MIAMI. – La expansión del autoritarismo global, especialmente la influencia rusa en Latinoamérica fue la principal advertencia que lanzó el parlamentario ucraniano Maryan Zablotsky durante el foro “El Eje del Mal: Amenaza a la Libertad”, realizado este viernes en Miami.
Parlamentarios, periodistas y expresos políticos de diversas nacionalidades se reunieron en la sede del Directorio Democrático Cubano para analizar la estrategia global que impulsan regímenes como China, Rusia, Cuba, Venezuela y Nicaragua, en su propósito de imponer las autocracias como nuevo orden mundial.
Zablotsky, con la experiencia de su país tras la invasión rusa a partir del 24 de febrero de 2022, advirtió acerca del peligro que representa la expansión del autoritarismo, particularmente la intromisión de Rusia en Latinoamérica.
“Es ingenuo pensar que se puede negociar con estos regímenes”, afirmó. “El gobierno venezolano, por ejemplo, está siendo manejado directamente por Rusia, que utiliza a sus propios soldados, como el Grupo Wagner, para proteger a Maduro desde 2019”.
“No buscan negociar —dijo respecto a la posibilidad de una salida del poder de Maduro— sino que, a su juicio, “lo que quieren es ganar tiempo para que las sanciones pierdan fuerza y mantener el control por la fuerza”.
Zablotsky explicó que la participación de Cuba en este entramado es crucial para Rusia, ya que “las fuerzas cubanas ocupan altos cargos en el aparato de seguridad de Venezuela”, asegurando la fidelidad al régimen de Maduro.
“Desde un principio, no tenían intención de negociar nada”, añadió, dejando claro que la única salida posible es la expulsión por la fuerza.
El legislador también destacó la importancia estratégica de Venezuela para el régimen de Vladimir Putin. “Para Rusia, Venezuela es una posesión invaluable por sus inmensas reservas de petróleo. Controlando Venezuela y saboteando su producción, buscan aumentar el precio de su propio petróleo y obtener beneficios económicos”.
“No se irán de Venezuela pacíficamente, solo se les puede expulsar por la fuerza”, sentenció.
Además, enfatizó la participación de China, aunque “no al nivel de Rusia”, contribuyendo a este entramado de poder que amenaza la estabilidad regional.
Otras voces
Por su parte, el opositor nicaragüense y excandidato presidencial Luis Fley, conocido como “Comandante Johnson”, expuso la dramática situación que se vive en Nicaragua bajo el régimen de Daniel Ortega.
“Nicaragua se ha convertido en un estado totalitario, violando los derechos humanos y las libertades fundamentales”, denunció Fley. “Hay una feroz persecución religiosa, con más de 100 sacerdotes obligados a exiliarse para evitar la cárcel. La comunidad internacional no puede seguir siendo cómplice de esta dictadura”.
El activista y periodista venezolano Enmanuel Rincón denunció la “inmoralidad” de la comunidad internacional al pretender aceptar los resultados fraudulentos de las elecciones regionales en Venezuela.
Desde su punto de vista, “es un acto de crueldad y de complicidad con un régimen que ha asesinado a 24 personas por protestar pacíficamente”.
“No podemos tolerar que se normalice la violación sistemática de los derechos humanos en Venezuela”, remarcó.
Orlando Gutiérrez-Boronat, coordinador del Frente Hemisférico por la Libertad y secretario nacional de la Asamblea de la Resistencia Cubana, secundó la advertencia de Zabotsky.
“Existe un consorcio del mal organizado en el mundo que busca un nuevo orden mundial dominado por las autocracias”, declaró. “Su objetivo es conquistar naciones libres y mantener en el poder a las dictaduras que son claves para este eje: Cuba, Venezuela y Nicaragua”.
A su turno, Jorge Luis García Pérez 'Antúnez', exprisionero político cubano y activista por los derechos humanos, señaló a la dictadura cubana como el origen de la expansión del totalitarismo en la región.
“Cuba es la génesis, la cabeza del Eje del Mal”, aseveró 'Antúnez'. “Desde la isla, se financian y se organizan grupos subversivos en Latinoamérica, con apoyo ideológico y militar. Es un peligro que no podemos ignorar”.
El foro "El Eje del Mal: Amenaza a la Libertad" en Miami sirvió como un llamado a la acción para enfrentar el avance del totalitarismo.
Los participantes coincidieron en la necesidad de una respuesta firme y coordinada de la comunidad internacional para defender la libertad y la democracia en el hemisferio y en el mundo.