MIAMI.— Cuatro hombres fueron acusados en el sur de Florida de participar en una presunta operación que habría desviado más de 19 millones de dólares del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) mediante transacciones fraudulentas realizadas en comercios de Miami-Dade y Broward.
Un gran jurado federal presentó cargos contra Rajaie Ahmad Ali, de 63 años y residente de Miramar; Sami Jamhour, de 43 y domiciliado en Hollywood; Cristian Giovanni Amaro, de 27 y residente de Miami; y Adel Amro, de 23 y establecido en Fort Myers. La acusación sostiene que el esquema funcionó desde julio de 2019 hasta mayo pasado.
Las autoridades indicaron que Ali está sujeto a una orden final de deportación. Hasta el jueves, tres de los cuatro acusados habían sido detenidos. El arresto más reciente ocurrió cuando uno de ellos regresó a Estados Unidos en un vuelo procedente de Jordania, según una televisora local.
Beneficios alimentarios cambiados por efectivo
Los fiscales alegan que los acusados utilizaron tiendas autorizadas para aceptar beneficios de SNAP, conocido anteriormente como programa de cupones de alimentos, con el fin de procesar compras ficticias o infladas.
Ali era propietario de Brown Sugar, Jamhour de Kwik Stop y Amaro de Quickie Mini Market. Los comercios operaban en Miami, Hollywood y Lauderhill, aunque actualmente parecen encontrarse cerrados.
Según la acusación, Ali y Amaro entregaron a Kwik Stop terminales de punto de venta asignadas a sus propios establecimientos, pese a que las reglas de SNAP prohíben compartir esos equipos entre comercios.
Amro habría reclutado a beneficiarios dispuestos a cambiar el saldo de sus tarjetas de transferencia electrónica de beneficios (EBT) por efectivo. Los empleados procesaban cargos superiores al dinero entregado y pagaban a los participantes cerca de la mitad del valor de la operación. La diferencia quedaba presuntamente como ganancia para los comercios.
Documentos judiciales describen una transacción en la que supuestamente se entregaron 100 dólares en efectivo a cambio de descontar 199 dólares de una tarjeta EBT. En otra operación, una persona habría recibido 128 dólares mientras se cargaban 238 dólares en beneficios.
Cargos por lavado y estructuración
Los cuatro hombres enfrentan cargos por conspiración para traficar beneficios de SNAP y lavado de dinero, aunque las imputaciones específicas varían según el papel que supuestamente desempeñó cada uno.
Ali enfrenta además cargos por lavado de dinero y estructuración de transacciones financieras, con una posible pena máxima combinada de 65 años de prisión. Amaro podría enfrentar hasta 55 años; Jamhour, hasta 50; y Amro, hasta 30 años, en caso de ser declarados culpables.
Los cuatro señalados conservan la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria.