MIAMI. – El gobernador de Florida, Ron DeSantis, respaldó la postura del presidente Donald Trump frente a la tribu Miccosukee, tras la disputa legal que los nativos mantuvieron contra el centro de detención de migrantes ‘Alligator Alcatraz’.
El gobernador Ron DeSantis calificó de "demagógica" la postura indígena en contra del centro ‘Alligator Alcatraz’ construido por el Estado en los Everglades
MIAMI. – El gobernador de Florida, Ron DeSantis, respaldó la postura del presidente Donald Trump frente a la tribu Miccosukee, tras la disputa legal que los nativos mantuvieron contra el centro de detención de migrantes ‘Alligator Alcatraz’.
La declaración surge luego de que el Ejecutivo federal vetó un proyecto de ley de alivio contra inundaciones para el campamento Osceola, de la tribu Miccosukee, bajo el argumento de que la etnia obstruyó de forma deliberada las políticas migratorias en la región de los Everglades.
Aunque el gobernador evitó un pronunciamiento directo sobre la eliminación de los fondos de protección para el campamento indígena, DeSantis arremetió contra la conducta de la organización tribal.
El mandatario estatal afirmó que los Miccosukee actuaron fuera de lugar y con falta de honestidad sobre los hechos en la zona. Según DeSantis, la tribu utilizó tácticas obstruccionistas y demagógicas para frenar la operatividad de la base federal, lo que justificó, a su juicio, el malestar de la Casa Blanca.
El conflicto escaló a raíz de una demanda liderada por la tribu el año pasado, que provocó el cierre temporal de ‘Alligator Alcatraz’. Si bien un tribunal de apelaciones autorizó la reapertura del centro en septiembre, Trump citó este incidente como motivo principal para vetar la legislación bipartidista HR 504.
Este proyecto de ley exigía la colaboración del Departamento del Interior con los nativos para evitar desastres ambientales en sus tierras. El Presidente recriminó a la tribu la búsqueda de tratos especiales mientras intentaba socavar la agenda de seguridad fronteriza.
Entretanto, Talbert Cypress, presidente de la tribu Miccosukee, rechazó las acusaciones de sabotaje político y aclaró que su oposición al centro de detención responde exclusivamente a la protección de tierras ancestrales.
Cypress lamentó el veto y recordó que su pueblo mantuvo una relación histórica de apoyo a la restauración de los Everglades.
El líder indígena subrayó que el campamento Osceola enfrenta riesgos críticos y que la ley vetada no representaba un privilegio, sino una medida de seguridad pública y justicia ambiental para familias que habitan la zona desde antes de la creación del parque nacional.
La resolución del conflicto queda ahora en manos de los legisladores. El congresista federal Carlos Giménez, promotor de la medida, cuenta con el apoyo de ambas cámaras, donde la ley recibió aprobación unánime previo al veto.
Fuentes parlamentarias indican que la Cámara podría realizar una votación para invalidar la decisión presidencial. De alcanzar una mayoría de dos tercios en el Senado y la Cámara de Representantes, la protección para el campamento Osceola se convertiría en ley sin el consentimiento del Ejecutivo.
