MIAMI.- Varios ciudadanos estadounidenses que regresaban de Cuba fueron retenidos brevemente en el Aeropuerto Internacional de Miami tras participar en actividades organizadas por el régimen con motivo del centenario del nacimiento de Fidel Castro.
Agentes federales interrogaron a varios pasajeros y confiscaron equipos electrónicos para determinar si infringieron las sanciones contra La Habana
MIAMI.- Varios ciudadanos estadounidenses que regresaban de Cuba fueron retenidos brevemente en el Aeropuerto Internacional de Miami tras participar en actividades organizadas por el régimen con motivo del centenario del nacimiento de Fidel Castro.
Agentes de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) enviaron a los pasajeros a una revisión secundaria y confiscaron teléfonos celulares y otros dispositivos para examinarlos, según revelaron funcionarios estadounidenses a The Associated Press (AP).
Las autoridades federales se habían preparado para interrogar a decenas de activistas procedentes de la isla. Sin embargo, una cantidad mucho menor cumplió con los criterios establecidos para el control reforzado, de acuerdo con las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato porque los detalles no han sido divulgados oficialmente.
Los ciudadanos quedaron en libertad y recibieron autorización para ingresar al país. No obstante, podrían enfrentar acciones judiciales si la investigación determina que incurrieron en transacciones prohibidas por las sanciones de EEUU contra La Habana.
Las regulaciones norteamericanas no impiden de forma absoluta viajar a Cuba, pero prohíben el turismo y restringen las operaciones económicas vinculadas con entidades controladas por el Gobierno cubano. Los desplazamientos deben corresponder a alguna de las categorías autorizadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro.
Hasta ahora, no se han revelado las identidades ni la cifra exacta de personas sometidas al interrogatorio. Tampoco está claro si los teléfonos, computadoras portátiles y tabletas incautados fueron devueltos a sus propietarios.
El procedimiento ocurrió durante el fin de semana posterior a las ceremonias efectuadas en La Habana por el centenario de Castro, nacido el 13 de agosto de 1926. El oficialismo desplegó una amplia agenda conmemorativa a la que, según cifras oficiales citadas por Reuters, asistieron más de 1.500 invitados procedentes de unos 60 países.
La medida coincide con el endurecimiento de la política de Washington hacia la cúpula cubana y una mayor vigilancia sobre los viajes y movimientos financieros relacionados con la isla. Aunque los pasajeros pudieron continuar su entrada a EEUU, aún podrían ser procesados si el análisis de los equipos encuentra evidencias de posibles violaciones a las restricciones federales.
