MIAMI.- Florida ejecutó mediante inyección letal a Daniel Owen Conahan Jr., condenado por el secuestro y asesinato de Richard Allen Montgomery en 1996, y elevó a 15 el número de penas capitales aplicadas durante 2026, la cifra más alta entre todos los estados del país.
Conahan, de 72 años, fue declarado muerto a las 6:12 p. m. del jueves en la Prisión Estatal de Florida, cerca de Starke. Cuando le preguntaron si deseaba pronunciar unas últimas palabras, respondió que no. Un asesor espiritual permaneció junto a él durante el procedimiento.
La ejecución se produjo después de que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazara detenerla. Sus abogados habían solicitado tiempo adicional para examinar pruebas de ADN que, según argumentaron, podían respaldar la declaración de inocencia mantenida por el condenado.
Crimen ocurrido en 1996
Montgomery fue encontrado muerto en una zona boscosa de Charlotte County, al norte de Fort Myers. Los fiscales sostuvieron que Conahan le ofreció dinero para posar desnudo y posteriormente lo estranguló. Un juez lo declaró culpable de asesinato premeditado y secuestro en 1999, después de que renunciara a un juicio con jurado.
La defensa alegó durante años que las pruebas eran circunstanciales y señaló que no se encontró ADN que vinculara directamente a Conahan con la escena.
Entretanto, la Corte Suprema de Florida rechazó su última solicitud al considerar que la presencia de material genético perteneciente a otra persona no habría demostrado necesariamente su inocencia.
Investigadores también lo identificaron como persona de interés en otras muertes conocidas como los “Hog Trail Murders”. Entre 1994 y 1997 fueron localizados al menos seis cadáveres en áreas boscosas del suroeste de Florida.
Conahan nunca fue acusado ni juzgado por esos homicidios. Por tanto, su responsabilidad penal quedó limitada al caso de Montgomery, pese a las sospechas expresadas por las autoridades.
Florida supera ampliamente a Texas
Con esta ejecución, Estados Unidos alcanzó 25 durante 2026. Florida concentra 15, equivalente al 60% del total nacional. Texas había realizado cuatro; Oklahoma, tres; y Alabama, Arizona y Tennessee, una cada uno, según el registro nacional disponible.
La comparación resulta particularmente significativa porque Texas encabezó durante décadas la aplicación de la pena capital. Florida no solo lo supera actualmente, sino que en julio ejecutó a dos presos durante una misma jornada, algo que ningún estado hacía desde 2017.
El ritmo ya había alcanzado un nivel histórico durante 2025, cuando Florida aplicó 19 inyecciones letales y estableció su mayor registro anual desde la restauración de la pena de muerte en 1976. En todo el país fueron ejecutadas 47 personas ese año.
La tendencia contrasta con la situación de otros territorios. Más de la mitad de los estados han abolido la pena capital o mantienen suspensiones formales o prácticas, mientras las ejecuciones se concentran en un grupo reducido de jurisdicciones.
El gobernador Ron DeSantis ha defendido la aplicación de sentencias firmes. Organizaciones contrarias a la pena de muerte cuestionan, entretanto, la rapidez del calendario y advierten sobre el riesgo de limitar la revisión de casos antiguos.
Florida todavía tiene otra ejecución prevista para este mes, por lo que su cifra anual podría continuar aumentando.