MIAMI.- El Centro para una Cuba Libre (CFC) puso en contexto este martes en Miami la difícil situación que afrontan varios presos políticos cubanos, entre muchos otros, y alertó sobre un aumento en los casos de represión en esa nación insular.
Un evento organizado por el Centro para una Cuba Libre permitió escuchar los reclamos de víctimas y familiares de presos políticos cubanos
MIAMI.- El Centro para una Cuba Libre (CFC) puso en contexto este martes en Miami la difícil situación que afrontan varios presos políticos cubanos, entre muchos otros, y alertó sobre un aumento en los casos de represión en esa nación insular.
En un acto realizado en la Universidad Internacional de la Florida, participaron virtualmente desde La Habana la madre de tres presos políticos por las protestas del 11 de julio de 2021 (11J) y un ‘cuentapropista’ herido durante esas manifestaciones, mientras que de manera presencial lo hizo la hija de un cubano residente en EEUU arrestado en Santiago de Cuba.
Por videollamada, Elizabeth León Martínez, madre de José Gómez León, Frandy González León y Santiago Vázquez León, aseguró que sus hijos “están presos por el único delito de pedir libertad”.
Relató que uno de sus hijos está siendo “sedado en prisión” y otro sufrió una hemorragia por impactos de balas de goma durante el levantamiento popular de hace más de dos años. “En ningún país del mundo es un delito pedir libertad”, remarcó León Martínez.
Un cuarto hijo de la madre cubana, quien también fue detenido durante las multitudinarias protestas del 11J, tras quedar en libertad tomó una embarcación y actualmente se encuentra “refugiado” en la Base de Guantánamo en Cuba, según comentó.
“Mis cuatro hijos fueron detenidos brutalmente por los ‘boinas negras’ [brigada especial del régimen cubano encargada de reprimir a los disidentes], y una hija mía, que está enferma, se desmayó al ver que a mí también estaban dándome golpes”, afirmó.
León Martínez clamó por la liberación de sus hijos “porque yo soy una mujer sola” y llamó a la solidaridad internacional para lograr ese propósito.
Por su parte, Osiris Puerto Terry, un trabajador por cuenta propia que radica al sur de La Habana, reseñó que a pesar de las heridas padecidas todavía el régimen cubano no lo ha indemnizado por daños y perjuicios.
“He venido pidiendo esa indemnización, aún no hay nada, pero además tengo que ir mensualmente a la Policía para reportarme porque no puedo ir a ningún lugar donde haya reuniones o manifestaciones”, señaló.
Puerto Terry fue víctima de tres proyectiles de arma de fuego disparados por las autoridades del régimen. Gracias a un vecino que lo socorrió, el cubano que ese día vendía bocaditos de helado hoy se encuentra con vida.
Entretanto, Rufina Velázquez, hija de Ramón Velázquez Teranzo, un cubano residente en Estados Unidos arrestado el 10 de marzo en el Santuario Nacional de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba, clamó por la liberación de su padre.
“Le han propuesto el destierro para volver a EEUU donde es residente legal. Mi papa se rehúsa porque él está haciendo uso y ejercicio de sus derechos como ciudadano cubano a permanecer en su país porque no ha incumplido ninguna ley”, enfatizó.
Velázquez Teranzo, quien previamente fue condenado a tres años de prisión por dirigir una marcha desde el mismo centro religioso hasta el Capitolio en La Habana hace 18 años, se encuentra en la cárcel de Villa Marista, conocida como el reclusorio de los presos políticos en la isla.
Su hija Rufina dijo que al preso político “no lo han acusado de nada, lo tienen detenido sin ninguna explicación y estamos esperando qué hace el régimen para ver cómo podemos proceder”.
Rumores a los que hizo alusión Velázquez indican que la fiscalía en Santiago de Cuba “está trabajando para procesarlo por el delito de llamado a un desorden institucional”.
No obstante, a su juicio, “esto no tiene ninguna base porque no hubo ningún desorden y él estaba en una institución religiosa haciendo un llamado pacífico”.
Janniset Rivero, oficial de programas del CFC, al presentar a Rufina Velázquez, puso de relieve que su padre “realizó un llamado pacífico desde el Cobre para que los cubanos reflexionaran sobre su realidad, sin embargo, él fue detenido violentamente”.
Por su parte, John Suárez, director ejecutivo del CFC, se refirió a un nuevo pedido de expulsión de Cuba del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, “que es algo que también nosotros hemos pedido”.
Durante la reunión en la Universidad Internacional de la Florida también participó el activista Regis Iglesias, del Movimiento Cristiano Liberación, quien abogó por un cambio de perspectiva que permita al mundo “ver al pueblo cubano y no a La Habana”.
Iglesias añadió que “estamos luchando contra el régimen, pero queremos que se tienda la mano al pueblo cubano, que no se siga viendo al régimen como si fuera una democracia”.
