MIAMI.- Quedó sin efecto la alerta de agua de mar contaminada emitida por el Departamento de Salud del condado Miami-Dade que días atrás prohibía que las personas se bañaran en las playas de Crandom North Beach, Virginia Key Beach y Fisher Island, tras comprobarse que las aguas son aptas para el disfrute.
Sin embargo, los funcionarios advirtieron a los residentes de Fisher Island que aún deben comunicarse con su asociación comunitaria para obtener información adicional sobre la calidad del agua en sus playas privadas.
La prohibición de usar las playas y marinas en Key Biscayne, Virginia Key y Fisher Island había sido emitida el pasado 14 de octubre, tras producirse un escape en la Planta Central de Tratamiento de Residuos del Distrito al sufrir un fallo eléctrico.