MIAMI.- Los congresistas Carlos Giménez, representante del distrito 28, y María Elvira Salazar, del distrito 27, llamaron a los electores a participar este martes 3 de noviembre en las elecciones de medio término y explicaron sus posturas sobre inmigración, Venezuela, Cuba el rumbo político del país. Ambos son dos de los tres representantes federales cubanoamericanos del sur de Florida que se juegan sus respectivos escaños en los presentes comicios electorales.
Giménez se dirigió a la prensa antes de votar en el precinto en Plymouth Congregational Church, en Miami. Salazar lo hizo en el Village Green Way, de Key Biscayne. Los dos buscan la reelección, pero plantearon argumentos distintos para convencer a los votantes. A pesar de la alta participación de los electores, ambos coincidieron en la importancia de salir a votar.
El voto, un deber y una decisión sobre el futuro
El congresista Giménez dijo que confiaba en su reelección y en que los republicanos tendrían un mejor resultado del que anticipaban los sondeos. Sin embargo, pidió a quienes todavía no habían votado que acudieran a las urnas.
“Voten su conciencia, pero voten”, dijo. Para el congresista, participar es un derecho y también un deber, en homenaje a quienes dieron la vida para proteger las libertades del país.
Al hablar de inmigración, Giménez respaldó el cierre de la frontera y la deportación de personas con antecedentes criminales, integrantes de pandillas y quienes tengan órdenes de deportación. Su desacuerdo con la Administración Trump, explicó, por las medidas tomadas en contra de quienes llevan años en Estados Unidos, trabajan y no han cometido delitos.
“Tenemos millones de personas que están trabajando aquí en los EEUU son parte de nuestra economía”, afirmó. A su juicio, hace falta buscar una solución para que puedan permanecer en el país y vivir sin temor, aunque no necesariamente mediante un camino directo a la ciudadanía.
Giménez consideró que la política migratoria podría influir en el resultado electoral y dijo que él, Salazar y el congresista Mario Díaz-Balart llevaban más de un año planteando sus preocupaciones a la Administración Trump. Sobre la posibilidad de aprobar la Ley Dignidad si cambia la mayoría en el Congreso, señaló que podría discutirse ese proyecto u otras iniciativas, pero sostuvo que sería preferible una propuesta que reúna distintos elementos de una reforma migratoria.
También respondió a las declaraciones de Donald Trump sobre Venezuela. Giménez dijo que no creía que el presidente tuviera la intención de convertir ese país en el estado número 51. Afirmó que el objetivo debía ser que los venezolanos recuperaran la democracia y pudieran elegir a sus autoridades.
El congresista expresó su esperanza de que Venezuela celebre elecciones presidenciales libres en 2027 y mencionó el 24 de julio como una fecha posible. Presentó como pasos previos la renovación del órgano electoral y de la Corte Suprema. También dijo que esperaba que María Corina Machado llegara a la presidencia.
Sobre Cuba, Giménez sostuvo que Trump estaba comprometido con la libertad de la isla y que el presidente necesitaría el respaldo de congresistas para impulsar ese objetivo. Contrapuso la postura republicana, que describió como opuesta al régimen cubano, con la de los demócratas, a quienes acusó de dialogar con el Gobierno de La Habana.
El congresista advirtió que la elección no debía juzgarse solo por el precio de la gasolina, los alimentos o la vivienda en ese momento, porque esos costos pueden cambiar. La presentó como una decisión sobre el futuro del país y de las próximas generaciones. También anticipó una contienda legislativa estrecha, en la que cualquiera de los partidos podría obtener una mayoría reducida.
Salazar: “mirar las acciones y no las palabras”
Salazar dijo que Trump le había dado su respaldo ese mismo día y restó importancia al desacuerdo público que ambos habían tenido. Señaló que pueden existir diferencias dentro de un partido y que, tras expresar sus objeciones, no había recibido presiones de la dirigencia republicana ni del presidente.
Salazar defendió su postura crítica sobre la política migratoria y dijo que había planteado sus reparos “con respeto”. La congresista impulsa junto con la demócrata Verónica Escobar la Ley Dignidad, un proyecto bipartidista que propone reforzar la seguridad fronteriza y establecer un proceso para que ciertos inmigrantes indocumentados que llevan años en EEUU puedan obtener estatus legal si cumplen los requisitos. La propuesta fue presentada en el Congreso como H.R. 4393 pero aun no ha sido aprobada. Salazar aseguró hablar en nombre de los residentes del Distrito 27, donde —según describió— conviven comunidades afroamericanas, blancas e hispanas de distintos orígenes.
La congresista dijo que la inmigración es uno de los asuntos principales para los habitantes del sur de Florida. Negó que su postura le beneficiara electoralmente; sostuvo que habló porque consideraba que era lo correcto y que, si los votantes la reelegían, continuaría defendiendo una reforma migratoria. Ante la pregunta de cómo podría avanzar una reforma migratoria si Trump vetara las iniciativas demócratas, Salazar no respondió directamente. Dijo que habría que esperar el resultado de las elecciones y expresó confianza en que podría convencer al presidente de la necesidad de una reforma.
Sobre Venezuela, Salazar pidió evaluar las acciones en lugar de las declaraciones del presidente Trump. Miren los hechos afirmó: María Corina Machado ya está en el país y organiza las fuerzas opositoras, y ya que se ha ordenado a renovar el Consejo Nacional Electoral. Atribuyó a Trump y a los republicanos haber contribuido a la salida de Nicolás Maduro y a evitar una guerra civil en ese país, además de permitir que la oposición se organizara.
Levántense del sofá y vayan a votar
Sobre las presentes elecciones, sentirse respaldada por sus votantes, incluidos independientes y demócratas hispanos. Sostuvo que en el Distrito 27 muchas personas votan por el candidato y no únicamente por el partido, y manifestó confianza en su desempeño, aunque reconoció que la decisión final correspondía a los votantes.
Sobre la posibilidad de una “ola azul”, que cambiara la composición del Congreso y el Senado Salazar evitó anticipar el resultado y dijo que habría que contar los votos. También expresó preocupación por la influencia que, a su juicio, ejercen los socialistas dentro del Partido Demócrata.
Al cerrar sus declaraciones, pidió a los electores del distrito 27 que votaran por ella si querían que continuara en el cargo. Resumió su llamado así: “Levántense del sofá y vayan a votar”.
En estas tarde lluviosa en algunas partes del sur de Florida, las urnas permanecerán abiertas hasta las 7 p.m.
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