martes 10  de  marzo 2026
REPORTAJE

Nicaragüenses celebran la festividad de la Purísima en Miami

La festividad honra a la patrona del país centroamericano 

MIAMI.- JUDITH FLORES
Especial

Con devoción y fervor mariano los nicaragüenses en Miami celebraron la festividad de la Purísima, tradicionalmente conocida como la Gritería, la noche del 7 de diciembre en varios lugares del sur de la Florida.

De esta manera, los devotos de la virgen dedicaron coloridos altares a la Inmaculada Concepción de María en lugares emblemáticos como La Pequeña Habana, Sweetwater y Kendall, donde se realizaron celebraciones públicas y privadas.

En cada altar se escuchaban cantos y rezos a María, luego la distribución de frutas, golosinas y juguetes para los niños.

La iglesia San Juan Bosco, ubicada en Flagler Street, celebró la Gritería, como todos los años, con una docena de altares que fueron erigidos alrededor del templo católico, donde los feligreses hacían filas para cantarle a la imagen venerada por los católicos nicaragüenses y nacionales de otros países. 

Cañas, bananos, dulces, juguetes, comidas típicas, como el nacatamal y el vigorón, gorras alusivas a la tradición traídas desde Nicaragua y rosarios con la imagen de la Virgen María, fueron distribuidos a los devotos en cada uno de los altares.

 

Teresa García, originaria de Masatepe, Nicaragua, residente en la Pequeña Habana, fue una de las devotas que asistió a la celebración de la Purísima de su iglesia, San Juan Bosco.  “Estuvo muy alegre la Purísima”, comentó.  

En su país, ella celebraba la fiesta católica, una tradición que ha continuado en Estados Unidos.

Los habitantes de la Pequeña Habana realizaban recorridos en las calles y se detenían a cantar en los altares a la imagen que hubo en esa ciudad. 

Sweetwater

En la iglesia La Divina Providencia, en Sweetwater, la Gritería fue celebrada inicialmente con una misa, posteriormente en el estacionamiento esperaban una decena de altares donde los feligreses cantaban y lanzaban el grito tradicional “¿Quién causa tanta alegría?”, a lo que respondían “la Concepción de María”.

En el estacionamiento ubicado en la intersección de la calle Flagler y la avenida 107, frente al restaurante nicaragüense Los Ranchos, Violeta Ocampo y el comité mariano celebraron la trigésima séptima edición de la Purísima en el sur de la Florida.

Con música de órgano y un coro compuesto por tres voces femeninas, todos cantaron a la imagen de la Virgen, que estaba adornada con cortinas, flores blancas y coloridas luces.

Ocampo es la pionera de la celebración de la Purísima, ella y un grupo de exiliados la realizaron por primera vez el 7 de diciembre de 1979, a pocos meses de haberse visto obligados a abandonar el país para salvar sus vidas del régimen sandinista.

Además de los regalos tradicionales, la Purísima de Ocampo hizo rifas de dos imágenes de la virgen María, un televisor y pasajes aéreos patrocinados por empresas privadas.

 María Elena Porras, exministra de Educación, durante el Gobierno de Anastasio Somoza,, es parte del comité mariano.

“Desde hace 37 años que estamos en el exilio, Violeta y un grupo de personas tuvimos la idea que debíamos de guardar la tradición mariana. Es así, desde tiempos del triste exilio, que hemos fomentado la tradición de los nicaragüenses y de los latinos hacia la Inmaculada, y pensamos seguirlo haciendo. Violeta es una pionera, una persona que, aun enferma, ha continuado porque amamos a María”, manifestó Porras.

La tradición a la Purísima también fue celebrada en algunos hogares, como el del profesor Juan Doña, exdirector del Instituto Nacional Ramírez Goyena. Mariachis acompañaban la celebración a la Inmaculada Concepción de María.

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