se trata de emociones. Así que hay muchas formas en que nuestros coordinadores pueden determinar la necesidad de atención sicológica”, subrayó.
¿Puede la familia del estudiante, sea mamá, papá o tutor, ir a la escuela para reportar cualquier inquietud o conducta preocupante del menor en casa?
“Por supuesto. Damos la bienvenida a la familia. Queremos que así sea. Así que damos la bienvenida a los padres o tutores. Tenemos la línea telefónica 305 995 7100, los siete días de la semana, de 8 a. m. a 8 p. m. en inglés, español y creole”, enfatizó.
La directora de la dependencia escolar explicó que “los maestros no son profesionales de la salud mental, pero están allí, al frente del salón de clases, para identificar cuándo un niño puede tener algún problema o incluso una crisis, detectar haciéndolos los signos y síntomas y comunicarlos”.
Además, hay programas educativos que enseñan a los alumnos “a ser resilientes y cómo enfrentar los problemas de la vida, tratando de mostrarles que todo no siempre va bien como quisieran”, como pueden ser problemas de familia y un sinfín de situaciones.
Programa paralelo
Las escuelas públicas de Miami-Dade cuentan con programas paralelos que sirven para librar la ansiedad en los alumnos. “Convenios de ayuda con socios, como el Miami Heat, los Miami Dolphins, los Miami Marlins y otras organizaciones deportivas. Trabajamos muy de cerca con nuestra sucursal local de la Alianza Nacional sobre Salud Mental NAMI y el proyecto campeones Mindful Kids”, que ayuda a crear una buena relación consigo mismos.
Referente al presupuesto que cubre estos gastos, Alayon explicó “tenemos fondos que respaldan este programa especial, que provienen directamente del estado de Florida, pero siempre buscamos formas de no tener que depender por completo de los dólares del estado”.
No existe una cifra específica que denote cuántos alumnos han sido beneficiados por el programa de salud sicológica.
“Es difícil decir un número. Hay que hacer una solicitud de información para obtener números exactos. Pero podemos decir que hemos visto un aumento de casos atendidos porque tenemos más personas colaborando con nosotros que detectan quienes necesita ayuda”, alegó. “Es difícil decir un número. Hay que hacer una solicitud de información para obtener números exactos. Pero podemos decir que hemos visto un aumento de casos atendidos porque tenemos más personas colaborando con nosotros que detectan quienes necesita ayuda”, alegó.
Sobre uno de los males mayores, el riesgo de suicidio, la directora de la dependencia escolar aseguró que “ha disminuido porque lo primero que tenemos en nuestras cabezas es el trabajo de prevención que funciona”.
“Es un enfoque proactivo que ocupa a todo nuestro personal para evitar problemas”, coincidió Adam Kosnitzky, también director de distrito en salud mental
En efecto, la red de escuelas públicas de Miami-Dade es actualmente el cuarto distrito escolar con mayor cantidad de estudiantes en Estados Unidos, con cerca de 330.000 alumnos, y sería imposible ocuparse de todos sin un plan proactivo.
“Tenemos escuelas con 1.000 o 2.000 estudiantes, pero no tenemos allí 1.000 consejeros o coordinadores de salud mental. Entonces, a estar preparados, nos permite podernos comunicar y ayudar en cierto modo para facilitar el proceso y obtener la ayuda necesaria para los estudiantes necesitados”, recalcó Kosnitzky.
Yale
Además de atención, comunicación y actitud proactiva, el cuerpo de salud mental de las escuelas públicas de Miami-Dade participa en una serie de programa paralelos que enriquecen el potencial diligente de la institución.
Ese es el caso del programa Youth4Wellness, de Yale University, que dirige Claudia-Santi F. Fernandes, cuyo propósito es trabajar con jóvenes estudiantes de diversos orígenes en iniciativas de aprendizaje basadas en proyectos que abordan la salud mental.
“Consiste en tener en cuenta la opinión de 12 jóvenes estudiantes para explorar nuevas tecnologías y técnicas que permitan desarrollar mensajes de buena salud mental para los jóvenes”, explicó Alayon, directora del Departamento de Servicios de Salud Mental.
Por ejemplo, estos días los jóvenes estudiantes crean un videojuego que ayudaría disminuir los problemas de salud mental y prevenir el suicidio.
“Este proyecto de Yale University da a los jóvenes estudiantes la oportunidad de expresarse, de ser escuchados, y eso es muy importante”, resumió.
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