El supremacista blanco Richard Spencer pagó el alquiler de recinto de la Universidad de Florida (UF) donde dio su discurso con un cheque respaldado por una cuenta sin fondos, según investigaciones recientes.

El 6 de octubre la UF requirió que Spencer enviara un contrato de alquiler firmado y un cheque por 10,564.80 dólares antes del 6 de octubre. El director ejecutivo de National Policy Institute (NPI), Evan McLaren puso el contrato y el cheque en el correo esa misma mañana mediante FedEx, en un servicio de entrega que se realiza en el mismo día. Un empleado de la Universidad de Florida lo recibió. Pero el cheque rebotó días más tarde por estar sin fondos.

Spencer ha pasado los últimos meses intimidando a las universidades de EEUU para que le permitan predicar su visión racista a estudiantes universitarios.

Su más recientemente incursión fue en la Universidad de Florida en Gainesville. El evento, que la universidad intentó contrarrestar con una aparición del legendario ex mariscal de campo Tim Tebow, finalmente se llevó a cabo, con Spencer desfilando por el campus a su propia lista de reproducción personalizada de Depeche Mode.

Spencer le pidió a la universidad que reprodujera su lista de reproducción mientras la gente entraba al auditorio para hablar. "Por favor, toque 'Where's the Revolution' cuando me presenten y suba al escenario", escribió Spencer a Chrystal-Green, aparentemente malinterpretando por completo el significado de la canción de Depeche Mode.

Todo esto trasciende gracias que el HuffPost tuvo acceso a varios mails cruzados entre la Universidad de Florida y el director ejecutivo de la organización que dirige Spencer y que envió un cheque sin fondos. Al parecer, NPI transfirió el dinero a la universidad mediante un cheque para que el discurso de Spencer siguiera adelante.

El NPI, organización supremacistas, llegó a realizar múltiples exigencias, sin embargo ahora la cuenta que respalda al cheque está sin fondos.

Richard Spencer y banda de hermanos nacionalistas blancos se ven a sí mismos como parte de una raza superior destinada a crear un etno-estado blanco utópico, pero antes de todo eso deberían pagar sus cuentas, explica, con todas las evidencias delante, el HuffPost.

El gobernador Rick Scott llegó a declarar el estado de emergencia en el condado de Alachua -donde está Gainesville, una localidad de 130.000 habitantes- por temor a que el evento se transformara en otro Charlottesville.

La Universidad de Florida se gastó medio millón de dólares en seguridad. Los estudiantes y los grupos activistas de la ciudad plantaron cara, Steve se dirigió a un auditorio prácticamente vacío, por el que ha terminado pagando con un cheque sin fondos.

FUENTE: EFE

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario