MIAMI. - En 2003 cuando María Antonieta Salas comenzaba a dar clases de música en la sala de su casa en la ciudad de Miami, nunca pensó que su sueño de dirigir una orquesta se haría realidad en un país diferente a su natal Venezuela.
MIAMI. - En 2003 cuando María Antonieta Salas comenzaba a dar clases de música en la sala de su casa en la ciudad de Miami, nunca pensó que su sueño de dirigir una orquesta se haría realidad en un país diferente a su natal Venezuela.
Con la credencial de venir del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de su país, mejor conocido como El Sistema, esta profesora comenzó a recibir niños que deseaban estudiar música o comenzar a tocar algún instrumento de orquesta, y poco a poco nació lo que hoy en día es la fundación Miami Youth Orchestra que se ha convertido en una referencia para la formación musical de jóvenes talentos en el sur de la Florida.
María Antonieta Salas, fundadora y directora comenta que, tras un año de cierre obligado por la pandemia, la fundación vuelve a abrir las puertas para recibir a niños que deseen iniciarse en este mundo de la música. Explica que la Miami Youth Orchestra es una organización sin fines de lucro que trabaja con tres niveles de aprendizaje.
“Principiantes: La orquesta de principiantes forma a alumnos desde lo más básico. Enseña a leer música y desarrolla el trabajo en grupo, en equipo, en la comunidad. Desarrolla la actitud, la socialización y el espíritu de competencia, habilidades que le servirán a todos en un futuro. Entre los instrumentos tenemos violín, viola, cello, clarinete y flauta”.
Explica que el nivel intermedio trabaja el repertorio básico para ir avanzando con el progreso de los niños. “En este nivel ya los niños deben leer música y manejar su instrumento de una manera independiente para trabajar técnica, escalas y repertorio. Luego tenemos el nivel avanzado es la orquesta Juvenil, en ese momento ya leen música perfectamente y tocan el repertorio que es bastante exigente y amplio”.
Con entusiasmo y orgullo, Salas asegura que la Orquesta Juvenil realiza de 2 a 3 presentaciones por año. “Por razones del COVID-19, el año pasado solo hicimos el Festival Vivaldi en el que nuestros jóvenes interpretaron distintos conciertos de Antonio Vivaldi y algunos movimientos de las 4 Estaciones, piezas muy conocidas y de muy alto nivel”.
Formación integral
“La educación musical va más allá de notas, acordes y compases. En la fundación, además de desarrollar la capacidad de tocar un instrumento en grupo, también desarrolla la parte social, intelectual y emocional de los individuos. Además, se fortalece la autoestima y se crea confianza en lo que puede lograr y el estímulo del desarrollo de lo competitivo que siempre es positivo para el crecimiento y búsqueda de metas”, asegura Salas.
Para ella este es un trabajo que beneficia a los niños y jóvenes porque les crea una disciplina y les inculca el sentido de responsabilidad, cualidades que ayudan indiscutiblemente con su desarrollo familiar y con la comunidad.
“Uno de los aspectos que nos llama la atención es que después de esta pandemia, que aún nos está afectando, se ha incrementado el uso de dispositivos móviles en los niños y jóvenes lo que incide directamente en la falta de interés en actividades fuera de casa, fuera de su teléfono o lejos de su consola de juegos. Participar en actividades como la orquesta le ofrece la posibilidad de salir un poco de ese encierro que muchas veces afecta su parte emocional, intelectual y su desarrollo social”.
Reitera la invitación a los interesados ya que están abiertas las inscripciones para alumnos en los tres niveles que se ofrecen en la escuela. Recuerda que para el nivel de principiante no hay audiciones como tal, aunque sí las hay para los niveles intermedio y avanzado.
Ejemplos de éxito
“Gracias al programa de Orquesta, por su estructura y énfasis en el desarrollo del conocimiento, actualmente tenemos testimonios de resultados positivos de nuestro programa. Uno de nuestros cellistas, Edward Luengo, se encuentra haciendo Maestría en el Conservatorio de Manhattan, en Nueva York. También podemos destacar a Ernesto Cabezas quien se encuentra haciendo Maestría en San Francisco. Otro de nuestros alumnos, Santiago Tobar Potes, un violinista de origen colombiano ganó la importante Beca Rhode por su talento musical y se convirtió en el primer latino en obtenerla. Con esta beca va a estudiar en la Universidad de Oxford en el Reino Unido. Testimonios todos que nos llenan de orgullo, porque conocemos el empeño que colocaron en sus estudios y estamos seguros de que la música les cambió la vida para siempre”.
Homenaje a Broadway
Mientras el sur de la Florida retoma su ritmo perdido en medio de la pandemia, la Miami Youth Orchestra está preparando su próxima presentación que será un tributo a Broadway. Según nos comentara María Antonieta Salas este programa viene cargado de obras maravillosas del mundo del teatro musical y gozará de la participación de artistas variados como los Latin Divos, Ellie Lei, Isairis y Victor Valdez, bajo la batuta de los directores María Salas y Aleksandre Roderick-Lorenz. El evento será el 24 de abril el Intercontinental Hotel Doral.
Para comunicarse con la fundación se puede hacer vía llamada o mensaje en el (786 295 0009) o escribir al [email protected].
