La sesión especial comenzará el martes 28 de abril a las 10:00 de la mañana en Tallahassee y se extenderá, en principio, hasta el viernes 1 de mayo. Inicialmente estaba prevista entre el 20 y el 24 de abril, pero el gobernador decidió posponerla, lo que alimentó especulaciones sobre una posible espera estratégica vinculada al referéndum de Virginia del 21 de abril, donde los votantes decidirán si permiten un nuevo mapa congresional que podría favorecer ampliamente a los demócratas.
Además del rediseño de los distritos, la agenda incluye propuestas sobre regulación de inteligencia artificial y ampliación de la llamada “libertad médica”, dos asuntos que también forman parte de las prioridades del Ejecutivo estatal.
Juan Carlos Porras defiende abrir el debate
El representante estatal republicano Juan Carlos Porras, entrevistado por DIARIO LAS AMÉRICAS, aseguró que la discusión era necesaria debido al fuerte crecimiento poblacional que ha experimentado Florida en los últimos años.
“Sí, yo pienso que es sumamente importante tener esta discusión en el estado de la Florida. Como nuestro estado en los últimos cinco años después de la pandemia de COVID, cientos de miles de personas han venido desde Nueva York, California y Texas, y es importante que tengan una representación clara actual”, afirmó.
Porras sostuvo que la Legislatura tiene la responsabilidad de “por lo menos empezar esa discusión” para ajustar la representación federal a la nueva realidad demográfica del estado.
Actualmente, Florida cuenta con 28 escaños en la Cámara de Representantes federal, de los cuales la mayoría están en manos republicanas. Según el legislador, la revisión podría derivar en la incorporación de entre dos y cuatro distritos con mayor inclinación republicana.
“La intención obviamente es, creo que añadir más plazas republicanas a nuestro estado… me imagino van a ser de dos a cuatro”, dijo, aunque insistió en que “la meta no es algo partidista, es para tener una representación clara a los residentes del estado”.
El representante estatal aclaró que el redibujo de los distritos no surge de manera improvisada con esta sesión especial, sino que la Cámara de Representantes ya había iniciado conversaciones formales durante la sesión legislativa ordinaria.
Según explicó, incluso se creó un comité específico dentro de la Cámara para abordar la reconfiguración de los mapas congresionales, presidido por el representante Mike Redondo.
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Juan Carlos Porras, congresista estatal de Florida.
CÉSAR MENÉNDEZ DLA
¿Se pueden redibujar mapas antes de los 10 años?
Uno de los principales cuestionamientos gira en torno a si legalmente puede hacerse una redistribución antes del próximo censo decenal.
Porras fue enfático al responder que sí.
“En lo general, sí, no hay ninguna ley que diga que se tiene que hacer nada más que cada diez años. Obviamente, la Corte Suprema de cada estado tiene la última palabra de cómo esos distritos fueron dibujados… No hay ninguna regulación a nivel federal que diga que no se puede hacer otra vez”, explicó.
Aunque el censo nacional suele servir como base principal para la redistribución, el representante argumentó que Florida puede apoyarse también en otros indicadores como los nuevos registros de votantes y los cambios migratorios recientes.
Además, cuestionó que el censo federal incluya a inmigrantes en situación irregular.
“No deben ser contados en el censo porque no son ciudadanos de este país, no pueden votar y no tienen representación a nivel federal”, sostuvo.
“Yo creo que muchos estados están haciendo lo mismo que nosotros, quieren una representación clara de los ciudadanos y personas que están legalmente en el país”.
“La meta de redibujar los distritos es lograr la representación clara de los residentes, esa es la única meta”, insistió.
Según los datos más recientes, seis estados ya cuentan con nuevos mapas congresionales que se utilizarán en las elecciones de 2026, ellos son California, Missouri, Texas, Carolina del Norte, Ohio y Utah.
El papel de la Corte Suprema de EEUU
Aunque el rediseño se aprueba a nivel estatal, el asunto tiene profundas implicaciones federales y puede terminar ante la Corte Suprema de los EEUU.
La Corte Suprema supervisa que los mapas cumplan con la Constitución y con la Ley de Derechos de Voto (Voting Rights Act).
Entre sus funciones principales está evitar la dilución del voto racial, revisar si la raza fue usada como factor predominante en el trazado de distritos y determinar si existe una violación constitucional.
Sin embargo, desde el fallo Rucho v. Common Cause (2019), el alto tribunal estableció que los casos de gerrymandering puramente partidista son cuestiones políticas que no pueden ser resueltas por las cortes federales.
Es decir, si el rediseño favorece a un partido sobre otro, pero no viola derechos raciales o constitucionales, la disputa queda principalmente en manos de los estados.
Porras también señaló que la Corte Suprema analiza actualmente casos sobre el uso de criterios raciales en los mapas.
“Si la Corte Suprema de pronto dice que no es constitucional, cada estado va a tener que redibujar los distritos”, advirtió.
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Capitolio estatal de Florida.
CÉSAR MENÉNDEZ/DLA
Gerrymandering y la batalla política
El término gerrymandering describe la manipulación de los distritos electorales para favorecer a un partido político o grupo específico.
Porras dijo oponerse a esa práctica cuando se basa en criterios raciales.
“Yo personalmente no estoy de acuerdo con gerrymandering… no estoy de acuerdo que un distrito se dibuje por raza”, afirmó. “Debe ser por proximidad al gobierno, no por algo racial”.
Por su parte, la organización Common Cause Florida rechaza el redibujo de mitad de década.
Su directora ejecutiva, Amy Keith, recordó que la Constitución de Florida, mediante la Fair Districts Amendment, prohíbe expresamente diseñar mapas para favorecer o perjudicar a un partido político.
“Si siguen adelante con la redistribución de mitad de década, estarán yendo en contra de la voluntad de los votantes de Florida”, advirtió la organización.
Una encuesta citada por Common Cause señala que el 55% de los floridanos se opone a este proceso.
Los demócratas estatales califican la iniciativa como una toma de poder política impulsada por el presidente Donald J. Trump, quien ha pedido a los estados controlados por republicanos revisar sus mapas antes de las elecciones legislativas de noviembre de 2026.
¿Fue Virginia, razón del retraso?
Analistas políticos vinculan el aplazamiento de la sesión especial en Florida con el referéndum en Virginia.
Si los votantes de Virginia aprueban la reforma, la Asamblea General —actualmente bajo control demócrata— podría aprobar un nuevo mapa que otorgaría a los demócratas una ventaja de hasta 10 de los 11 escaños del estado, actualmente es seis demócratas y cinco republicanos.
El presidente Trump y el presidente de la Cámara federal, Mike Johnson, han denunciado esa posibilidad como un “gerrymander demócrata” agresivo.
Porras evitó atribuir que el referendo de Virginia sea la motivación del retraso de DeSantis.
“No puedo hablar por la lógica del gobernador… pero en mi opinión él está extendiendo todo hasta el último minuto que pueda para recibir más prensa y más popularidad en sus últimos meses de vida política”, declaró.
Una pelea estatal con consecuencias federales
Aunque el debate ocurre en Tallahassee, el impacto se sentirá en Washington.
Cada escaño adicional o modificado puede alterar la composición de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y, con ello, el control legislativo federal rumbo al segundo tramo del mandato presidencial.
Por eso, la sesión especial de Florida no es simplemente una discusión técnica sobre mapas, es una batalla política nacional con consecuencias directas para el equilibrio de poder en el Congreso.
Este año debe suceder otra sesión especial para aprobar los presupuestos del estado.
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