MIAMI.- Después de dos largos meses de incertidumbre, las autoridades de Salud de Florida confirman que la ómicron del COVID-19 baja considerablemente, al reportar 30% menos de casos respecto a la semana anterior.
MIAMI.- Después de dos largos meses de incertidumbre, las autoridades de Salud de Florida confirman que la ómicron del COVID-19 baja considerablemente, al reportar 30% menos de casos respecto a la semana anterior.
El Departamento de Salud de Florida reportó 197.768 nuevos casos de COVID-19 durante la semana que finalizó el 30 de enero, una media de 28.252 contagios diarios, una disminución de casi el 50 % con respecto a la primera semana de enero, cuando se reportaron 397.114 casos.
Florida suma 5.5 millones de contagios y cerca de 65.000 fallecimientos desde que comenzó la pandemia en marzo 2020.
Florida ahora ocupa el puesto 37 entre todos los estados en la tasa de transmisión de persona a persona, según un análisis de la Universidad John Hopkins.
En los últimos días, el gobierno federal prohibió la administración del tratamiento con anticuerpos monoclonales, específicamente Eli Lilly y Regeneron, por los cuales ha abogado el gobernador Ron DeSantis.
“Sin una pizca de datos clínicos que respalden esta acción, (el presidente Joe) Biden ha obligado a profesionales médicos capacitados a elegir entre tratar a sus pacientes o infringir la ley”, opinó el gobernador Ron DeSantis.
De hecho, el medicamento fue suspendido por la autoridad federal de medicamentos FDA por considerarlo “ineficiente” ante la variante ómicron.
A medida que Florida y la nación se recuperan de la ola de transmisión de ómicron, aún menos dañina que la anterior delta, las largas filas en los puntos de pruebas disminuyen y los hospitales vuelven a sentir menos peso.
En Miami-Dade, donde el índice de contagio llegó a superar el 35%, o sea una de cada tres pruebas resultaba positiva, la tasa baja paulatinamente y se sitúa en estos momentos en 20%, acorde con el informe publicado por la autoridad condal.
De 86.550 casos reportados a comienzos de enero, Miami-Dade reporta ahora 24.662 nuevos contagios, menos de la tercera parte entonces.
No obstante, las autoridades médicas continúan insistiendo en la vacunación, como arma más efectiva para evitar la gravedad de la enfermedad en caso de contagio, además del uso necesario de mascarillas en espacios públicos cerrados y lavarse las manos con jabón a menudo.
Miami-Dade, con sus casi tres millones de habitantes, suma 800.000 contagios y más de 9.200 fallecimientos acumulados desde que comenzó la pandemia.
