MIAMI.- El Senado de Florida estudia una propuesta de ley que prohibiría transportar inmigrantes indocumentados, o ilegales, en el estado, como parte de un plan para frenar el flujo de migrantes al estado.
MIAMI.- El Senado de Florida estudia una propuesta de ley que prohibiría transportar inmigrantes indocumentados, o ilegales, en el estado, como parte de un plan para frenar el flujo de migrantes al estado.
El proyecto de ley SB 1718 convertiría en un delito grave de tercer grado conducir a alguien que vive ilegalmente en el país.
Blaise Ingoglia, senador republicano por el distrito 11, plantea que esta ley, si es adoptada, ejercería presión sobre el gobierno federal para “arreglar un sistema de inmigración que no funciona”.
Ingoglia apela a que otros estados, como Texas, impulsen proyectos de ley similares.
“Quiero que las familias (migrantes) sean legales, y cada vez que alguien viene aquí y dice que tiene familiares y amigos que están ilegalmente en este país, culpo al gobierno federal. Porque esto es culpa de ellos”, señaló Ingoglia, cuyo distrito abarca una amplia zona rural al norte de Tampa.
“Imagine llevar a una persona a una cita médica o un sacerdote dando ayuda a una joven pareja en una iglesia. Serían arrestados”, comentó el abogado Luis Martínez, del bufete Martinez & Associates.
La medida en cuestión preocupa tanto a religiosos, como abogados y propietarios de viviendas porque, en muchos casos, no sabrían que alguien a quien están ayudando es indocumentado.
“No entiendo. No entiendo cómo una medida presentada por un legislador del norte centro de Florida, donde la vida es muy diferente, tenga apoyo en el sur”, estableció.
Acorde con el informe del comité Rules del Senado, las senadoras Ana María Rodríguez e Ileana García, que representan, respectivamente los distritos 39 y 36 del sur de Florida, votaron sí para seguir adelante con la propuesta.
DIARIO LAS AMÉRICAS contactó a las legisladoras para conocer su opinión al respecto y agurda por respuesta.
El gobernador Ron DeSantis pidió al Congreso estatal adoptar medidas para frenar la inmigración para parar el gasto millonario que produce la presencia de inmigrantes indocumentados.
“Florida no es un estado santuario y defenderemos el estado de derecho”, advirtió DeSantis.
Un proyecto de ley muy similar, HR 4437, fue presentado en el Congreso de la nación a fines de 2005 por el representante James Sensenbrenner de Wisconsin.
La ley habría criminalizado a cualquiera que ayudara a inmigrantes indocumentados, tal como lo haría el SB 1718 en Florida, pero el proyecto murió en el Senado tras múltiples protestas en el país.
Hay quien opina que el proyecto de ley podría ser contraproducente para el gobernador, ya que afectaría a un número de votantes en el estado.
“Muchas de las comunidades de inmigrantes en el sur de la Florida son, de hecho, personas que abandonaron gobiernos de izquierda, Cuba, Nicaragua y Venezuela, y aquí se han convertido en votantes bastante conservadores y forman una parte importante del Partido Republicano a nivel local”, declaró a NewsNation Lisandro Pérez, profesor de John Jay College, en Nueva York.
“Creo que en realidad dañará a DeSantis en algunas de las comunidades con las que cuenta para obtener apoyo en una elección presidencial”, advirtió.
