MIAMI. – El Departamento de Educación de Florida presentó formalmente una propuesta para integrar el relato de la reciente caída y captura de Nicolás Maduro en los estándares académicos de educación primaria y secundaria (K-12) en el estado.
El Departamento de Educación propuso incluir la "Operación Resolución Absoluta" en los estándares de Historia del Comunismo pocas semanas después de su ejecución
MIAMI. – El Departamento de Educación de Florida presentó formalmente una propuesta para integrar el relato de la reciente caída y captura de Nicolás Maduro en los estándares académicos de educación primaria y secundaria (K-12) en el estado.
La iniciativa, que la Junta Estatal de Educación someterá a votación el 20 de febrero, pretende que los estudiantes analicen el fin del régimen chavista como parte integral de la asignatura de Historia del Comunismo.
Esta acelerada transición de la actualidad militar a los libros de texto responde a un mandato estatal que busca denunciar las atrocidades de regímenes autoritarios, aunque despierta un profundo escepticismo en sectores académicos por la falta de perspectiva histórica y el riesgo de sesgo ideológico en las aulas.
La propuesta surge apenas 26 días después de la "Operación Resolución Absoluta". El 3 de enero, fuerzas especiales de Estados Unidos ejecutaron un despliegue masivo en el complejo militar Fuerte Tiuna, en Caracas, que culminó con la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Tras el operativo, el comisionado de Educación, Anastasios Kamoutsas, manifestó de forma inmediata su intención de actualizar los contenidos educativos para detallar lo que califica como "el fin del régimen".
El nuevo contenido curricular no solo aborda la detención, sino que etiqueta a Maduro como líder del "Cártel de los Soles" y vincula su administración con organizaciones como Hezbolá e Irán.
Estos elementos, habituales en los informes de inteligencia y el discurso político de la actual administración en Washington, pasarán a ser materia de examen para los jóvenes floridanos si la Junta Estatal aprueba los textos en su próxima reunión.
La incorporación de estos contenidos despierta un intenso debate sobre la objetividad pedagógica y el uso de las aulas para supuestos fines políticos. En declaraciones a DIARIO LAS AMÉRICAS, el Dr. Eduardo Gamarra, profesor de ciencias políticas de la Universidad Internacional de Florida (FIU), expresó su preocupación por el enfoque de la medida.
"Me alegra que haya un interés en enseñar temas latinoamericanos a nivel secundaria y de las escuelas en la Florida, pero cuando incorporan esto dentro de esta famosa estructura de los males del comunismo, se introduce una dimensión ideológica y no científica a la enseñanza", afirmó el docente.
El académico advirtió sobre el riesgo de enseñar sucesos que aún no cuentan con el beneficio de la distancia histórica. "Los hechos no están todavía verdaderamente estudiados. No sabemos a cabalidad lo que sucedió. Lo que hacemos al tratar de enseñar algo de manera tan inmediata se convierte más en un periodismo y no en una historia", señaló.
Además, Gamarra cuestionó la narrativa oficial frente a la situación política actual en Caracas: "Si vamos a condenar a Nicolás Maduro como un dictador, también quizás deberíamos instruir a la gente en por qué estamos gobernando con el mismo régimen. Si Maduro era un comunista, lo mismo es Delcy (Rodríguez) y todo el entorno que co-gobierna con nosotros ahora en Venezuela".
Este movimiento educativo en Florida no es un hecho aislado, sino la culminación de un giro pedagógico que inició el gobernador Ron DeSantis en 2022.
La Ley HB 395 y la posterior SB 1264 establecieron la obligatoriedad de enseñar la "Historia del Comunismo", con un enfoque que resalta las víctimas de este sistema.
En noviembre de 2025, Florida aprobó estándares que dedican 29 páginas a esta materia, una extensión tres veces superior a la que recibe la propia Historia de los Estados Unidos.
La inclusión de la captura de Maduro se suma así a una serie de reformas que buscan blindar ideológicamente a las nuevas generaciones frente a lo que el estado define como "amenazas colectivistas".
